La empresa LMB desmiente cualquier tipo de pelotazo urbanístico en la ‘Ecociudad’
Ante las reiteradas manifestaciones de algunos dirigentes políticos sobre el supuesto pelotazo urbanístico de la Ecociudad Montecorvo, la empresa Luis Martínez Benito, S.A. (LMB) lamenta la información falsa que estos dirigentes, por intereses políticos y otra índole que desconocemos, ofrecen a la opinión pública riojana. Nunca antes se había atacado y calumniado a una empresa como sistemáticamente se está haciendo ahora con LMB y PROGEA por oposición al desarrollo de la Ecociudad Montecorvo de La Rioja, cuando la realidad es que esta Ecociudad fue seleccionada de entre trece propuestas distintas de ecociudad de empresas riojanas, en una iniciativa ni mucho menos insólita, para desarrollar ecociudades en la mayoría de comunidades autónomas españolas como en Navarra (Sarriguren), Zaragoza (Valdespartera), Barcelona (Trinitat Nova) o Soria.
Que el Monte Corvo y la Fonsalada forman un espacio degradado y olvidado por nuestros políticos hasta la propuesta de Ecociudad, es sabido por todos, incluidos los que mienten a conciencia pretendiendo convencer a la opinión pública de lo contrario.
Lo que ocultan cuidadosamente a la opinión pública quienes hablan del falso “pelotazo urbanístico” es el verdadero contenido de la Ecociudad: va a recuperar dos montes medioambientalmente degradados, construyendo en ellos un gran parque verde para disfrute de usuarios y visitantes; contará con la instalación de un funicular que accederá a la cumbre del Monte Corvo para disfrutar unas excelentes vistas de la ciudad de Logroño, del Valle del Ebro, y de las Sierras circundantes, y para poder disfrutar de un parque verde que hoy no existe; contará con un Centro de Interpretación de Energías Renovables que será la sede de la Fundación que las explotará sin ánimo de lucro, y donde se investigarán las energías limpias y se concienciará a los ciudadanos de la importancia de luchar con estas y otras medidas contra el cambio climático; contará con recogida neumática y selectiva de basuras, primera en la Rioja, sin olores, ni contenedores en la calle, sin ruidos del camión de la basura, y más barato de mantener que los sistemas convencionales; contará con una triple red separativa de aguas fecales, grises y pluviales, estas dos últimas con tratamiento y reutilización para riego de zonas verdes de la propia Ecociudad; producirá una cantidad de energía renovable equivalente a la que se consuma en la Ecociudad, ahorrando con ello la emisión de toneladas de CO2 a la atmósfera; por cierto, que esa producción será explotada por la Fundación sin ánimo de lucro y sus beneficios se reinvertirán íntegramente en el Centro de Interpretación de Energías Renovables para la investigación, desarrollo y difusión de las energías limpias.
Además, albergará 2.982 viviendas, en su práctica totalidad de unos 90 metros cuadrados útiles, el 90% de ellas protegidas, cuyo precio estará en su mayor parte en unos 150.000 € -de los que hay que descontar las ayudas- y, por supuesto, con la parte proporcional de suelo incluida en dicho precio, todas ellas de tres dormitorios, con garaje y trastero y con unas medidas bioclimáticas excepcionales, todas con doble orientación en su mayor parte norte-sur, lo que supone excelente soleamiento y ventilación, la primera y mejor medida en materia de bioclimatismo y sostenibilidad. Esto último desmiente por si sólo cualquier acusación de ‘pelotazo urbanístico’.
¿En qué otra urbanización o sector de Logroño se ha desarrollado un proyecto semejante, y a precio de vivienda protegida? ¿De verdad alguien puede creer en su sano juicio que todo eso se puede hacer con viviendas protegidas, y además dar un “pelotazo urbanístico”?
El propio Presidente de la Asociación de Empresarios de la Construcción, Promoción y Afines de la Rioja (CPAR) reconoce que no hay en esta Ecociudad, ni puede haberlo, “pelotazo urbanístico”, cuando en un artículo suyo publicado en prensa el 25 de octubre pasado (hace apenas seis meses) dice textualmente que “este tipo de viviendas (las protegidas) tienen unos precios públicos limitados, que ni siquiera cubren los costes reales de producción, el precio de todas las viviendas libres construidas tiene que aumentarse de precio para repercutir el porcentaje del precio de las VPO que no se puede cobrar a sus adquirentes por imperativo legal”. Por supuesto, es falso que las viviendas protegidas sean deficitarias (salvo que se haya especulado con el precio del suelo), como también lo es el que con ellas se pueda dar un “pelotazo urbanístico”.
Lo que realmente parecen estar defendiendo quienes hablan de “pelotazo urbanístico” son los intereses de las empresas promotoras que especularon con suelo en otros sectores y que, llegada la crisis inmobiliaria, necesitan su urgente recalificación para poder refinanciarlos y poder seguir especulando con dichos suelos; empresas promotoras que quieren a toda costa eliminar la competencia que para ellas sería la Ecociudad, aunque ello suponga que los ciudadanos de Logroño tengan que pagar las viviendas que compren a tales empresas, y sólo a ellas, a precios muy superiores a los de la vivienda protegida.
Pero hay una cosa aún peor, que las falsas acusaciones de “pelotazo urbanístico”: quienes realizan estas acusaciones ocultar a todos los ciudadanos de La Rioja que la Ecociudad generará una gran cantidad de puestos de trabajo directos e indirectos, de los que nuestra sociedad está tan necesitada, y en especial en el sector de la construcción que es quizá el más castigado por la crisis económica. En lugar de defender esta evidencia, los que se oponen a la Ecociudad con falsedades por un lado, denuncian la pérdida de puestos de trabajo, de actividad y de inversiones cuando la paralización sine die de determinados sectores urbanísticos de Logroño no se debe a la Ecociudad sino a que los especuladores prefieren esperar, mientras que en el caso de la Ecociudad mienten denunciando un supuesto pelotazo urbanístico que no existe; ¿Dónde estaban estos falsos acusadores defendiendo nuestros intereses cuando se llegado a pagar sólo por repercusión de suelo –especulación- en nuestra ciudad para construir una vivienda más de 120.000 €, y no precisamente en el centro de la capital? Quizá estos falsos acusadores prefieren seguir defendiendo la especulación en otros sectores.
LMB opina, por el contrario, que es momento de apoyar toda propuesta que genere actividad económica y empleo; lo contrario es ir contra la ciudadanía; y debe dar igual que sea la Ecociudad que cualquier otro sector de los que hoy están paralizados; porque con esta crisis lo importante es que todos podamos trabajar, y si no que se lo pregunten a los parados.
En todo caso, sea cual sea la estrategia de quienes se oponen a esta Ecociudad, que ya ha sido reconocida a nivel internacional (increíblemente sólo es atacada en La Rioja), desde LMB exigimos que dejen de mentir o que, al menos, dejen de perjudicar a una empresa riojana como lo es LMB.
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