La presidenta del Consejo Regulador, una comerciante, una historiadora de arte y un futbolista, Insignias de San Bernabé 2026
La presidenta del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Raquel Pérez Cuevas; la historiadora Teresa Álvarez Clavijo; la comerciante Rosa Grandes; y la “leyenda viva” del fútbol Agustín 'Tato' Abadía son las insignias de San Bernabé 2026. Así lo ha avanzado este miércoles la portavoz del equipo de Gobierno municipal, Celia Sanz, que ha confirmado que, como es tradicional, la entrega de estos reconocimientos se llevará a cabo el 10 de junio en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Logroño.
“Con las insignias de San Bernabé, la Corporación Municipal reconoce sus trayectorias personales, profesionales y su dedicación y trabajo por la ciudad de Logroño”, ha apuntado Sanz.
La portavoz ha aprovechado para hacer una breve semblanza de cada uno de los personajes reconocidos por el Ayuntamiento logroñés este año con la insignia de San Bernabé.
Ha comenzado por Raquel Pérez Cuevas, “primera mujer en ostentar el cargo de presidenta del Consejo Regulador de la DOCa Rioja en los más de cien años de existencia de la entidad”, además de con diversas responsabilidades a lo largo de su trayectoria profesional en entidades como la Organización Interprofesional del Vino de Rioja (OIPVR) o el Grupo Rioja. Nacida en Quel, cuna de Ontañón Familia, proyecto vital y familiar del que es Consejera Delegada y que comparte con sus padres y hermanos. Un proyecto familiar que desembarcó en Logroño en 1998 (en el solar de un clásico, la Viuda de Solano) con una Bodega Museo, un Templo del Vino, que se ha convertido junto con el resto del grupo en un proyecto sólido, innovador y de proyección internacional al unir tradición familiar con una visión estratégica e innovadora para proyectarlo hacia el futuro.
Equilibrio, diversidad y excelencia son valores que integran esa visión. Conocida por su gran capacidad de diálogo, liderazgo y análisis, y con una dilatada formación académica, Pérez Cuevas ha recibido múltiples reconocimientos a lo largo de su carrera, como el 'Premio Mercurio Ejecutivo' (2018), el galardón 'World Leader in Wine' otorgado por el Gobierno de China (2014) o el premio 'Mujer Empresaria de La Rioja' en dos ocasiones.
De Teresa Álvarez Clavijo ha reseñado que se trata de “una infatigable investigadora del pasado logroñés, historiadora del arte y miembro del Consejo Superior del Patrimonio Cultural, Histórico y Artístico de La Rioja desde 2001, es la máxima autoridad en el siglo XVI de la ciudad, cuyo urbanismo y arquitectura civil y religiosa centraron su exhaustiva y voluminosa tesis doctoral convertida ya en obra de culto para los historiadores de Logroño”.
Es autora de una decena de monografías, abundantes artículos y colaboraciones en obras colectivas sobre temas logroñeses y riojanos, como la Casa de Chapiteles en Logroño, la Orden del Santo Sepulcro en Logroño, la Iglesia de Santa María de Palacio, el Convento de Madre de Dios, etc. También participó en los equipos interdisciplinares de los PERIs Mercaderes y Casa de la Virgen.
Divulgadora, docente y gran comunicadora de nuestra historia, esta logroñesa es una mujer constante, dedicada y tenaz que disfruta con su trabajo, que afronta con un entusiasmo que transmite. Sus muy documentadas investigaciones, que no ha abandonado en ningún momento y superando todas las adversidades, abren una ventana al Logroño del pasado, a nuestras raíces. “Imprescindible para comprender la ciudad”, ha asegurado Sanz.
Rosa Grandes León “encarna una vida dedicada al comercio logroñés, una dependienta de las de antes, poniendo en valor algo que parece sencillo y no lo es, como el trato al público en el comercio de proximidad”. Entre 1984 y 2013 trabajó en el ya emblemático Amadel, comercio textil. Tras jubilarse Amada continuó trabajando en el local con el nuevo propietario que reabrió el comercio con la denominación Marisol.
Una comerciante “con una trayectoria que la avala gracias a sus más de 40 años dedicados a que los logroñeses adquieran en un comercio local y de proximidad ropa y artículos de confección de calidad”.
“Una cortijana que representa el valor del trabajo cotidiano bien hecho, que pone rostro al comercio textil tan importante en nuestra ciudad y que forma parte de ese particular micromundo de la calle Portales, fachada y escaparate de Logroño”, ha señalado la portavoz.
Y por último, se ha referido a “una leyenda y un emblema” del fútbol local y de la ciudad: Agustín Abadía Plana. Conocido en el mundo del fútbol como “Abadía”, “el Tato Abadía” o “el Bigote de la liga”, fue un mítico jugador del C.D. Logroñés durante diez temporadas en tres etapas distintas de los años 80 y 90, contribuyendo al ascenso del equipo a Primera División.
Siempre destacó el vigor, la fuerza, la valentía y el derroche que demostraba en cada partido, cualidades que le hicieron ser un referente en todos los clubes en que jugó.
Fue un trabajador incansable en el mediocampo y es, con todo merecimiento, leyenda viva del histórico Logroñés, club al que retornó como entrenador, director deportivo y entrenador nuevamente (años 2002-2008). Todavía hoy se le considera un emblema del fútbol auténtico.
En la actualidad, ya alejado del mundo deportivo, regenta junto con su mujer Ángela una pequeña tienda en el centro histórico de la ciudad, La Casa de los Quesos, un negocio muy personal. Tradición futbolística y emprendimiento comercial se suman en este logroñés de adopción.
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