Reto conseguido en Valvanera: David y José completan la marcha nocturna para demostrar que la sordoceguera no tiene límites
José Jiménez y David Macho se conocen desde hace años. El primero sufre una sordera de nacimiento y cuando se enteró que en Logroño había una persona sordociega, David, quiso entablar una relación y ofrecerle su apoyo en la medida de lo posible. Era 2021 y así comenzaba una amistad que este fin de semana ha dado un paso más: David Macho ha completado por primera vez la Valvanerada y José ha sido su guía también por primera vez. Ambos han visibilizado así que las personas con discapacidad pueden afrontar estas situaciones: “Para demostrar que valemos”, subraya David.
Él también sufre la sordera de nacimiento y con 18 años le diagnosticaron el Síndrome de Usher, que supone la pérdida combinada de los sentidos de la vista y el oído. Comienza con “ceguera nocturna”, es decir, dificultad para ver a oscuras y va reduciendo el campo visual de forma progresiva hasta dejar una “visión en túnel”, como mirar a través de un tubo. Por ello, el reto de la Valvanerada, recorrer los 63 kilómetros entre Logroño y el Monasterio de Valvanera, era especialmente difícil y significativo para él.
David Macho ya ha completado con éxito otros retos deportivos. El año pasado completó el Camino de Santiago desde Roncesvalles en bicicleta tándem, con su guía en la parte delantera y él en la trasera y también corre y ya se está preparando para la próxima edición de la emblemática Behobia- San Sebastián que recorrerá con otros guías y en la que le apoyará José en algunos tramos. Pero por la noche todo es más complicado y hay que tenerlo todo listo. El pasado sábado por la noche, David y José salieron juntos de la plaza del Ayuntamiento de Logroño pero sin necesidad de estar unidos. Sin embargo, al anochecer se unieron con una cinta especial en la que cada uno inserta su muñeca en un extremo y quedan separados de apenas un palmo.
Así fueron recorriendo los kilómetros y fueron pasando las horas, no sin dificultad. “Es duro, porque por la noche la visión es escasa y no da tiempo a prever y avisar de los baches con antelación”, explica José Jiménez, en lenguaje de signos que traduce David. Este admite que llegó a plantearse si continuar al llegar a Anguiano: “Pero tenía la mente fuerte y me hizo seguir y el olor al río y a los bosques húmedos me dio un chute de energía”. José Jiménez también percibió que su compañero se relajó y siguieron para encarar el final de la marcha.
A las 7 de la mañana, después de algo más de 11 horas de caminata, y en pleno amanecer en la montaña riojana, David y José llegaron al monasterio y completaron su reto. “Sentimos una mezcla de emoción, orgullo y alivio”, apunta David sonriente. “Ha sido una experiencia muy bonita, completarlo es una sensación brutal”, añade José. Ambos están muy agradecidos del apoyo que les ofecieron durante toda la marcha los voluntarios y Protección Civil, preguntándoles en cada avituallamiento cómo se encontraban, al igual que los ánimos de los participantes después de las caras de asombro al conocer el reto.
De hecho, los dos se lo agradecieron en Lengua de Signos cuando se montaban en el autobús. Les mostraron su mano con los dedos meñique, índice y pulgar estirados, mientras los voluntarios les respondía con el gesto rockero que mantiene estirados solo índice y meñique, como si David y José lo hubieran hecho mal. Pero nadie mejor que ellos sabe comunicarse con las manos y los gestos y sabían muy bien que decían con esas manos: ese gesto significa 'Te quiero' en Lengua de Signos y era su agradecimiento a quienes les habían ayudado.
Una Lengua de Signos, además de la Lengua de Signos Táctiles, con las que se comunican estos dos amigos. Aunque lo que les ha llevado hasta el Monasterio de Valvanera después de toda la noche andando es el apoyo y el cariño, la mano de David sobre el hombro de José cuando no se encontraba seguro en tramos complicados o el cogerle del brazo y retirarle cuando venían coches. David ha completado un nuevo reto personal, José ha completado su tercera Valvanerada y ha actuado como guía y ambos han demostrado que su discapacidad no les frena y mucho menos si hay un amigo al que apoyar.
0