La portada de mañana
Acceder
Un Trump desesperado por salir de la guerra llena de cesiones su acuerdo con Irán
Las respuestas de Zapatero no despejan las sospechas del juez
Opinión - 'El reloj es la joya más comprometida de Zapatero', por Raquel Ejerique

Más de 20 centros educativos de La Rioja se quedan sin director voluntario ante los pluses “insuficientes” y el exceso de papeleo

Clase vacía en colegio de Alfaro

Ester Fernández García

0

El curso escolar apura sus últimos días entre claustros, evaluaciones y despedidas, pero este año la recta final ha venido acompañada de una tensa incertidumbre en los pasillos de muchos colegios e institutos riojanos: hasta hace no mucho tiempo, muchos centros no sabían quién ocuparía los cargos del equipo directivo el próximo mes de septiembre. De las 44 vacantes directivas que salían a concurso para el próximo curso en La Rioja, prácticamente la mitad —21 centros públicos— se quedaron desiertas tras los plazos ordinarios. Mientras la Dirección General de Gestión Educativa admite la necesidad de un plan estratégico para “dignificar” el cargo con mejoras salariales y menos burocracia, muchos directores salientes confiesan el agotamiento de su función donde la labor administrativa deja administrativo devoran, cada vez más, el tiempo de la verdadera labor docente.

En concreto, de los 100 centros públicos de La Rioja, ese año salieron como vacantes los equipos directivos de 44 de ellos, de los que en 12 solicitaron renovación y en 11 se presentó un equipo docente de forma voluntaria. Así, al concluir la fase ordinaria, ampliada este año hasta el 31 de enero, 21 de los 100 centros educativos públicos de La Rioja se quedaron sin director o directora para el próximo curso. Esta falta de candidatos voluntarios ha obligado a la Inspección Educativa a activar el artículo 12 de la orden reguladora para nombrar, de forma extraordinaria y por un periodo máximo de un año, a docentes que asuman las riendas. Así, en estos 21 centros ha sido la Inspección, tras entrevistarse con los docentes, quien ha asignado a directores que faltaban y, según Educación, tienen ya todas las propuestas.

“Es una situación muy similar a todos los años”, asegura Luis Manuel Herce, el director general de Gestión Educativa de La Rioja, que subraya que los nombramientos extraordinarios que se han puesto en marcha están regulados también en la norma“, subraya. En concreto, en el plazo ordinario, los docentes que quieren optar al cargo deben presentarse de forma voluntaria con un equipo completo —que incluya jefe/a de estudios y secretario/a— y defender un proyecto con sus líneas de trabajo, objetivos pedagógicos y modelo de gestión para el centro. Además, han de tener una antigüedad mínima de cinco años como funcionarios de carrera en la docencia pública (en la misma etapa educativa), contar con destino definitivo en La Rioja y haber superado la formación específica para directores. Por su parte, en el plazo extraordinario, la Inspección Educativa puede elegir a alguien que cumpla tres requisitos: ser funcionario de carrera, estar en activo y tener destino definitivo en La Rioja.

Hay tantas labores burocráticas que muchos directores no tienen tiempo ni de dar clase

“Cada vez conlleva más carga burocrática, más papeleo y cuestiones como administrativas, problemas de convivencia o con las familias, en los que a veces no nos sentimos muy respaldados... cada vez hay más problemas que solucionar”, resume las principales quejas de los directores educativos una maestra que deja este año su centro y el cargo tras más de una década en diferentes cargos directivos. Prefiere no dar su nombre porque asegura que, pese a todo ello, su balance es positivo, pero no conoce que no es la valoración generalizada de otros compañeros. “Esta labor que podía ser algo bonito, llevar al colegio en una línea metodológica que te guste y, a veces, no tienes suficiente tiempo porque hay tantas cuestiones burocráticas”, reivindica, aludiendo a que hay colegios en los que incluso los miembros del equipo directivo no tienen tiempo para dar clase.

Otras de las reclamaciones de los directores es el “insuficiente” complemento salarial. Estos pluses se determinan según el tamaño de los centros, número de alumnado y los diferentes servicios que cuenta y varían en los centros de Infantil y Primaria entre los 689,40 euros de un director de un centro de Categoría A a los 203 euros de uno de Categoría E. No obstante, según puntualiza el director general, la mayoría en La Rioja son B o C, donde el complemento es de 624,07 y 451,61, respectivamente. En este caso, en un centro de Categoría B, el jefe de estudios percibe un complemento de 225,41 y el secretario de 224,41 euros y en C, ambos puestos cobran pluses mensuales de 218,16 euros. Por otro lado, los institutos también se dividen por categorías, en los que la mayoría son la A y los directores reciben complementos de 831,30 euros mensuales y los jefes de estudios y secretarios, 370,08 euros.

Educación plantea medidas de refuerzo de la función directiva

Ante este escenario, desde la Consejería de Educación se abren a mover ficha. Aunque el director general recalca que la situación es “muy similar a la de otros años” en este sentido, sí asegura que el Gobierno de La Rioja está “muy comprometido” con este asunto y define como “línea prioritaria o actuación estratégica” el impulso de medidas de “reconocimiento profesional” no solo hacia los directores, sino a todos los equipos directivos. “Hay una reivindicación laboral que la entendemos y que creemos en ella, que se merecen un mayor reconocimiento profesional y unas mejores condiciones y en ello estamos y hay una razón educativa: creemos que la dirección escolar influye directamente en el funcionamiento de los centros educativos y en los resultados del alumnado”, explica Herce, que espera llegar a un acuerdo con los sindicatos en la mesa sectorial de Educación sobre “medidas de dignificación y refuerzo de la función directiva”. En concreto, alude a “reducir carga burocrática, aumentar los complementos específicos económicos, dotar de mayor formación y medidas para fortalecer la dirección de los centros públicos de La Rioja”.

Además del exceso de carga burocrática, esta directora de un colegio pequeño, quien está a punto de dejar el puesto, coincide en que estas cantidades “no compensa” el trabajo que requiere. No obstante, insiste en que ejercer esta responsabilidad también conlleva una parte de vocación, que podría perderse si el plus es muy grande y “el cargo se acaba asumiendo por el dinero”. Así, aboga por el equilibrio: “Quizás dar más puntos para el concurso de traslados o que tuvieran algún reconocimiento haría que la gente lo escogiese más”. Tras muchos años ejerciendo como directora, ha cambiado su percepción: “Antes pensaba que todo el mundo tendría que pasar por aquí, pero igual todas las personas no tienen cualidades, hay que ser muy empático con los compañeros, estar muy presente, saber tratar con las familias”.

Estar en el equipo directivo te ayuda a crecer como persona y como profesional

“Hay que estar preparado, pero sí tendría que haber más rotación para dar aire fresco”, defiende esta maestra, que precisamente por eso ella hace “un cambia de vida”, dice en referencia a su cambio de centro educativo. “Me voy porque creo que tiene que entrar otra persona, que lo hará igual o mejor que yo”. A pesar de todas las dificultades que ha visto crecer a lo largo de los años, lamenta que cada vez haya menos personas dispuestas a asumir esta responsabilidad. “Creo que estar en el equipo directivo te ayuda a crecer como persona y como profesional, vives muchas experiencias muy bonitas, aunque sí que es verdad que a veces hay situaciones que no son tan agradables”, explica.

El reto ahora está sobre la mesa de la Administración. Mientras la Consejería de Educación busca la fórmula para un problema que amenaza con cronificarse cada final de curso, los directores reclaman medidas eficaces para que asumir las riendas de un centro sea, como defiende esta maestra tras su experiencia, una experiencia que ayude a crecer y mejorar las escuelas y no un peaje que termine por desgastar.

Etiquetas
stats