Zapatero, no nos falles
Tú no te acuerdas porque eres muy joven, pero hace 22 años la victoria electoral de Rodríguez Zapatero fue recibida en la puerta de Ferraz por cientos de votantes, sobre todo jóvenes, al grito de “¡No nos falles!” Resumía el estado de ánimo de una ciudadanía conmocionada y decepcionada tras el gobierno de Aznar, la guerra de Irak y los atentados de Atocha: te hemos votado, ahora tú no nos puedes fallar. Zapatero prometió estar a la altura, retiró las tropas de Irak, avanzó en derechos fundamentales, y a la vuelta de unos años acabó fallando, sí, pero esa es otra historia. De hecho, aquella decepción estaba olvidada, rehabilitado Zapatero como líder de izquierda por su empuje decisivo en las elecciones de 2023, hasta que hace unas semanas fue imputado.
Este miércoles bien podría recibirle a la puerta de la Audiencia Nacional una multitud de dirigentes, cuadros y votantes socialistas al mismo grito de entonces: “¡No nos falles!”. El PSOE vive bajo el shock de ver a su líder moral arrastrado por el barro, y todavía espera que llegue al juzgado, explique todo, todo, todo, y salga por la puerta limpio de polvo y paja. Aunque su estrategia de defensa parece apuntar a la nulidad de la causa, los suyos confían en que hable y hable y explique y explique y aclare y aclare, y toda, toda la acusación se venga abajo.
Este mismo martes, solo unas horas antes de la comparecencia, todo el partido manifestó su respaldo sin titubeos: la vicesecretaria general, María Jesús Montero: “Tiene mi confianza”. La secretaria de organización, Rebeca Torró: “Confiamos en su inocencia”. El portavoz parlamentario, Patxi López: “Estamos absolutamente convencidos de que ZP demostrará su inocencia”. La portavoz del partido, Montse Mínguez: “Se va a defender de todas las acusaciones”. No se quejará ZP de que le dan la espalda.
Los socialistas lo han apostado todo a la declaración de Zapatero, y esa es una apuesta de alto riesgo. No porque el ex presidente pueda salir del juzgado en furgón policial camino de Soto del Real, como fantasean en la derecha. Pero hay muchas posibilidades de que no pueda explicarlo todo, todo, no tanto como para satisfacer a un juez. Además lleva el fleco suelto de las joyas que, aunque apesta a jugada policial-judicial (“si se nos escapa por lo de Plus Ultra, al menos lo tenemos pillado por las joyas que casualmente aparecieron en un registro”), no parece que vaya a poder explicar esta semana pues había pedido más tiempo para ello, y tal vez no pueda explicar en ningún caso.
Nos hemos acostumbrado a vivir en el sobresalto permanente, pero estos dos días son un cubo de nitroglicerina, y pueden marcar lo que queda de legislatura y las próximas elecciones. Si Zapatero es capaz de explicarlo todo más o menos razonablemente, el PSOE y su izquierda se vendrán muy arriba. Si por el contrario sale confirmado en su imputación y quién sabe si agravado, el ánimo del votante no habrá quien lo levante.
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