El Ayuntamiento de Madrid abre su gran reforma urbanística con cinco preguntas a los ciudadanos y sin aludir a la vivienda
Primer paso burocrático para reformar el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM), la normativa sobre la que se construye todo el urbanismo de la ciudad y cuya base no cambia desde el año 1997. El Ayuntamiento acaba de someter a consulta pública previa la elaboración de una ordenanza que sirva para modificarla y dotar de nuevas herramientas al consistorio para cambiar la forma en la que se levantan los edificios de la capital.
El lanzamiento de un proceso que el Gobierno de Almeida confía en tener aprobado en febrero pasa primero por preguntar a los ciudadanos sobre la necesitad de esta reforma, además de otras cuatro preguntas sobre algunas cuestiones, entre ellos las prioridades que ha de tener esta reforma. Todas están colgadas en la web municipal Decide Madrid, donde pueden opinar los ciudadanos que se hayan registrado previamente en esta plataforma de participación.
Entre las cuestiones planteadas llama la atención la ausencia de alusiones a la vivienda, el principal problema que afecta a la ciudad según la última encuesta municipal. Esta cuestión no aparece en una de las preguntas clave que es la de ¿Qué objetivo debería tener prioridad en la futura ordenanza? Entre las opciones de respuesta sí que aparecen otras opciones como “simplificar la normativa”, “facilitar su actualización”, “mejorar la seguridad jurídica”, “mejorar la comprensión por la ciudadanía” o “favorecer la adaptación a nuevos retos urbanos”. En todas las respuestas, eso sí, se incluye un apartado en el que el ciudadano puede escribir otras cuestiones que le parezcan más relevantes que las que ofrece el Gobierno de Almeida.
La primera pregunta de la encuesta es si ¿Crees necesaria una nueva ordenanza urbanística en la Ciudad de Madrid?, para luego pasar al cambio operativo más importante, el de sustituir la herramienta para introducir cambios en el urbanismo a través de ordenanzas en lugar de como hasta ahora, a través de normas urbanísticas o un cambio del plan general, un proceso más largo. Luego pregunta por la adopción de otras medidas complementarias, entre las que cita “guías explicativas”, “herramientas digitales de consulta”, la “simplificación de procedimientos” o la “formación e información pública”.
Por último, el Ayuntamiento pide ordenar de mayor a menor importancia los algunos contenidos de la futura Ordenanza Urbanística Municipal sobr las normas urbanísticas: destaca regular las condiciones en las que se pueden implantar distintos usos, las condiciones de rehabilitación de edificios para su mejora, los tipos de obras que se pueden realizar o qué se puede hacer en un edificio histórico, según el grado de protección que tenga.
Hace unos meses, el Ayuntamiento de Madrid ya avanzó que este nuevo documento que sustituirá al Plan General de Ordenación Urbana apunta a la intensificación de las zonas residenciales existentes y en desarrollo, lo que se podría traducir en edificios más elevados. También intentará generar una oferta “más flexible y adaptada a las necesidades contemporáneas” a través de formatos como el 'coliving'
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