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¿Dónde iban a bailar los malasañeros hace 100 años?

A inicios del siglo XX fue inaugurado en el número 22 de la calle Jesús del Valle, por Antonio Sánchez, un establecimiento de alquiler y reparación de pianos eléctricos y automáticos, pianos de teclas, organillos de todas clases, órganos de iglesias y armoniums, un establecimiento semejante a otros que ya existían en la ciudad.

Sin embargo, en el mencionado local se ofrecían, también, sesiones de baile en los días festivos, donde los asistentes podrían moverse al ritmo de polonesas, polcas, mazurcas, valses, habaneras, pasodobles, chotis, cotillón, can-can, escuela bolera y bailes goyescos, entre otros.

Sin ser ni un speak-easy ni un after, aunque sí ¡todo un rincón jaranero!, este establecimiento de Jesús del Valle tampoco debía de ser nada convencional.

Como curiosidad, añadiremos que en el número 15 de la misma calle también existía el taller de reparación de pianos y afinación de Juan Gutiérrez.

Para saber más:

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