Inversores o invasores: todo lo que hay edificado en Madrid les interesa
Sobre este blog
Carlos Osorio García de Oteyza pasea por su ciudad descubriendo algunos de los secretos que semanalmente comparte en sus recorridos guiados por Madrid o ha escrito en sus once publicaciones sobre la capital.
Vienen de todas partes, de México, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, China, Corea, Alemania, Inglaterra, Francia… y compran todo lo que está en venta y también lo que está en alquiler. Buena parte del centro de la ciudad está en sus manos, lo mismo que algunos barrios como Salamanca o Chamberí, y no se detienen: todo lo que hay edificado en Madrid les interesa. En las últimas dos décadas, la presión especulativa está expulsando a los madrileños de sus barrios y de su ciudad. Y lo más sangrante de todo es que esta invasión especulativa ha sido estimulada por ciertos gobernantes con medidas como la Golden Visa —afortunadamente eliminada por el actual Gobierno— o por la inexistencia de medidas de control de la especulación. El resultado de esta gentrificación a gran escala es el aumento desproporcionado de los precios de venta y alquiler de viviendas, hasta hacer inasumible el acceso a la vivienda para muchos madrileños, especialmente los jóvenes.
Esta fiebre especulativa no solo expulsa a los vecinos, sino que modifica profundamente el paisaje habitacional, las costumbres y los lugares de encuentro. Desaparecen las tiendas tradicionales, así como los bares y las casas de comidas populares para ser convertidos en franquicias de comida extranjera, o tiendas de souvenirs y de caprichos para los turistas.
El centro de la ciudad, poco a poco, está siendo transformado en un parque temático para los visitantes, que se multiplican hasta lo indecible cada año, suponiendo un serio obstáculo para la movilidad —incluso peatonal—, y la convivencia.
0