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Suspendido el desahucio de Paca Blanco en Madrid después de su intento de encierro en la sede de EMVS

El desahucio de la histórica activista ecologista y anticapitalista Paca Blanco previsto para el lunes 23 de febrero ha quedado suspendido, según avanzan a este periódico fuentes cercanas al caso. La notificación del Juzgado de Primera Instancia que lleva la causa acuerda la paralización al no haber podido comunicar el lanzamiento al hijo de Paca, adjudicatario de un piso de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo de Madrid (EMVS) en el distrito de Retiro.

La noticia llega horas después de un conato de encierro este miércoles en la sede de la entidad en el que ha participado la propia activista, además de miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, el Sindicato de Inquilinas, Anticapitalistas y otros colectivos que se han volcado en el apoyo a Paca. Hasta 150 organizaciones han mostrado su apoyo público a la también autora de la biografía Paca Blanco La Brava (Editorial Libros en Acción), donde relata la represión franquista contra las mujeres a través de su propia experiencia.

La acción ha tenido lugar en torno a las 11.00, con sus protagonistas abandonado el lugar alrededor de una hora después debido a la intervención de decenas de agentes policiales. Según las fuentes consultadas por este diario, el aplazamiento del desalojo no tiene relación con esta protesta y su publicación se produjo ya ayer martes 17 de febrero.

Desde Anticapitalistas trasladan a Somos Madrid que el encierro en el edificio del número 13 de la calle Palos de Frontera buscaba concertar una reunión con el gerente de EMVS para aclarar la situación respecto del inmueble, un hecho que no se ha producido. Por ello, muestran sus suspicacias con la noticia de que el desahucio quede detenido: “Una de las razones de la acción de hoy era que nos dijeran si eso es verdad o no, porque en el juzgado nos dicen que a ellos no les ha llegado ninguna petición de paralización. Es un caso de maltrato por parte de EMVS”.

Así, esta y otras entidades animan a mantener la movilización de apoyo a Paca en el portal de su domicilio el próximo lunes. La activista de 77 años reside en el número 12 de la calle Játiva, en el barrio de Adelfas del distrito de Retiro. Allí vive desde hace once años en una casa que EMVS adjudicó a su hijo. Sobre una posible irregularidad en la subrrogación, desde EMVS apostillan que “en términos generales, esta solo se produce cuando se cumplen los requisitos legales y contractuales que le son de aplicación”. Recuerdan que “la empresa municipal solo inicia procedimientos judiciales ante incumplimientos contractuales, por ocupaciones ilegales, tanto forzadas como no forzadas, cesiones ilegales, subarriendos o impagos reiterados durante muchos años, sin voluntad de atender a planes de pago, y con deudas acumuladas de miles de euros”.

La versión de Paca y sus allegados es muy distinta. Cuentan que cuando su hijo se marchó, intentó subrogarse en el contrato de alquiler, pero la entidad dependiente del Gobierno de José Luis Martínez-Almeida no le ha permitido pagar el alquiler social correspondiente y regularizar la situación. “El Ayuntamiento de Madrid se lo ha negado durante años, y el último año, cuando ha podido pagarlo, lo ha hecho, pero no la han reconocido como inquilina de la vivienda pública por la que envía una renta cada mes”, lamentan fuentes cercanas a la afectada.

Militante de Anticapitalistas y muy activa integrante de Ecologistas en Acción, Paca Blanco es una de las grandes figuras del movimiento antinuclear en el país. Natural de Extremadura, hace unos años se vio obligada a abandonar la localidad de El Gordo debido a la presión política y de sectores reaccionarios por su oposición al resort de lujo Marina de Valdecañas, cuya construcción acabó paralizada en los tribunales por irregularidades normativas y por su impacto natural. En Madrid encontró su refugio, así que ahora lucha por no quedarse de nuevo a la intemperie.