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Lexus UX 300e, el inicio de una saga

Lexus UX 300e, el inicio de una saga

Javier Galilea

En una marca completamente volcada en la tecnología híbrida, se echaba de menos un Lexus completamente eléctrico, desprendido de su tradicional cadena cinemática compuesta por un motor de combustión de gasolina tipo Atkinson, otro motor-generador eléctrico, transmisión epicicloidal y batería relativamente pequeña. Una fórmula que por otro lado, viene permitiendo desde 2005 a la marca de lujo del grupo Toyota, ser la única firma premium del mundo en vender todos sus coches con esta tecnología más sostenible si se atiende a sus emisiones de escape. 

De hecho, hacer un coche eléctrico resulta en cierta forma más sencillo que hacerlo híbrido. El Lexus UX300e, viene a ser un UX 250h al que se le han sustituido los dispositivos “sucios” como el motor de combustión y el depósito de gasolina, por sus equivalentes más ecológicos: un potente propulsor eléctrico de 204 caballos, y una batería de 55 kWh. Tan fácil de decir, como complicado de hacer de manera que no se pierda ni el tacto de conducción ni su comportamiento y seguridad, con un ojo puesto siempre en en consumo. 

Sobre la plataforma GA-C, o lo que es lo mismo, la iteración para vehículos de tamaño medio de la nueva arquitectura global de Toyota (TNGA por sus siglas en inglés), Lexus ha conseguido hacer posible lo imposible, transformando un chasis modular estrenado para un híbrido tan académico como el Prius de 2015, en uno capaz de albergar 288 celdas independientes de iones de Litio, aprovechando la silueta inferior del suelo del coche. 

Esta particular disposición, que se puede apreciar a simple vista solo con escudriñar los huecos que quedan a través de los pasos de rueda, ofrece una solución distinta a la de la competencia con resultados muy llamativos. Por un lado, mejora el reparto de masas cargando la mayor parte de los elementos entre los 2,64 metros que hay entre ejes. Además, equilibra el reparto de peso añadiendo una parte significativa de acumuladores, debajo de los asientos traseros, justo encima del eje posterior. Y contra lo que viene siendo habitual en las transformaciones de vehículos de combustión convencional en alternativa, no solo no resta espacio al maletero, sino que le añade 47 litros hasta dejarlo en 367. Una cifra que sin ser muy llamativa, cunde mucho por las regulares medidas del hueco portaequipajes. 

Con una capacidad media para lo que se estila en los últimos tiempos, la batería del UX 300e guarda ciertas particularidades que la distinguen de otras propuestas. La primera, es que se monta en una carcasa refrigerada por aire en lugar de líquido, con un sistema de calefacción por bomba de calor que eleva su temperatura de servicio cuando el frío aprieta. De un tiempo a esta parte, la refrigeración líquida parece ser la panacea, pero después de haber superado el enero de este año 2020 los 15 millones de híbridos vendidos en todo el mundo por el grupo Toyota desde 1997, la fidelidad a este tipo de arquitectura más sencilla para las baterías, parece una decisión tomada desde la seguridad. Tanto es así, que están cubiertas en este modelo con 10 años de garantía o un millón de kilómetros, lo que antes suceda. 

Autonomía racional

Los 54,4 kWh que pueden acumular el conjunto de celdas Panasonic, sirven para poner en contexto la autonomía natural del UX 300e que a primera vista, parece justa. Primero de todo, porque cualquier informe europeo estima entre 20 y 30 kilómetros la distancia diaria recorrida en automóvil, frente a los 13 del transporte público (EuroGeographics, 2018). Segundo, porque aunque pueda parecer muy pesado con 1.785 kilogramos de tara, es el eléctrico más ligero entre los de su tamaño. Y tercero porque el sistema de gestión electrónico y la gran capacidad de retención, le permiten ofrecer un consumo de 16,9 kWh cada cien kilómetros, en línea con los mejores eléctricos un poco más pequeños. 

Con todo, es muy fácil superar los 320 kilómetros en ambientes con frecuentes paradas e inicios de marcha. Y se guarda un as en la manga: el tiempo de carga. Con una toma convencional de tipo 2 Mennekes a un lado (a 6.6kWh en un enchufe convencional), y una Chademo en el otro lado, apta para succionar 50 kWh de corriente continua, el UX 300e recupera el total de la carga de forma rápida: siete horas en el enchufe corriente, y 50 minutos en uno de los existentes en la red de pago. Pero no solo es tiempo: a través de una App, se puede encontrar y pagar en postes “de los buenos”, sin tener necesidad de tener exactamente la tarjeta que solicita un operador determinado. Y es el Lexus también quien se encarga de instalar el punto de carga en casa o en la oficina, sin coste y a demanda.

Moderna artesanía

El interior combina elementos inspirados en la reciente historia de Lexus con otros de total novedad, revestidos de materiales de muy alta calidad percibida. Y aunque sea de facto el Lexus de tamaño más recortado, se ha pretendido que la sensación nada más cerrar las puertas sea parecida a la de cualquier otro modelo más grandes. La atmósfera es por lo tanto, pretendidamente acogedora, alejada de estridencias y detalles duros que comienzan por ejemplo, con el mullido de los guarnecidos y los asientos. Trabajados con cuero natural, con costuras hechas a mano por auténticos artesanos Takumi, muestran por ejemplo el tradicional patrón de rombos Sashiko, cuyas costuras de 10 puntadas por pulgada llevan utilizándose la friolera de 1.200 años. 

El acabado Washi en el salpicadero, imita la textura de las populares puertas corredizas de papel. Y en conjunto, se pretende evocar la hospitalidad y frescura que muestran los alojamientos tradicionales japoneses. Es más; al igual que en el metro de Tokio llama la atención la mezcla de las pantallas más modernas, más brillantes y con más definición del mundo, con elementos de señalética que llevan funcionando decenas de años, al lado de la pantalla central de 10.5 pulgadas, se coloca un reloj analógico al que solo le falta hacer tic-tac. Digital también es la pantalla situada frente al conductor, bajo una visera que recuerda al de la primitiva generación del IS, y en combinación con la anterior ofrece soporte para la aplicación Lexus Link. Un sistema muy cuidado que integra el control de coche, de las baterías, los cargadores, el navegador o la climatización en una App que además permite el pago en aquellos puntos de carga que lo soliciten.

Diferente pero inequívocamente Lexus, el UX 300e está ya a la venta en la franja de los 49.000 euros, con tres niveles de acabado, una extensa garantía que incluye diez años para la batería, o un millón de kilómetros de cobertura y la instalación del punto de carga en el domicilio o garaje determinado por el comprador. 

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Publicado el
6 de noviembre de 2020 - 09:55 h

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