El exconsejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra durante los años 2019 y 2023, periodo en el que se sacó a licitación el contrato para las obras de desdoblamiento de los túneles de Belate, niega que hubiese interferencias políticas en la adjudicación del contrato por 62,8 millones de euros a la UTE de Acciona, Osés y Servinabar 2000, la empresa de Antxon Alonso y, según la UCO, también de Santos Cerdán. La Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra apuntó en un informe que esta adjudicación debería ser “nula de pleno derecho” por las “irregularidades que se cometieron en el proceso de licitación.
“En las mesas de contratación no me he metido nunca, ni en esta ni en ninguna otra”, ha asegurado Bernardo Ciriza este martes en la comisión de investigación del Senado sobre el 'caso Koldo'. El exconsejero ha recordado que cuando el abandonó la consejería, al finalizar la legislatura en verano de 2023, todavía no se había adjudicado la obra. “Estaban en el debate y deliberación del sobre número dos y quedaba por abrir el número tres”, ha puntualizado.
Con todo ha aseverado, a preguntas de la senadora de UPN María Caballero, que no existió ningún tipo de intervención por su parte en el proceso de adjudicación. “Todo el mundo sabía que el consejero, en una mesa de licitación, no pinta nada.Yo no interferí en nada. En la mesa de contratación no puede intervenir ningún político, por ley”.
También ha negado la participación del exsecretario de organización del PSOE, el navarro Santos Cerdán, de quien ha dicho que la única relación que les unía era la de “compañeros de partido”, en los nombramientos de la consejería de Cohesión Territorial. Ciriza ha explicado que no conocía al director general de Obras Públicas ni al director del Servicio de Nuevas Infraestructuras -quien presidió la mesa de Belate- cuando los nombró, y que decidió asignarles estos cargos tras pedir información a personas que estaban en la Administración. Según ha dicho, Cerdán no tuvo “nada que ver” en estos nombramientos.
Además, ha comentado que se decidió prolongar en el servicio al director de Nuevas Infraestructuras pese a que había superado la edad legal de jubilación y que se hizo “a petición de la Dirección General, se llevó al Parlamento, y el Parlamento aprobó la prórroga de este señor”.
En cuanto a las discrepancias que surgieron en el seno de la mesa de contratación de Belate, Ciriza ha afirmado que se ha “enterado de todo esto por la prensa cuando se ha sabido, que creo que es en 2024”, cuando él ya no era consejero. “Sé que tengo que decir la verdad y estoy diciendo la verdad. Ni me llegó ni tenía por qué. Todo el mundo sabía que el consejero, en una mesa de licitación, no pinta nada”, ha señalado.
El exconsejero ha explicado la “urgencia” con la que se encontró el Gobierno de María Chivite a su llegada al Palacio de Navarra en 2019 para el desdoblamiento de los túneles de Belate en la carretera N-121-A que une la comunidad foral con Francia a través de Irún ante la amenaza de Europa de cerrar la carretera por su “peligrosidad”.