¿Se comportará Mas como un político español?

Redujo el gasto en educación, cerró ambulatorios, desmanteló servicios de urgencias, paró la construcción de hospitales, cobró un euro por receta, rebajó el sueldo a los funcionarios y cuando se dio cuenta de que había arruinado a Cataluña, se convirtió al independentismo con la esperanza de que la gente tuviera mala memoria y se olvidara de que CiU representa a una derecha tan rancia como la del PP. Escribo estas líneas convencido de que Artur Mas no se va a comportar como un político español, sino que va a dimitir tras la pérdida de escaños que le dan las primeras encuestas y el fracaso de su apuesta.

La subida de ERC demuestra que el independentismo de izquierdas ha canalizado un malestar que al menos en su origen es económico y social. Mucha gente ha echado la culpa de los apuros que se viven en medio mundo al supuesto expolio de Cataluña por parte de los bandoleros andaluces y de los murcianos. Con todo, ni siquiera esta gente tan enfadada con España ha sido incapaz de votar a la derecha, por mucho disfraz independentista que llevara. Escribo estas líneas convencido de que un partido que proviene de la vieja Izquierda Republicana no pactaría jamás con la derecha que sí ha expoliado a Cataluña. El PSC ha recogido el voto de estos descontentos que consideran que la independencia agravaría sus problemas.

Sea cual sea el resultado final de estas elecciones, sería muy higiénico encontrar alguna fórmula que sin violar la ley permitiera celebrar el dichoso referéndum sobre la independencia. Hay que hacer algo para aparcar de una vez por todas la cuestión territorial. No gastemos más energía en batallas inútiles y desenfocadas. Aquí no hay ninguna guerra entre naciones, aquí no hay ninguna patria oprimida, sino una revolución social sin precedentes, una reconquista transnacional de privilegios de clase, que se aprovecha de peleas de barrio para imponer sus condiciones.

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25 de noviembre de 2012 - 22:34 h

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