Hipocresía y bullying
“Enfrentarse al acosador en el bullying implica no quedarse callado y tener una actitud firme y serena y mirarle a los ojos y decirle claramente: ”No lo hagas“ y lo que NO hay que hacer nunca, es quedarse callado por miedo”.
Todo esto es lo correcto, lo justo, lo razonable, a menos que el ejecutor del bullying sea el matón y macarra de Donald Trump, y el acoso no se desarrolle en un centro escolar sino en todo el planeta, entonces por cobardía, cinismo colosal, mucha asco y repugnante vasallaje, se hace todo lo contrario.