IA: Menos copias de Ghibli y más Miyazaki
Cuando veo las imágenes creadas por inteligencia artificial al estilo del Studio Ghibli compartidas con fruición en redes sociales, recuerdo que los drones que hoy se usan en la guerra de Ucrania fueron el regalo preferido de los niños en Navidad.
Y, a pesar de que soy consciente de las grandes ventajas que la IA puede aportar a la humanidad, no puedo sentir escalofríos al pensar en sus potenciales usos malvados. Y más si queda en manos de unos pocos multimillonarios majaderos con ganas de manejar el mundo a su antojo.
Una solución puede ser interiorizar y compartir el espíritu de las creaciones de Hayao Miyazaki, profundamente humanas, no solo las torpes recreaciones artificiales de sus dibujos.