OPINIÓN | Y Mariano echó a andar
Nos hemos reído mucho de los vídeos de Rajoy andarín, hemos hecho todos los memes posibles, pero es hora de reconocerle el acierto. No solo era una buena campaña, sino que además representaba bien el relato que el PP quería fijar en los votantes: un presidente enérgico y activo, frente a la imagen tópica de un Rajoy tumbado a la bartola; y un candidato que avanza hacia el futuro para romper la parálisis institucional de los cuatro meses posteriores al 20D.
Cuatro meses en los que todos se movieron, menos Rajoy. Por no ir, no fue ni a la investidura. Todos corrían en círculos, sin llegar a ninguna parte, todos se cansaban (y nos cansaban), mientras el presidente guardaba fuerzas para cuando llegase la carrera de verdad.