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La causa contra el fiscal general llega al Supremo

El fiscal general pidió sin éxito a la fiscal jefa de Madrid desmentir el bulo de Miguel Ángel Rodríguez y no dejar “por mentirosos” a dos compañeros

José Precedo

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La fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, ha entregado al Tribunal Superior de Justicia de Madrid mensajes de WhatsApp que recibió del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en los que él le ordenó el pasado 13 de marzo sacar un desmentido a un bulo filtrado a El Mundo por Miguel Ángel Rodríguez, el jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, para defender a la pareja de su jefa, Alberto González Amador, quien el pasado febrero confesó al ministerio público dos delitos de fraude fiscal.

Pese a que el Tribunal Superior de Justicia, que investiga sendas denuncias por revelación de secretos presentadas por la pareja de Ayuso y el Colegio de Abogados de Madrid, no es competente para investigar al fiscal general del Estado —que es aforado y solo podría ser imputado por el Tribunal Supremo—, Lastra, enfrentada desde hace meses a García Ortiz, ha decidido remitir a este tribunal los mensajes que intercambió con la máxima autoridad del ministerio público la noche del 13 de marzo, un día después de que elDiario.es desvelase el fraude fiscal de más de 350.000 euros de Alberto González Amador.

La instrucción para el desmentido la dictó el fiscal general horas después de que el diario El Mundo publicase una información falsa proporcionada a este y a otros medios por Miguel Ángel Rodríguez, en la que el jefe de gabinete de la presidenta madrileña decía que el fiscal que investigaba a González Amador había propuesto un acuerdo de conformidad al novio comisionista de Ayuso pero que se había frustrado por “órdenes de arriba”. En un comunicado enviado a elDiario.es donde solicita formalmente el derecho de rectificación alega que esa expresión, que recogieron otros medios como El Debate, Libertad Digital, Voz Populi y Telemadrid no figuró en la redacción original de El Mundo. La noticia del diario de Unidad Editorial fue sufriendo distintas modificaciones a raíz de que la fiscalía y otros medios desmintiesen que no había sido el fiscal quien propuso un pacto a González Amador y que tampoco había sido frenado en instancias superiores.

La primera información suministrada por Miguel Ángel Rodríguez a esos medios daba a entender que fue el fiscal del caso quien había buscado la conformidad pero que sus superiores lo impidieron siguiendo instrucciones del Gobierno para perseguir a la pareja de Ayuso. Esa tesis era la que tanto la presidenta como su jefe de gabinete habían aireado para intentar tapar el fraude a Hacienda de más de 350.000 euros de la persona con la que convive la presidenta autonómica en dos pisos de lujo en el centro de Madrid.

Tras remitirlos al Tribunal Superior de Madrid el pasado lunes, los mensajes han acabado esta noche en la portada de El Mundo, el mismo periódico que publicó la información falsa filtrada por Rodríguez. elDiario.es ha podido comprobar que los mensajes los aportó el 17 de junio a las 14 horas la fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, al tribunal superior.

El intercambio de mensajes confirma que el fiscal general dio la instrucción de remitir el comunicado para desmentir el bulo de Miguel Ángel Rodríguez al departamento de prensa de la Fiscalía de Madrid, cuyo personal depende del Gobierno de Ayuso y que este se negó. Tras comunicar a la fiscal superior que la nota estaba consensuada con la fiscal provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, y una vez que Lastra rechazó también en conversación telefónica mandar la nota de prensa, García Ortiz dio la instrucción a la fiscal superior de Madrid el 14 de marzo a las 9:25 de la mañana por escrito: “Almudena, la nota está correcta en fechas y contenido. Hay que sacarla, si tardamos se impone un relato que no es cierto y parece que los compañeros no han hecho bien su trabajo”. “Es imperativo sacarla”. Y ante la ausencia de respuesta de Lastra, tres minutos después, García Ortiz insistió con otro mensaje: “Nos están dejando por mentirosos”.

A a las 9:37 remitió el último mensaje: “Almudena, no me coges el teléfono. Si dejamos pasar el momento nos van a ganar el relato. La actuación de las compañeras y de la Fiscalía es impecable y hay que defenderla”.

García Ortiz no recibió respuesta y el comunicado fue enviado a los medios de comunicación a las 10:22 de la mañana. En él se aclaraban las fechas del intercambio de correos iniciado por la defensa de la pareja de Ayuso el 2 de febrero, cinco semanas antes de que elDiario.es desvelase en exclusiva su fraude fiscal, y en el que reconocía que había cometido dos delitos contra la Hacienda Pública. Horas antes, la cadena Ser había publicado el contenido de ese correo inculpatorio. El archivo adjunto en el que se detallaba la pena de cárcel y la multa que González Amador estaba dispuesto a pagar no se conoció hasta semanas después, cuando los fiscales de sala recibieron toda la documentación del caso para analizar si en el desmentido se había cometido algún delito. Por mayoría los fiscales de sala descartaron la existencia del delito de revelación de secretos en el desmentido de la fiscalía.

La noche del 13 de marzo, en que El Mundo y otros medios publicaron la versión falsa de Miguel Ángel Rodríguez, provocó una crisis en la Fiscalía. Ni el fiscal general ni su equipo conocían la existencia de ninguna negociación entre el fiscal del caso y la pareja de Isabel Díaz Ayuso para cerrar el caso con una condena y evitar los trámites del juicio. Al recibir las llamadas de varios medios de comunicación que sí quisieron contrastar la versión de Miguel Ángel Rodríguez, el equipo de Álvaro García Ortiz ordenó recabar toda la documentación y una vez constató que la versión de El Mundo era falsa, dio orden de desmentirla.

El departamento de prensa de la Fiscalía de Madrid, que depende de la Comunidad, se negó a difundirla y en una conversación telefónica la fiscal superior también rechazó remitirla a los medios de comunicación. Fuentes conocedoras de cómo se gestionó el comunicado aseguran que ni el departamento de prensa ni Almudena Lastra alegaron que se podía incurrir en revelación de secretos ni en perjudicar el derecho de defensa del defraudador confeso, sino que sus discrepancias tuvieron que ver con que algunos datos que se pretendían comunicar ya habían llegado a algunos medios de comunicación.

En la noticia publicada este 19 de junio que desvela el contenido de los WhatsApp el diario El Mundo vuelve a difundir datos falsos. En la redacción del texto el periódico de Unidad Editorial asegura que en aquella primera información del 13 de marzo “se recogió que González Amador estaba tratando de llegar un acuerdo con Hacienda para zanjar el asunto como una discrepancia tributaria (sic)”. En realidad la noticia, publicada en portada, decía lo contrario: que fue el fiscal del caso quien buscó el acuerdo con la pareja de Ayuso pero que “órdenes de arriba” lo habían hecho imposible. Y lo que había reconocido González Amador por escrito fueron dos delitos, no discrepancias tributarias.

Hoy ya se sabe que ese extremo que Miguel Ángel Rodríguez trató de imponer también en sus redes sociales es falso.

La información que este miércoles ha publicado El Mundo en la que desvela los WhatsApps incluye la siguiente frase: “El fiscal general, pese a la irrelevancia procesal de quien proponga un pacto de conformidad en primer término (si el investigado o el fiscal), puso empeño personal en aclarar que fue la defensa del novio de Ayuso, ejercida en la causa abierta por fraude fiscal por el abogado Carlos Neira, quien buscó un acuerdo con el Ministerio Fiscal”. Lo que obvia la información de El Mundo es que la instrucción de García Ortiz tenía el objetivo de desmentir la acusación del jefe de gabinete de la presidenta de Madrid, quien culpaba a la cúpula del Ministerio Público de haber dado órdenes políticas para frenar un acuerdo con la pareja de Ayuso y para rechazar además que el fiscal del caso se hubiese plegado a ellas.

Los mensajes que ha revelado El Mundo dejan en evidencia que el objetivo del fiscal general era evitar que les dejasen que se impusiese “un relato que no es cierto” y se acusase a “compañeros” de no haber “hecho bien su trabajo”.

En la investigación abierta por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid a raíz de las denuncias de la pareja de Ayuso y del colegio de Abogados de Madrid todavía no hay imputados y figura un escrito del fiscal general en el que asume en primera persona la responsabilidad del comunicado. García Ortiz siempre ha defendido que la nota cumplió con lo que manda el estatuto fiscal y que no reveló ningún dato que no fuese ya conocido ni perjudicó el derecho de defensa de González Amador. También ha insistido al tribunal en que no es competente para investigarlo y que esa capacidad solo la tiene el Tribunal Supremo, que deberá decidir en caso de que reciba una exposición razonada que justifique investigar al fiscal general.

García Ortiz ha dicho a sus colaboradores más cercanos que ni en el supuesto de resultar imputado contempla dimitir y que su intención es defender su inocencia hasta el final, en lugar de renunciar y abrir un precedente peligroso para el futuro de la institución.

El autor del bulo inicial, Miguel Ángel Rodríguez, continúa como jefe de gabinete de Ayuso con un sueldo de más de 94.000 euros anuales y pronostica en las redes sociales que el fiscal general del Estado acabará en la cárcel.

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Nota de rectificación remitida por Unidad Editorial Información General

Atendiendo una solicitud al amparo de la Ley Orgánica 2/1984, de 26 de marzo, reguladora del derecho de rectificación, publicamos esta nota enviada por Unidad Editorial Información General S.L.U. a la redacción de elDiario.es

El Diario El Mundo no afirmó en ningún momento que el acuerdo alcanzado entre Don Alberto González, pareja de Doña Isabel Ayuso, y la Fiscalía fuese “frenado por 'órdenes de arriba'”.

El Diario El Mundo publicó en la misma información que el letrado defensor de Don Alberto González ofreció un pacto a la Hacienda Pública que partía del reconocimiento de la infracción tributaria.