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Un guardia civil destinado en el Ministerio de Ábalos emerge como “pieza clave” en la trama de las mascarillas

Pedro Águeda

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La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvo en el transcurso de la operación Delorme a un subteniente del Cuerpo que estuvo destinado en la seguridad del Ministerio de Transportes dirigido por José Luis Ábalos. Los investigadores consideran al suboficial “pieza clave en la gestión de los contratos investigados”, un total de 53 millones de euros de dinero público para mascarillas en plena pandemia, de los que los implicados habrían obtenido comisiones.

Los agentes de la UCO detuvieron al subteniente el martes y le tomaron declaración, informan a elDiario.es fuentes próximas a la investigación. Después, el subteniente José Luis Rodríguez quedó en libertad, si bien figura como investigado en la causa que se sigue en el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional por los delitos de tráfico de influencias, cohecho, blanqueo de capitales y organización criminal.

En su querella, la Fiscalía Anticorrupción confiere la “máxima importancia” a la relación que el suboficial, ahora en la reserva, mantenía con Koldo García, el antiguo asesor del ministro imputado por varios delitos, entre ellos el de organización criminal. Incluso después de dejar el Ministerio y pasar a la reserva, el guardia civil “tendría influencia sobre personal vinculado al Ministerio de Transportes y, en particular, sobre los entes que adjudicaron los contratos investigados”, esto es Puertos del Estado y Adif.

Las pesquisas de Anticorrupción y la UCO han permitido determinar que parte de las comisiones obtenidas por Koldo García y los empresarios investigados Víctor Gonzalo de Aldama y Juan Carlos Cueto Martín fueron a parar a la puesta en marcha de un negocio de pizarras. A su vez, los investigadores vinculan al subteniente José Luis Rodríguez García con ese negocio de pizarras y con el empresario Juan Carlos Cueto Martín. El suboficial conducía un coche a nombre de una sociedad del empresario y pertenecería a “un grupo” que consultaba todos sus movimientos a Cueto.

El empresario Cueto, para el que trabajaría de forma secreta el subteniente, está en la cúspide del entramado de empresas que se beneficiaron de los 53 millones de euros de contratos públicos por material sanitario en pandemia. Más de 32 millones de euros en adjudicaciones a Soluciones de Gestión partieron del Ministerio que dirigía José Luis Ábalos, donde ejercía de asesor y consejero de sus empresas públicas Koldo García y en el que el subteniente detenido estaba destinado en labores de seguridad.

“La vinculación observada entre Koldo García Izaguirre y José Luis Rodríguez García conecta directa el nivel más elevado de la gestión de los contratos objeto de la investigación, con una de las sociedades en las que se ha invertido parte de los beneficios”, recoge el fiscal Luis Pastor en su querella ante la Audiencia Nacional. “Esta vinculación entre la adjudicación de los contratos e inversión obtenido de los mismos, unido al incremento patrimonial del entorno de Koldo García Izaguirre, revela esta relación personal entre ambas personas como de máxima importancia”, añade Anticorrupción.

Los agentes de la UCO vigilaron a su compañero en secreto durante meses. Tienen identificado un viaje del empresario al frente de la trama, Cueto, en compañía del guardia civil a Barco de Valdeorras (Ourense), donde se encuentra la explotación de pizarra que nutre al negocio que pusieron con las comisiones de los contratos.

Diez días antes de las detenciones, el 10 de febrero, Koldo y el guardia civil comieron en el restaurante La Chalana de Madrid. Los dos investigados no advirtieron que en una mesa próxima había agentes de la UCO camuflados escuchando su conversación. El subteniente Rodríguez sabía que Cueto había obtenido 20 millones de euros de ganancias por los contratos de material sanitario, informaron los agentes.