Los desencuentros de Sémper con la línea de Casado y el sector mediático más ultra antes de su abandono de la política
“Si el populismo reaccionario nos arrastra a los demás a las trincheras yo no pinto nada en política. No me sentiré útil” porque “en el barro siempre gana el populista”. Justo hace un año, el aún líder del PP de Gipuzkoa, Borja Sémper, dejaba claro en una entrevista en El País que si la dirección de su partido, en manos de Pablo Casado, decidía contemporizar con la extrema derecha de Vox, asumir su discurso o llegar a acuerdos él no se sentía útil en política.
Doce meses después, Casado no solo ha asumido parte del discurso de los de Santiago Abascal. También comparte la estrategia de la crispación y el insulto de la extrema derecha, gracias a la cual el PP gobierna en plazas tan importantes como la Comunidad de Madrid, la Región de Murcia o la Junta de Andalucía. Ante este escenario, Sémper decidía este lunes dar un paso atrás y dejar la política.
Iñigo Aduriz explica aquí la historia de desencuentros de Sémper con la dirección del PP.