Forn, condenado a 10 años y medio de cárcel por sedición
El exconseller de Interior, Joaquim Forn, ha sido condenado a 10 años y medio de cárcel por sedición. El Tribunal Supremo le ha absuelto de la acusación de malversación al no haberse probado el desvío de fondos de su departamento para la celebración del referéndum del 1 de octubre. La Fiscalía pedía 16 años para el exconseller.
En julio de 2017, Forn abandonó la política municipal en Barcelona -donde lideraba el grupo del PDeCat- para enrolarse al frente de la Conselleria de Interior tras la reestructuración del Govern que hizo Puigdemont en julio de 2017, a pocas semanas del referéndum del 1 de octubre de ese año.
A diferencia de otros acusados, la defensa de Forn fue estrictamente técnica y dejó de lado las proclamas políticas durante el juicio en el Tribunal Supremo. El abogado del exconseller, Xavier Melero, centró sus argumentos en demostrar que la policía catalana cumplió las órdenes del TSJC y trató de evitar la votación, pero no lo consiguió porque priorizó la “convivencia ciudadana” que también pedía preservar el auto del TSJC. Forn se desligó en todo momento del operativo policial y señaló a los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil: “Si hubo violencia en algunos puntos fue por las actuaciones erróneas de estos cuerpos”, señaló durante el juicio.
De los 12 políticos catalanes procesados en el Supremo, Forn fue el que pidió en más ocasiones salir de la cárcel antes de la sentencia. Incluso declaró que abandonaba la vía unilateral, renunció a su acta de diputado y anunció al juez instructor de la causa, Pablo Llarena, que abandonaba la política. Tras las negativas a su liberación regresó a la actividad pública y se presentó como candidato a la alcaldía de Barcelona en las últimas elecciones municipales.
Lo cuenta Pol Pareja.