Catalunya vuelve a tensar a los socialistas, y especialmente a un sector del PSOE con el PSC, en plenas negociaciones de Pedro Sánchez con ERC para la investidura. La dependencia de las fuerzas independentistas para la gobernabilidad disgusta al partido de Sánchez, que tiene manos libres para cerrar un entendimiento con la formación de Oriol Junqueras. Y en eso está trabajando la dirección del PSOE mientras la mayoría del partido mira con ciertos recelos. Pero en los últimos días el tono ha ido subiendo de la mano, fundamentalmente, de los presidentes Emiliano García-Page y Javier Lambán. Escribe Irene Castro.