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Vox fuerza nuevos debates sobre la “prioridad nacional” que Moreno rechaza en Andalucía

Aitor Riveiro

11 de mayo de 2026 22:29 h

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PP y Vox mantienen su pugna pública por llenar de contenido ese “eslogan hueco”, en palabras del barón andaluz, Juan Manuel Moreno, que es la “prioridad nacional”. Ambos partidos firmaron regirse por este principio en la asignación de ayudas públicas en las comunidades autónomas que gobiernan en coalición. Pero cada uno lo quiere interpretar de forma distinta. Y el partido ultra volverá a forzar votaciones parlamentarias con las que intentar retratar a los de Alberto Núñez Feijóo.

La “prioridad nacional” se ha convertido en el nuevo dolor de cabeza del PP en su relación con Vox. Tras semanas de negociaciones, enfrentamientos públicos y la amenaza de ruptura, ambos partidos lograron acordar los gobiernos de Extremadura y Aragón. Feijóo cedió y aceptó ese significante, aparentemente vacío, para salvar a María Guardiola y Jorge Azcón de una incierta repetición electoral. Queda pendiente de pactar Castilla y León, donde seguirán el mismo camino tras las elecciones andaluzas del 17 de mayo.

Pese a firmarlo en sendos documentos, y una vez fijado en el imaginario colectivo que el PP necesita a los ultras para gobernar, las dos formaciones se han lanzado a discutir en público el alcance de esa “prioridad nacional”, votaciones parlamentarias incluidas. Una suerte de juego en el que unos intentan colar a los otros su propia visión dentro de iniciativas no legislativas que se debaten tanto en los plenos como en las comisiones parlamentarias.

El movimiento más reciente ha sido de Vox, que la pasada semana registró proposiciones no de ley y mociones tanto en el Congreso como en el Senado. Con un lenguaje menos agresivo que en iniciativas similares planteadas en las últimas semanas, busca un posible apoyo del PP a textos que sí esconden elementos muy complicados para los de Feijóo.

“Cambiar el marco normativo”

“Los gobiernos del bipartidismo han apostado por una política de fronteras abiertas, efecto llamada y multiculturalismo”, apunta Vox en sus más recientes iniciativas parlamentarias lo que incluye al propio PP en la ecuación. Es el motivo, continúa el texto, de “la desaparición de la identidad” de “los barrios”, “la alteración de sus formas de vida y la ruptura de los vínculos sociales”. Una idea, la de la pérdida de “identidad” de los barrios, que Feijóo ya asumió en el pasado reciente. “No se pueden convertir barrios enteros en lugares irreconocibles”, dijo en Barcelona en octubre del año pasado.

Vox plantea que “el estado del bienestar” está “al borde de la quiebra” por culpa de las personas migrantes, pese a que todos los estudios les señalan como aportadores netos al sistema, y critica que “los partidos de izquierdas” han aprobado el proceso extraordinario de regularización para lograr “millones de votos”. Son dos afirmaciones que bien podría firmar el PP. De hecho, ambas ideas las han defendido importantes dirigentes, incluido el propio Feijóo o la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, entre otros. En este caso también, ambos partidos coinciden.

Las disonancias comienzan cuando Vox aprovecha, precisamente, para lanzar un pescozón a Ayuso, a quien acusa de “atentar contra el más elemental sentido común” al “computar como periodo de residencia efectiva el tiempo transcurrido en España en establecimientos penitenciarios o en centros de tratamiento terapéutico o rehabilitador”. Vox plantea dedicar los recursos “prioritariamente a dar respuesta a las necesidades de los españoles” y exige para ello “adecuar el marco normativo vigente”. ¿Y qué principio debe guiar las reformas? Uno de “sentido común: la prioridad nacional”.

Vox recupera la “comunidad nacional” del franquismo

“Nacional” es la palabra clave en disputa. Para el PP significa “contribuir a la nación” y “no tiene nada que ver con la nacionalidad” de las personas, sino con su “trazabilidad” en el “arraigo” en el territorio y la “contribución” al sistema a través de “impuestos” y “cotizaciones”.

Pero Vox aprovecha estas iniciativas para incidir en que sí, que “prioridad nacional” tiene que ver con la “nacionalidad”. Lo deja así escrito: “Cualquier extranjero (...) sabrá que no gozará de una situación más favorable que los españoles a través del acceso casi automático a una serie de ayudas y prestaciones sociales que, en la práctica, son inaccesibles para los nacionales”.

Los de Abascal lo tienen claro, pese a que el reaparecido Borja Sémper dijera en los últimos días que el partido que lidera quien fuera su compañero y amigo en el PP vasco, “quieren que lo firmado parezca otra cosa”. El portavoz de Feijóo, que ha regresado a primera línea para darse de bruces otra vez con Vox, aseguró en un acto informativo que no ha “visto ningún elemento que haga salir al PP de su marco”.

En sus iniciativas, todavía pendientes de debate y votación en el Congreso y el Senado, Vox recupera un concepto casi igual de vacío que el de “prioridad nacional”, pero que en España resuena a una época muy determinada. Los de Abascal aseguran que esa “prioridad nacional (...) busca afirmar un criterio de justicia retributiva vinculado al deber primario de todo gobierno: atender antes a quienes sostienen y conforman la propia comunidad nacional”. “Comunidad nacional” es un término que, según el Museo del Holocausto de EEUU, fue empleado por los nazis hace ahora un siglo para asentar su proyecto bajo “los fundamentos de la raza, la etnia y el comportamiento social”. 

Años después, el concepto llegaría a España ni más ni menos que de la mano de Francisco Franco. En la séptima de las leyes fundamentales del franquismo firmadas por el dictador, la 1/1967, se lee en el apartado 1 de su artículo 1: “El Estado español, constituido en Reino, es la suprema institución de la comunidad nacional”. Vox busca ahora recuperar el término y forzar al PP a aceptarlo. Para ello, los de Abascal cierran sus iniciativas parlamentarias con una parte dispositiva (la que efectivamente se vota) que recoge textualmente el texto de los acuerdos firmados en Extremadura y Aragón.

Andalucía, próximo test

El concepto de “prioridad nacional” fue aceptado por el equipo más próximo a Feijóo, con su secretario general, Miguel Tellado, y su jefa de gabinete, Marta Varela, a la cabeza. Y existe el temor de que el debate contagie a la campaña andaluza, que culmina el domingo con las elecciones.

El candidato de Vox, Manuel Gavira, no se lo quita de la boca, mientras Juan Manuel Moreno lo desprecia, temeroso de que el “españoles primero” que evoca el término empuje a los ultras en las urnas y se ponga final a su mayoría absoluta, rebautizada por los estrategas del PP andaluz como “mayoría de cariño”. “Queremos es una Andalucía llena de españoles y donde la prioridad sean siempre los andaluces”, apuntó Gavira en una reciente entrevista en Abc. “En España no cabe toda África ni cabe toda América. Llegan millones de personas. Los servicios públicos se colapsan”, dijo. “Los vecinos te dicen que les dan miedo, intranquilidad, inseguridad. Lo vemos en todos los pueblos”, añadió.

La respuesta de Moreno ha sido pasar al ataque. “Algunas propuestas son irreales, y no se van a hacer nunca, y otras, ilegales”, dijo en un acto informativo sobre la “prioridad nacional”. Un concepto que tildó de “eslogan efectista y recurrente” que Vox “ha tenido el ingenio de sacar”, y que su partido ha asumido ya como propio. Está por ver qué incidencia tiene esta concesión de la dirección nacional del PP en el resultado del próximo 17 de mayo.