Calor récord: dos de cada tres provincias registraron en la ola de mayo máximas hasta 17 grados por encima de lo normal

40 grados en Jaén, 37 en Girona o 35 en Donostia son temperaturas que podrían marcar los termómetros en pleno agosto. Sin embargo, estas han sido las máximas que han alcanzado estas ciudades durante la semana del 16 al 22 de mayo. Un calor fuera de lo normal que ha dejado un balance de hasta 35 provincias con temperaturas máximas 10 grados superiores a lo que sería habitual en el mes de mayo.

Para determinar lo que sería “normal”, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) calcula la media de las temperaturas máximas registradas durante el mismo mes entre los años 1980 y 2010. En Jaén, la máxima registrada el pasado viernes llegó a estar más de 17 grados por encima de este valor normal. En Girona y Donostia las temperaturas más altas superaron por casi 15 grados sus máximas habituales en mayo.

El pico de temperaturas de la semana pasada es un fenómeno extremo para esta época del año, pero que puede ir multiplicándose como consecuencia de la crisis climática. Explican desde la Aemet que, si antes de 2010 era esperable que un día de mayo superase los 23,5ºC de media una vez cada 200 años aproximadamente, ahora esta temperatura puede alcanzarse mucho más a menudo: una vez cada 46 años. 

La crisis climática arrastra una subida de temperaturas generalizada que hace cada más difícil refrigerar los edificios. En las casas u oficinas hay que paliar temperaturas entre 10 y 15 grados por encima del promedio. Más allá del “importante episodio cálido” que la Aemet señala en estas últimas semanas, la situación ha ido empeorando sostenidamente. Según los datos de Eurostat, España necesita casi el doble de aire acondicionado que en 1979 para mantener un clima “de confort” en interiores.

Esta tendencia consolidada en las últimas cuatro décadas no es una cosa aislada, sino global. En la Unión Europea el “indicador de rigor del calor” casi se ha triplicado en esos mismos 40 años: de 36 a 100 cdd (la medida que se utiliza es los llamados grados-día de refrigeración, por sus siglas en inglés). 

Intenso y desigual

Los valores muy extremos se registraron en parte del territorio. La siguiente tabla muestra cómo la semana pasada (tercera semana de mayo) en siete provincias se batió el récord de temperatura para ese mes desde que hay registros; y en un tercio se registró uno de los tres días más cálidos de este mes de toda la serie.

Tal y como ha anunciado la Agencia, el sábado 21 fue la jornada más cálida en mayo para el conjunto de la España peninsular desde, al menos, 1950. La temperatura media de este día superó incluso las medias normales para los meses de verano.

En la tabla que se muestra a continuación se puede consultar el detalle de cuántos grados por encima respecto a la media estuvieron las temperaturas cada día en cada provincia. Aunque gran parte de las provincias registraron el sábado la temperatura más elevada, viernes y domingo fueron también los días más calurosos en varias capitales.

Esta primavera ha dejado varios días de valores extremos, tanto de frío como de calor, comparado con lo que sería normal en esta estación. Parte del territorio, sobre todo las provincias de la costa mediterránea, registraron temperaturas especialmente bajas para la época a principios de abril, solo un mes y medio antes del último período de calor inusualmente elevado.

“Un episodio de calor así es muy inusual tan temprano”, explican en la Aemet. Hay que tener en cuenta que las olas de calor oficiales más tempranas en los registros se produjeron el 11 de junio de 1981 y el 13 de junio de 2017. Prácticamente un mes más tarde.

El calor severo tiene consecuencias. La más grave, sobre la salud de las personas. En España, a pesar de haber reducido el impacto de las olas de calor, el exceso de mortalidad atribuido a las altas temperaturas está en una media de 1.790 fallecimientos anuales entre 2016 y 2020, según los datos del Instituto de Salud Carlos III.

Sevilla, Córdoba, Jaén, Cáceres y Badajoz son las provincias en las que más ha crecido la severidad del calor si comparamos la media de 1979-1981 y la de 2019-2021.

Para mayor detalle sobre los picos de temperaturas máximas, en el siguiente gráfico se puede ver la evolución en cada provincia en comparación con el resto de datos de la serie histórica.

40 grados en Jaén, 37 en Girona o 35 en Donostia son temperaturas que podrían marcar los termómetros en pleno agosto. Sin embargo, estas han sido las máximas que han alcanzado estas ciudades durante la semana del 16 al 22 de mayo. Un calor fuera de lo normal que ha dejado un balance de hasta 35 provincias con temperaturas máximas 10 grados superiores a lo que sería habitual en el mes de mayo.

Para determinar lo que sería “normal”, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) calcula la media de las temperaturas máximas registradas durante el mismo mes entre los años 1980 y 2010. En Jaén, la máxima registrada el pasado viernes llegó a estar más de 17 grados por encima de este valor normal. En Girona y Donostia las temperaturas más altas superaron por casi 15 grados sus máximas habituales en mayo.

El pico de temperaturas de la semana pasada es un fenómeno extremo para esta época del año, pero que puede ir multiplicándose como consecuencia de la crisis climática. Explican desde la Aemet que, si antes de 2010 era esperable que un día de mayo superase los 23,5ºC de media una vez cada 200 años aproximadamente, ahora esta temperatura puede alcanzarse mucho más a menudo: una vez cada 46 años. 

La crisis climática arrastra una subida de temperaturas generalizada que hace cada más difícil refrigerar los edificios. En las casas u oficinas hay que paliar temperaturas entre 10 y 15 grados por encima del promedio. Más allá del “importante episodio cálido” que la Aemet señala en estas últimas semanas, la situación ha ido empeorando sostenidamente. Según los datos de Eurostat, España necesita casi el doble de aire acondicionado que en 1979 para mantener un clima “de confort” en interiores.

Esta tendencia consolidada en las últimas cuatro décadas no es una cosa aislada, sino global. En la Unión Europea el “indicador de rigor del calor” casi se ha triplicado en esos mismos 40 años: de 36 a 100 cdd (la medida que se utiliza es los llamados grados-día de refrigeración, por sus siglas en inglés). 

Intenso y desigual

Los valores muy extremos se registraron en parte del territorio. La siguiente tabla muestra cómo la semana pasada (tercera semana de mayo) en siete provincias se batió el récord de temperatura para ese mes desde que hay registros; y en un tercio se registró uno de los tres días más cálidos de este mes de toda la serie.

Tal y como ha anunciado la Agencia, el sábado 21 fue la jornada más cálida en mayo para el conjunto de la España peninsular desde, al menos, 1950. La temperatura media de este día superó incluso las medias normales para los meses de verano.

En la tabla que se muestra a continuación se puede consultar el detalle de cuántos grados por encima respecto a la media estuvieron las temperaturas cada día en cada provincia. Aunque gran parte de las provincias registraron el sábado la temperatura más elevada, viernes y domingo fueron también los días más calurosos en varias capitales.

Esta primavera ha dejado varios días de valores extremos, tanto de frío como de calor, comparado con lo que sería normal en esta estación. Parte del territorio, sobre todo las provincias de la costa mediterránea, registraron temperaturas especialmente bajas para la época a principios de abril, solo un mes y medio antes del último período de calor inusualmente elevado.

“Un episodio de calor así es muy inusual tan temprano”, explican en la Aemet. Hay que tener en cuenta que las olas de calor oficiales más tempranas en los registros se produjeron el 11 de junio de 1981 y el 13 de junio de 2017. Prácticamente un mes más tarde.

El calor severo tiene consecuencias. La más grave, sobre la salud de las personas. En España, a pesar de haber reducido el impacto de las olas de calor, el exceso de mortalidad atribuido a las altas temperaturas está en una media de 1.790 fallecimientos anuales entre 2016 y 2020, según los datos del Instituto de Salud Carlos III.

Sevilla, Córdoba, Jaén, Cáceres y Badajoz son las provincias en las que más ha crecido la severidad del calor si comparamos la media de 1979-1981 y la de 2019-2021.

Para mayor detalle sobre los picos de temperaturas máximas, en el siguiente gráfico se puede ver la evolución en cada provincia en comparación con el resto de datos de la serie histórica.

40 grados en Jaén, 37 en Girona o 35 en Donostia son temperaturas que podrían marcar los termómetros en pleno agosto. Sin embargo, estas han sido las máximas que han alcanzado estas ciudades durante la semana del 16 al 22 de mayo. Un calor fuera de lo normal que ha dejado un balance de hasta 35 provincias con temperaturas máximas 10 grados superiores a lo que sería habitual en el mes de mayo.

Para determinar lo que sería “normal”, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) calcula la media de las temperaturas máximas registradas durante el mismo mes entre los años 1980 y 2010. En Jaén, la máxima registrada el pasado viernes llegó a estar más de 17 grados por encima de este valor normal. En Girona y Donostia las temperaturas más altas superaron por casi 15 grados sus máximas habituales en mayo.

Metodología

Para este artículo se han usado los datos históricos de las temperaturas máximas recopilados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) desde 1950 (o desde el primer año disponible), extraídos de su API y analizados por elDiario.es.

Los datos de cada provincia corresponden a la estación meteorológica situada en la capital de cada una de ellas que disponga de observaciones actuales y de la serie histórica más antigua. En su ausencia, su ha usado otra estación de la provincia con las mismas características (por ejemplo, los datos de Palencia corresponden a la estación de Autilla del Pino).

En los casos de Cantabria, Gipuzkoa y Álava, los datos de las últimas 24 horas no proceden de la misma estación que los datos históricos usados para esa provincia, ya que no existe una estación que comparta todos los datos. Sin embargo, se trata de estaciones situadas a pocos metros de distancia en los aeropuertos de estas provincias. Las temperaturas recopiladas por ambas no siempre coinciden, por las condiciones del entorno donde están situadas, pero la variación es de pocas décimas y por eso se han usado para la comparativa.

Como indicador de referencia para la “temperatura normal” se usa la media de las máximas entre 1981 y 2010, el periodo temporal considerado por la AEMET para “definir las características climáticas de una zona determinada”.