Citas 'fantasma' que maquillan las listas de espera en un hospital de Castilla-La Mancha

El hospital de Villarrobledo (Albacete) recurrió a finales del año pasado a un sistema novedoso para citar a algunos de sus pacientes que, de esa manera, no han computado en sus listas de espera: asignar fechas para las consultas de Oftalmología sin saber si habría especialista disponible y libre para atenderlos ese día. Unas citas fantasma que luego han necesitado confirmación de que los pacientes podrían ser atendidos –o no– y “asignar” un oftalmólogo, si estaba disponible, según ha explicado la propia dirección del hospital.

Al citar antes de que las agendas de los médicos estuvieran realmente “abiertas”, es decir, que los sanitarios dispusieran efectivamente de ese tiempo para ver a los pacientes, se desatasca la lista de espera diagnóstica. La dirección del centro ha explicado a eldiario.es que “se facilitaba a los pacientes la fecha y hora con antelación suficiente”, aunque no las razones del cambio ni sus posibles consecuencias. Fuentes del hospital aclaran que las agendas se abren cuando se sabe “si habrá dos especialistas pasando consulta o si será solo uno porque los demás tienen sesiones de quirófano”.

Médico “desconocido”

Así, según ha podido comprobar este periódico, al servicio de Oftalmología se le adjuntaba un listado de personas para determinadas fechas con un “desconocido” médico asignado. Los especialistas, con su nombre y apellidos, tienen una batería de pacientes que atender cada día de consulta. Después, justifica la gerencia, “se ha procedido a confirmar las citas y a asignar un facultativo para cada paciente”. Si la cita previa no cuadraba con los huecos de esas agendas abiertas, internamente se produce una anulación de cita, y se recoloca la consulta.

El hospital ha contestado a eldiario.es que este sistema se aplicó “durante el pasado mes de diciembre”. Sin embargo, este periódico ha podido ver una “carta de cita” con fecha “14-nov-2014” que mandaba la consulta al “04/02/2015”, dos meses y medio más tarde. “Es muy difícil saber con esa antelación si uno u otro sanitario tendrá hueco”, dicen en el hospital.

La gerencia ha asegurado que “la programación de la agenda de consultas externas de Oftalmología se ha llevado a cabo dentro de la normalidad”, a pesar de que califica esta manera de trabajar de “procedimiento transitorio para facilitar la atención y mejorar la planificación”. Y luego añade: “Desde el pasado mes de diciembre se ha vuelto a la planificación habitual y se han generado las cartas de citación de los pacientes con total normalidad”.

Esta fórmula usada en Villarrobledo ha llegado a la Inspección de la Consejería de Sanidad castellano-manchega. Preguntada sobre este extremo, la dirección del hospital se ha limitado a contestar: “La Inspección está al tanto de este cambio en las agendas y de las necesidades por las que se ha llevado a cabo”.

El 23 de febrero pasado, la Consejería de Sanidad dijo que cerró 2014 con 13.953 pacientes en la lista de espera diagnóstica, “3.429 personas menos que a finales de 2013”, calculó el Ejecutivo presidido por María Dolores de Cospedal. Su consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, ha considerado que “estos resultados se traducen en más y mejor sanidad, y se deben al esfuerzo realizado por los profesionales y a una buena planificación de la utilización de los recursos propios”.