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Imputadas tres trabajadoras de un colegio público de Getafe por malos tratos a un niño con autismo

Alumnos en una foto de recurso.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº1 de Getafe ha imputado a tres trabajadoras del colegio de educación especial Santiago Ramón y Cajal de Getafe (Madrid) por malos tratos a un alumno con autismo, según informa la Cadena Ser. Eduardo se matriculó en el centro para cursar 1º de primaria, pero su familia comenzó a ver en él conductas violentas tras comenzar la clases y el niño solo pasó allí tres meses.

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Su rechazo al colegio y el cambio de actitud llevó a los padres a colocarle un dispositivo de grabación oculto para descubrir qué ocurría en el centro, según el relato de la familia. En las grabaciones, constataron el trato que estaba recibiendo por parte de su tutora, la profesora de apoyo y la auxiliar de enfermería.

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha asegurado a este medio que esta última ya no está en el centro. Por su parte, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha confirmado que hay tres personas imputadas y que otras dos han sido llamadas a declarar como testigos.

Las grabaciones a las que ha accedido la SER demuestran que le amenazaban con pincharle en el culo si se portaba mal, con tirarle agua encima, se burlaban de su forma de comunicarse con los adultos y lo castigaban solo en el pasillo.

La familia interpuso la denuncia el pasado mes de enero después de que un médico del Hospital Gregorio Marañón certificara que Eduardo sufría "episodios recurrentes sin claro desencadenante de alteraciones del comportamiento [...] con marcada inquietud y autolesiones". Además, estuvo ingresado en el Hospital Niño Jesús.

La familia también denuncia que en el centro inmovilizaban al menor. Las tres trabajadoras imputadas afirman en su declaración judicial que no hacían nada con ánimo de maltratarle y que actuaron siguiendo el protocolo elaborado por el colegio, que asegura que desconoce las medidas de bloqueo denunciadas por los padres del niño. Un extremo sobre el que la Consejería evita pronunciarse por formar parte de la investigación judicial.

"Es hacer daño gratuitamente y a un menor", asegura la madre en declaraciones recogidas por Cadena Ser. Según ella, "se mofan de él y eso no es falta de formación, es maldad, y encima de un niño con una discapacidad". "A un niño no le puedes amenazar con que si se porta mal le vas a pinchar, o que le vas a echar agua por encima, o que si le calientas la comida y no se la come se la tiras por la cabeza", explica esta madre, "realmente lo que cogen es miedo y no entienden lo que les estás pidiendo, no le das un modelo positivo, es contraproducente para niños con autismo y sin autismo".

La familia denuncia que la Comunidad de Madrid no actuó a pesar de que comunicó a la inspección educativa lo que estaba pasando: "A mi hijo no le han protegido", explica la madre. A llamadas de este medio, el colegio remite a la Consejería de Educación, que asegura que puso en marcha "un protocolo para averiguar qué estaba pasando" cuando la familia informó de que el niño sufría "acoso y hostigamiento".

Según su versión, el centro había iniciado previamente un expediente por absentismo. El niño había dejado de acudir a clase después del episodio de la grabadora.

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Publicado el
18 de abril de 2018 - 13:35 h

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