Llegan las apuestas climáticas: ¿cuándo será el próximo desastre?
Los mercados de predicción en línea, saturados por el dinero apostado en deportes, criptomonedas y política, han puesto ahora su mirada en una nueva y prometedora área de crecimiento: apostar por la habitabilidad futura del propio planeta.
El auge de las predicciones gamificadas sobre la crisis climática y las previsiones meteorológicas a corto plazo ha quedado patente con un nuevo acuerdo que permite a Kalshi, una de las principales plataformas financieras en línea, acceder a los datos de The Weather Company —propietaria de The Weather Channel— para verificar los resultados de las apuestas relacionadas con el tiempo.
El tiempo es “una de las categorías de más rápido crecimiento y más cruciales” en Kalshi, según la empresa, y las predicciones monetizadas realizadas por personas y bots sobre fenómenos meteorológicos y climáticos han crecido un 500% en el último año, hasta alcanzar un mercado de unos 950 millones de euros.
“La visión a largo plazo consiste en financiarizarlo todo y convertir cualquier diferencia de opinión en un activo negociable”, afirmó el año pasado Tarek Mansour, cofundador de Kalshi, al referirse a los objetivos generales de la empresa.
Sorprendentemente, Kalshi llega incluso a afirmar que este indicador de la opinión pública no solo puede servir como cobertura financiera para las empresas expuestas a fenómenos meteorológicos extremos, sino que también puede ayudar a configurar las propias previsiones meteorológicas. Los mercados de apuestas de Kalshi aparecerán en la aplicación de The Weather Channel, que utilizan más de 330 millones de personas en todo el mundo.
“Dada la gravedad de la crisis climática, es fundamental que los responsables políticos y el público en general dispongan de datos de previsión bien calibrados sobre los futuros impactos climáticos”, afirmó un portavoz de Kalshi, citando un estudio de la empresa sobre la precisión de las predicciones de sus mercados. Cuando se le preguntó si esto significaba que Kalshi consideraba que sus mercados meteorológicos formaban parte del suministro de datos de previsión bien calibrados, el portavoz confirmó que así era. “El tiempo es el gran igualador: afecta de manera fundamental a todo el mundo”, aseguró.
Quienes visitan Kalshi o Polymarket, su principal rival, pueden apostar por predicciones meteorológicas, como la temperatura que hará en determinados lugares un día concreto, así como por apuestas a más largo plazo: desde cuántas catástrofes provocadas por el cambio climático sufrirá Estados Unidos, hasta si el mundo evitará un calentamiento global catastrófico o cuál será la gravedad de la muerte masiva de corales en Hawái.
Incluso se puede apostar hasta qué punto el lago Mead —el embalse más grande de Estados Unidos y una fuente de agua crucial para el oeste del país— descenderá por debajo de sus niveles actuales, que ya son los más bajos de la historia. El año pasado, en medio de los devastadores incendios forestales de Los Ángeles, se apostaron millones de euros en Polymarket sobre la extensión de los incendios. Un usuario comentó que “el volumen era tan alto en este mercado que podría provocar otro incendio”.
Aunque la plataforma internacional de Polymarket sigue ofreciendo apuestas sobre incendios forestales, los consumidores estadounidenses tienen prohibido acceder a ellas. Kalshi, por su parte, nunca ha ofrecido mercados sobre incendios forestales, alegando “incentivos perversos”.
Sin embargo, puede resultar difícil establecer distinciones: las páginas web permiten apostar, por ejemplo, sobre la gravedad de las olas de calor en Phoenix (Arizona), a pesar de que se están investigando hasta 500 muertes en el condado de Maricopa —que incluye Phoenix— como posibles casos relacionados con el calor. El calor excesivo es la principal causa de muerte entre los fenómenos meteorológicos extremos en Estados Unidos.
Preocupación ante el fenómeno
Sin embargo, para los científicos y las personas afectadas por desastres relacionados con el clima, resulta preocupante ver cómo las dolorosas consecuencias de un mundo que se sobrecalienta se han convertido en un mercado en línea para hacer dinero.
La deshumanización de estos sucesos me preocupa mucho. Me preocupa la gamificación de todo esto porque nos aleja de los efectos del cambio climático y afecta a nuestra empatía
Cuando el incendio de Eaton arrasó el condado de Los Ángeles el año pasado, causando la muerte de, al menos, 19 personas y arrasando miles de edificios, la casa del abuelo de Kaitlyn Trudeau fue una de las que quedaron destruidas.
Aunque salió ileso, Trudeau, científica climática de la organización sin ánimo de lucro Climate Central, afirmó que le “dejó un mal sabor de boca imaginar que la gente se estuviera lucrando con ello. La gente publicaba comentarios como: '¡Ha sido divertido, hasta la próxima!'”. “Mentiría si dijera que no me dolió un poco”, admitió.
“La deshumanización de estos sucesos me preocupa mucho. Me preocupa la gamificación de todo esto porque nos aleja de los efectos del cambio climático y afecta a nuestra empatía”, afirmó Trudeau, quien añadió que cuestionaba la confusión que hacía Kalshi entre el tiempo y el clima, así como la forma en que se resuelven este tipo de apuestas.
“Me parece deprimente porque nos distrae de aquello en lo que deberíamos centrarnos”, afirmó. “No estoy en contra de los mercados de predicción en general, pero debemos tener claras sus desventajas. No van a reducir los riesgos del cambio climático ni a resolverlo”.
Las afirmaciones de Kalshi sobre la predicción meteorológica son “confusas”, añadió Trudeau. “Tendría curiosidad por saber qué mercados resueltos están relacionados con los futuros impactos climáticos y qué fuentes utilizaron para calibrarlos”, señaló. “Dado que la calibración se mide comparando muchas predicciones con muchos resultados reales, ¿cómo se puede calibrar un mercado en función de impactos que, por definición, aún no han ocurrido?”.
Hacer apuestas sobre el tiempo o el clima en general es perjudicial “debido a todos los incentivos perversos que esto puede generar, especialmente entre personas malintencionadas”, afirmó Michael Mann, científico climático de la Universidad de Pensilvania, quien expresó su preocupación por que las apuestas alimenten teorías conspirativas sobre la manipulación del tiempo.
La respuesta de las empresas
Otros críticos sostienen que la comprensión que tiene el público de los datos meteorológicos reales podría verse empañada o incluso alterada por las apuestas de grandes sumas de dinero. Kalshi, Polymarket y The Weather Company desestimaron las preocupaciones sobre posibles prácticas indebidas, señalando las políticas de las empresas y la normativa federal que disuaden del uso de información privilegiada y los conflictos de intereses.
“Analizamos los datos meteorológicos desde la perspectiva de la inteligencia para la toma de decisiones y la gestión de riesgos, no desde la gamificación”, afirmó un portavoz de The Weather Company sobre el acuerdo con Kalshi: “Esta colaboración convierte los datos meteorológicos en una herramienta de gran fiabilidad, que permite tanto a particulares como a empresas con actividades críticas cuantificar y gestionar mejor los efectos meteorológicos en el mundo real”.
Por su parte, Polymarket afirmó que se veía a sí misma en términos más ambiciosos que los de una mera página web de apuestas para personas que se enfrentan a los peligros de un huracán, un incendio forestal o una ola de calor, fenómenos que se han vuelto mucho más intensos debido a la quema de combustibles fósiles.
“Cuando se produce una tragedia, la gente recurre a las noticias en busca de comentarios y acude a Polymarket en busca de información”, declaró un portavoz de la empresa. “Aunque no ignoramos los riesgos, eliminar estos mercados no evita una tragedia, sino que hace que la información más precisa sea menos accesible para las personas que más la necesitan”.
Sin embargo, a pesar de que su popularidad está en auge, las plataformas de apuestas son objeto de un escrutinio cada vez mayor por parte de los legisladores federales y de varios estados. La semana pasada, un tribunal federal de apelación dictaminó que los estados pueden regular los mercados de predicción como si se tratara de juegos de azar, tras un caso presentado por Nevada, que había intentado cerrar Kalshi.
Presión legal y efecto social
Esta creciente presión legal y normativa implica que los sitios web que permiten apostar por cualquier cosa —desde el valor del oro hasta las palabras mencionadas en un discurso de Donald Trump— pueden considerar que la crisis climática es un ámbito menos controvertido políticamente en el que centrarse, aunque el tema siga atrayendo solo una pequeña fracción de las apuestas realizadas en línea, según señalan los expertos.
Existe la creencia arraigada de que el tiempo no se puede controlar, por lo que es perfecto para apostar y se diferencia de otras categorías, como la geopolítica
“Tienen que convencer a los tribunales de que no son una plataforma de apuestas deportivas ni de criptomonedas”, afirmó Jamie Pietruska, historiador económico de la Universidad de Rutgers. “El tiempo y el clima parecen inofensivos en comparación. Existe la creencia arraigada de que el tiempo no se puede controlar, por lo que es perfecto para apostar y se diferencia de otras categorías, como la geopolítica”.
Al igual que la CNN ya incluye los resultados de los mercados de predicción en su cobertura política, The Weather Channel podría empezar pronto a mostrar las cuotas de Kalshi junto a sus propias previsiones, señaló Pietruska, lo que distorsionaría aún más la confianza del público en el Servicio Meteorológico Nacional, la agencia federal de predicción meteorológica por excelencia que ha sufrido profundos recortes bajo la administración Trump.
“¿Quién representa la sabiduría de las multitudes en esa situación? Hay apostantes ocasionales, inversores imprudentes y bots de trading meteorológico”, señaló Pietruska. “¿Va a dar eso una previsión mejor que la de un meteorólogo? ¿Se trata simplemente de meteorología basada en corazonadas?”
¿Cómo influirá todo esto en la voluntad de la ciudadanía de hacer frente al calentamiento global? Un estudio de 2023 reveló que participar en un mercado de predicción climática aumentaba la preocupación por la crisis climática e incluso modificaba el punto de vista de quienes negaban los datos científicos contrastados sobre el clima.
“Lo único que parece funcionar para hacer cambiar de opinión a los negacionistas del cambio climático es dejar que pongan su dinero donde están sus palabras”, afirmó Moran Cerf, investigador de la Universidad de Columbia que dirigió el estudio.
Aun así, según Cerf, los aspectos negativos de apostar sobre el clima superan a los positivos. “En una palabra: es malo”, afirmó. “Los mercados de predicción han dado un giro hacia el lado oscuro al convertir los desastres en un juego. El hecho de que no estén regulados, a diferencia del mercado de valores, significa que la situación también está empeorando”.
Pietruska comparte estas reservas. “Llevo tiempo sintiéndome incómoda con este tipo de apuestas. Tienen graves consecuencias morales”, señaló. “Un estudio académico no es lo mismo que la rapidez y la escala a la que se están creando estos nuevos casinos”.
“Si entro en Internet y veo la percepción de que el calentamiento global superará los 2 grados para 2050, se crea la sensación de un futuro predeterminado, aunque se trate de una agregación de la opinión pública. No es una máquina de la verdad”, indicó.
Enumerar los desastres relacionados con el clima junto a la fecha de lanzamiento del próximo álbum de Taylor Swift o el ganador de la próxima Super Bowl “banaliza y trivializa la catástrofe y el sufrimiento humano”, señaló Pietruska. “La sabiduría de las multitudes no va a fomentar la creación de comunidad y la solidaridad que necesitamos para hacer frente a la crisis climática. Eso no es nada bueno, por decirlo suavemente”.