Urkullu no espera “nada” ni del Supremo ni de Sánchez y se resigna a gestionar la pandemia al margen del estado de alarma
El Gobierno de Iñigo Urkullu parece resignado a “atenerse al marco fijado” para gestionar la situación actual de la pandemia en Euskadi -la comunidad con la tasa de incidencia más alta de España, todavía en alerta roja- sin pelear por conseguir una vuelta al estado de alarma, su 'plan A' desde hace semanas por permitir restricciones “efectivas y eficaces” como el toque de queda nocturno o el cierre perimetral de la comunidad autónoma. “No estamos esperando a nada”, ha dejado claro el portavoz del Ejecutivo vasco, Bingen Zupiria, sobre las dos opciones que se le han puesto en la mesa al lehendakari, una recurrir al Tribunal Supremo el varapalo judicial a las medidas propias sin estado de alarma como ha hecho la comunidad de Canarias o, dos, plantear un estado de alarma localizado solamente en Euskadi.
Escribe Iker Rioja Andueza.