13.000 muertes más de las esperadas desde el inicio de septiembre: así evoluciona la peor crisis de mortalidad desde el inicio de la democracia
Nunca en España habían fallecido más de 12.000 personas en una semana... hasta ahora. En el pico de mortalidad de la epidemia del coronavirus -entre el 23 de marzo y el 12 de abril- murieron por todas las causas en España más de 18.000 personas a la semana durante 21 días consecutivos. La cifra de fallecimientos registrada es la mayor en 45 años de historia democrática.
En 2017, una de las peores brotes de gripe que se han registrado, no se superaron los 11.500 fallecimientos en una semana. El pico de la ola de calor de 2003 se quedó en las 9.000 muertes en un periodo de siete días. Unas cifras que muestra el impacto de una epidemia sin precedentes en España que ha colapsado hospitales, funerarias y registros civiles.
Una epidemia que ha vuelto a mostrar sus efectos en la sobremortalidad desde el inicio del mes de septiembre. Aunque los registros volvieron a hablar de más muertes de las esperadas en julio y agosto, no todas directamente atribuibles a la COVID-19: una gran parte estaba vinculadas a los episodios de calor tradicionales del verano. Sin embargo, todos los datos (incluyendo las muertes oficiales contabilizadas por Sanidad) indican que el exceso de más de 13.000 muertes registrado en lo que llevamos de septiembre, octubre y noviembre está en gran parte vinculado al virus, directa o indirectamente. Con estas cifras sería el mes de septiembre más mortal de la historia democrática.
Escribe Raúl Sánchez.