Las nuevas restricciones anunciadas por el Gobierno vasco ante el repunte de la pandemia entran en el laberinto judicial
La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, anunció el sábado la propuesta de nuevas restricciones en Euskadi ante el repunte de la pandemia, que ya encara un tercer pico después del golpe inicial de marzo-abril y la segunda ola de finales de agosto. La principal de todas ellas es la limitación de las reuniones a un máximo de seis personas, cuando hasta ahora se recomendaba -pero no se obligaba- que el tope fuera de diez. 48 horas después, no hay plazos concretos para la entrega en vigor de esa nueva orden sanitaria, ya que el proceso ha entrado en un laberinto judicial sin precedentes. Además, el miércoles hay una nueva reunión del Ministerio de Sanidad con las comunidades autónomas de la que podría salir otro marco general diferente.
El 19 de septiembre entró en vigor en España una reforma 'ad hoc' de la normativa procesal de la jurisdicción contencioso-administrativa que abre un escenario completamente nuevo. En él, se marcaba que los Tribunales Superiores, en este caso el del País Vasco, “conocerán de la autorización o ratificación judicial de las medidas adoptadas con arreglo a la legislación sanitaria que las autoridades sanitarias de ámbito distinto al estatal consideren urgentes y necesarias para la salud pública e impliquen la limitación o restricción de derechos fundamentales cuando sus destinatarios no estén identificados individualmente”.
Lo cuenta Iker Rioja Andueza.