Las casetas para perros llegan a supermercados alemanes para evitar una práctica que en España puede acarrear fuertes multas

España y Alemania responden de forma distinta al mismo problema

Héctor Farrés

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Una compra de pocos minutos puede acabar con el perro solo en la acera y con su dueño expuesto a una sanción elevada. Esa escena, que todavía se repite ante algunos comercios, choca en España con la Ley de Bienestar Animal, que prohíbe dejar a una mascota atada en un espacio público sin supervisión presencial.

La norma busca evitar que el animal quede desatendido durante el tiempo que dura el recado y contempla multas que pueden ir de 500 a 10.000 euros.

DogSpot instala casetas para perros junto a supermercados alemanes

La cuantía de las sanciones previstas por la Ley de Bienestar Animal depende de la infracción que se determine y de las condiciones en las que haya permanecido la mascota. El estado del perro, incluida la posible presencia de estrés o ansiedad, puede influir en la valoración del caso.

La prohibición afecta a perros y a otras mascotas que se dejen sujetas fuera de un establecimiento mientras su responsable entra a comprar, ya que la supervisión debe mantenerse de forma presencial.

Mientras España ha optado por prohibir esa práctica, algunos supermercados de Alemania han instalado casetas cerradas para que los perros permanezcan protegidos durante la compra. La iniciativa procede de DogSpot, una startup que impulsa puntos de estacionamiento para mascotas junto a los accesos de determinados establecimientos.

Estos espacios pretenden reducir el riesgo de dejar al animal atado fuera o encerrado en un vehículo, dos situaciones que pueden provocar estrés o ansiedad.

Los módulos evitan dejar a los animales en coches o aceras

Los expertos citados por DogSpot defienden la utilidad de estos puntos para millones de personas que se desplazan habitualmente con sus perros y necesitan realizar recados breves. Según su explicación, “ofrecemos una alternativa segura a dejarlos en el coche o atarlos fuera cuando necesitan hacer un recado rápido”.

La cifra aportada alcanza a 68 millones de dueños de mascotas que llevan a sus perros consigo cada semana, un volumen que ayuda a entender el mercado al que se dirige la propuesta.

Los habitáculos incorporan sistemas para cuidar al animal durante la espera

Las casetas incorporan control de temperatura y un sistema de ventilación que mantiene el interior en condiciones adecuadas durante la estancia del perro. Su diseño facilita la limpieza y busca que el animal permanezca aislado del tránsito de personas mientras su dueño entra en el supermercado.

El acceso puede bloquearse y abrirse mediante una aplicación para teléfono móvil o con un código facilitado por la tienda, de modo que ninguna otra persona pueda abrir la puerta durante ese periodo.

A esas medidas se añaden la videovigilancia y la desinfección automática, que permiten controlar cada módulo y acondicionarlo antes de recibir al siguiente animal. La caseta permanece cerrada, ventilada y limpia mientras el dueño está dentro del establecimiento, con un sistema pensado para limitar riesgos durante una ausencia breve.

Las casetas incorporan sistemas para cuidar al animal durante la espera

DogSpot forma parte de Pet Care Innovation, una organización dedicada a impulsar proyectos relacionados con el cuidado de mascotas y que respalda la expansión de estas casetas. La entidad participa en la financiación y difusión del sistema, mientras la startup se ocupa de venderlo a establecimientos y usuarios privados.

Entre sus usos previstos figura la colocación junto a comercios que no permiten la entrada de animales y en otros espacios donde el dueño necesita dejarlos durante un periodo breve.

España mantiene la supervisión presencial como única opción permitida

La propuesta alemana ha generado críticas entre algunos clientes, que han expresado en redes sociales que ciertos supermercados de otros países permiten entrar con perros. Esa posibilidad elimina la necesidad de dejar al animal en una caseta exterior y plantea otra forma de resolver el mismo problema.

En España, algunos centros comerciales ya aceptan mascotas en sus instalaciones, aunque esa autorización depende de las normas de cada recinto y no se extiende a todos los establecimientos, sobre todo donde hay comida.

La comparación entre ambos modelos deja dos respuestas distintas ante una misma necesidad, porque España sanciona la falta momentánea de supervisión y Alemania prueba espacios cerrados junto a algunos supermercados. Las casetas de DogSpot ofrecen un acceso protegido y ventilación, mientras la videovigilancia permite seguir su uso, aunque su aceptación depende de que los clientes las consideren adecuadas. También influye que los comercios prefieran instalarlas antes que permitir la entrada de animales.

La Ley de Bienestar Animal obliga en España a mantener la supervisión presencial, por lo que el dueño debe permanecer junto a su mascota o recurrir a una alternativa autorizada mientras realiza la compra.

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