¿Cómo es el tratado de paz más antiguo del mundo? Un fragmento encontrado en Turquía revela nuevos detalles
Hace 3.200 años, dos antiguos reinos decidieron poner punto y final a las disputas que durante dos siglos los habían enfrentado. Hablamos del Imperio egipcio y el Imperio hitita, quienes en el año 1259 a. C. firmaron el Tratado de Paz de Qadesh, uno de los acuerdos diplomáticos más importantes de la Antigüedad y el primero internacional del que se conserva documentación.
El faraón egipcio Ramsés II y el rey hitita Hattusili III fueron quienes firmaron el tratado y lo hicieron unos 15 años después de la famosa Batalla de Kadesh, que enfrentó a ambos ejércitos por el control de los territorios estratégicos de Siria. Aunque Ramsés II presentó la batalla como una gran victoria a los suyos, el enfrentamiento no logró resolver la rivalidad entre las partes. De hecho, los hititas conservaron su influencia en la región.
El tratado de paz que se alcanzó después estableció por primera vez un compromiso de no agresión, asistencia mutua frente a determinadas amenazas y cooperación ante posibles rebeliones. Además, incluía una cláusula clave que fijaba que la paz debía mantenerse entre los descendientes de ambos soberanos.
Aquella historia empezó a tomar forma a principios del siglo XX, cuando las excavaciones arqueológicas en Hattusa, la antigua capital del Imperio hitita, situada en la actual Turquía, sacaron a la luz varias tablillas y fragmentos de arcilla con inscripciones cuneiformes. En ellas se encontraron algunos testimonios relacionados con el acuerdo, lo que permitió recuperar parte de su contenido y conocer mejor lo que pactaron.
Un mensaje sobre los refugiados
Pero la historia de este tratado continúa escribiéndose. Esta semana, un equipo de arqueólogos que trabaja en el yacimiento del palacio real de Büyükkale ha anunciado el hallazgo de un pequeño fragmento de arcilla que, según el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía, pertenece a una de las copias en acadio del Tratado de Qadesh.
“El nuevo fragmento contiene líneas pertenecientes a las cláusulas del tratado que regulan el trato a las personas que huyen de un país a otro. Las referencias a que no se destruyan los hogares de las personas transmiten un mensaje contundente desde hace miles de años hasta nuestros días”, explicó el propio ministro, Mehmet Nuri Ersoy, en un mensaje compartido en X.
El fragmento, del que solo se ha conservado una de las dos caras, apareció durante las excavaciones que se llevan a cabo en la antigua ciudadela, aunque el hallazgo no ha sido reciente. Los especialistas han dedicado alrededor de un año a examinar la pieza antes de poder establecer con certeza a qué documento pertenecía. “Este legado que llega desde hace miles de años hasta nuestros días nos recuerda nuestra responsabilidad de proteger la vida humana y la dignidad”, compartió el ministro.
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