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Gastroseguridad turística o cómo sortear las intoxicaciones alimentarias cuando viajamos

Pollo y pescado frito en un puesto callejero de Jama Masjid, Old Delhi (Delhi, India).

Jose Miguel Soriano del Castillo

Catedrático de Nutrición y Bromatología, Universitat de València —

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El pasado 23 de abril, un tiktoker y youtuber peruano llamado Óscar Curi sufrió una intoxicación alimentaria mientras viajaba por la India, lo que acarreó su ingreso hospitalario. El afectado no solo lo documentó en sus redes sociales, sino que, además, aconsejó con vehemencia no visitar ese país. Curiosamente, otro vídeo ya había revelado las malas prácticas higiénicosanitarias del mismo manipulador del alimento siete meses antes.

Aparte de señalar la falta de respeto del tiktoker por el país que le acogió cuando la situación se generó por su propia irresponsabilidad, este caso sirve para poner de relieve la importancia de tomar precauciones con la comida cuando viajamos al extranjero.

Pero detengámonos primero en lo que ingirió Óscar Curi.

Unas horas antes de la intoxicación

En uno de los vídeos que subió a las redes sociales, puede verse al influencer recorriendo la ciudad de Benarés, a orillas del río Ganges. En un puesto prueba kachori, un pastel relleno, picante y frito. Se prepara con harina de trigo o garbanzo a la que se añade una mezcla especiada.

Cuando se lo lleva a la boca, nuestro protagonista descubre con sorpresa que está vacío y llega a tachar la especialidad local de pan aceitoso y hueco. En realidad, suele rellenarse de lentejas, garbanzos, especias y, a veces, patatas u otros ingredientes. Al morder en una esquina, el consumidor puede introducir los ingredientes incluidos en el plato.

El siguiente vídeo ya está grabado en el hospital. De haberse informado, podría haber disfrutado de un buen kachori en excelentes puestos callejeros de Benarés, como el Chachi Ki Kachori o el Ram Bhandar.

Al menos, Óscar Curi podría haber aprovechado su influencia para que sus seguidores se conciencien de la necesidad de informarse sobre la seguridad alimentaria antes de viajar. Es lo que intentaremos en este artículo.

¿Qué es la gastroseguridad turística?

El concepto “gastroseguridad turística” fue acuñado por nuestro grupo de investigación cuando llevó a cabo un análisis alimentario de puestos callejeros en Egipto a través del Observatorio de Nutrición y Seguridad Alimentaria para el Mundo en Desarrollo, institución perteneciente a la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la Universitat de València.

El estudio permitió crear una sede del Observatorio en El Cairo (Egipto). Desde allí se realizaron inspecciones higiénico-sanitarias de manipuladores de alimentos, así como de los sándwiches y otros productos que elaboraban.

Aplicar la gastroseguridad turística implica educar a las personas que viajan a otros países en los posibles riesgos de los alimentos y enseñarles estrategias para evitarlos. No debemos olvidar que los puestos callejeros son los lugares más propicios para las intoxicaciones y toxiinfecciones alimentarias.

Si Óscar Curi hubiera conocido esta disciplina, habría sabido, entre otras cosas, que las bacterias Staphylococcus aureusEscherichia coli, Salmonella spp. o Bacillus cereus han sido detectadas en el kachori elaborado en varios puestos de la India.

Decálogo del turista prevenido

Para minimizar el riesgo de intoxicaciones o toxiinfecciones es recomendable seguir las siguientes precauciones:

  1. Antes de comprar, observe si el área de preparación y el vendedor mantienen una buena higiene. Fíjese en si usan guantes o utensilios para servir y si limpian regularmente el espacio.
  2. Elija puestos populares. Preferiblemente, aquellos que tengan una alta rotación de clientes, ya que esto suele indicar que ofrecen alimentos frescos y con mayor movimiento. Así se reduce el riesgo de consumir comida estancada o mal conservada.
  3. Asegúrese de que los alimentos que tome, especialmente carnes y mariscos, estén bien cocidos.
  4. Evite los alimentos crudos. Es recomendable abstenerse de comer ensaladas, frutas sin pelar o cualquier otro producto que no se cocine y pueda haber estado expuesto al agua local, a menos que esté seguro de su origen y limpieza.
  5. Escoja salsas y condimentos servidos en envases sellados en lugar de aquellos expuestos al aire libre, ya que los primeros ofrecen una mayor protección contra la contaminación.
  6. Evite el agua del grifo y bebidas que puedan haber sido mezcladas con ella. Opte por bebidas embotelladas selladas o bebidas calientes preparadas con agua hervida.
  7. Use regularmente un desinfectante de manos a base de alcohol, especialmente antes de comer si no tiene acceso a agua y jabón para lavarse.
  8. Observe cómo el vendedor maneja el dinero y la comida. Idealmente, la persona que toca el dinero no debería ser la misma que prepara y sirve los alimentos.
  9. Pida consejos a residentes locales o a otros turistas sobre cuáles son los puestos de comida callejera más seguros y reputados.
  10. Use el sentido común: si algo parece sospechoso o se siente incómodo con la limpieza o la preparación de los alimentos, opte por no consumir en ese puesto.

Siguiendo estos consejos, los turistas pueden disfrutar de la rica y variada oferta de comida callejera en cualquier país de manera más segura y satisfactoria.

Una norma fundamental es informarnos de la seguridad alimentaria antes de viajar y, sobre todo, respetar a sus habitantes y a su cultura. Como dice un proverbio hindú, “el corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas”.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leerlo aquí.

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