Patrimonio, historia y una espectacular cascada de 100 metros en este rincón de Álava junto al Parque Natural de Gorbeia

Cascada de Gujuli.

Edu Molina

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Murgia, en el municipio alavés de Zuia, se presenta como un buen punto de partida para organizar una escapada por el entorno de Gorbeialdea sin necesidad de concentrar toda la visita en un solo lugar. La localidad actúa como capital municipal y también como referencia administrativa de la cuadrilla, lo que la convierte en una base práctica para moverse por el valle de Zuia, acercarse al Parque Natural de Gorbeia y descubrir varios recursos culturales repartidos por la zona. La propuesta combina patrimonio, historia local y un salto de agua que supera los 100 metros, aunque cada uno de estos elementos se encuentra en ubicaciones distintas que conviene tener claras.

Este planteamiento permite dividir la visita en dos partes diferenciadas: una primera más ligada al patrimonio del valle y una segunda centrada en el paisaje natural. En Murgia se puede visitar el Museo de la Miel, ubicado en la Casa Oregi, mientras que el Santuario de Nuestra Señora de Oro se sitúa en un monte entre las localidades de Bitoriano y Jugo, también dentro de Zuia. La cascada, por su parte, se encuentra en Gujuli, dentro de Urkabustaiz, donde el río Jaundia salva un fuerte desnivel antes de continuar su curso hacia el Altube.

Patrimonio en Murgia y en el valle de Zuia

Murgia es la capital de Zuia, un municipio que históricamente ha dado nombre a la cuadrilla. Su papel administrativo y su cercanía al macizo de Gorbeia explican que muchos recorridos por la zona arranquen desde aquí. Uno de los espacios más vinculados a la localidad es el Museo de la Miel, situado en la Casa Oregi Etxea, en la calle Domingo de Sautu. Este centro está dedicado a la apicultura en el entorno de Gorbeia y muestra cómo se produce la miel en la zona, además de exponer herramientas tradicionales utilizadas en el cuidado de las colmenas y en la elaboración de sus derivados. Se trata de una visita de carácter etnográfico, más relacionada con los oficios y la vida rural que con el patrimonio monumental.

El otro punto de interés histórico queda fuera del casco urbano de Murgia, aunque sigue dentro del municipio de Zuia. El Santuario de Nuestra Señora de Oro se levanta en un monte junto a Bitoriano y Jugo, a unos 850 metros de altitud. Desde allí se obtienen vistas amplias del valle de Zuia y de la Llanada Alavesa, pero su interés no se limita al paisaje. El primer documento que menciona este santuario data de 1138, y los restos arqueológicos encontrados en el lugar indican que el enclave ya estuvo ocupado hacia el año 750 antes de Cristo.

El conjunto actual es resultado de varias etapas constructivas. La iglesia románica original se levantó entre finales del siglo XI y el siglo XII; las bóvedas del templo corresponden a los siglos XIV y XV, y la sacristía incorpora falsas bóvedas de yeso del siglo XVIII. En 1913, un incendio de gran magnitud estuvo a punto de destruir el complejo, pero posteriormente fue reconstruido gracias a la implicación de los vecinos del valle, que colaboraron tanto con trabajo como con aportaciones económicas.

La cascada de Gujuli

La segunda parte de la visita obliga a salir de Zuia. La cascada de Gujuli se encuentra en la localidad de Gujuli, dentro del municipio de Urkabustaiz, en el límite del Parque Natural de Gorbeia. Esta precisión ayuda a evitar una confusión habitual: aunque Murgia puede servir como punto de partida, el salto de agua pertenece a otro término municipal de la misma comarca.

Este recurso natural se forma en el curso del río Jaundia, que es tributario del Altube. El agua cae desde un escarpe calizo de más de 100 metros de altura, una formación que ha ido adquiriendo su forma actual debido a la erosión constante sobre la roca. El principal punto de observación es un mirador situado al borde del precipicio, desde donde se aprecia tanto la altura del salto como el barranco que ha ido excavando el río.

La experiencia de la visita varía bastante según la época del año. La primavera y el otoño suelen ser los momentos en los que la cascada presenta mayor caudal, mientras que en verano puede llevar muy poca agua. Por eso, más que una cascada permanente, se trata de un enclave muy condicionado por las lluvias, el deshielo y la propia dinámica del río. El acceso al mirador es sencillo y no requiere una ruta larga, aunque el impacto visual dependerá en gran medida del momento elegido.

Todo el entorno forma parte del área de Gorbeia, un parque natural declarado en 1994 que se extiende entre Álava y Bizkaia. Este espacio protegido abarca 20.016 hectáreas y toma su nombre del monte Gorbeia, que alcanza los 1.481 metros de altitud y está coronado por una cruz metálica de 18 metros instalada en 1907. Desde Murgia, la visita se puede plantear como una jornada completa por Gorbeialdea: primero el patrimonio de Zuia, después la cascada en Urkabustaiz y, como hilo conductor, el paisaje del propio Gorbeia.

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