El pueblo de la Costa Brava que se transforma este fin de semana con espectáculos callejeros y una recreación histórica
El otoño deja en Lloret de Mar un fin de semana en el que parte del centro se transforma por completo. Durante estos dos días, puestos ambientados, artistas que se mueven entre la gente y una decoración inspirada en siglos pasados cambian el aspecto habitual de las calles. La cita se celebra en una localidad de la Costa Brava muy ligada al turismo, aunque esta vez la atención no estará puesta en las playas. El protagonismo será para las representaciones, los oficios tradicionales y los espacios preparados para acercar al público a algunas costumbres propias de la Edad Media.
La Feria Medieval se celebrará el sábado 7 y el domingo 8 de noviembre de 2026 y alcanzará este año su vigesimoquinta edición. La cita lleva años formando parte del calendario local y vuelve a ocupar un fin de semana completo en esta nueva edición. La propuesta se reparte por distintas calles del centro y no depende de un único escenario. Los puestos, los artistas y las zonas dedicadas a la recreación estarán distribuidos por el núcleo urbano, mientras buena parte de los participantes vestirán prendas inspiradas en la época. De esta forma, la feria mezcla la venta de productos con espectáculos y pequeñas escenas que aparecen a lo largo del paseo.
La celebración forma parte de los actos de Sant Romà, la fiesta mayor de invierno de Lloret de Mar. Durante estos días, el municipio organiza conciertos, encuentros populares y otras actividades culturales lejos del ritmo turístico propio del verano. La Feria Medieval añade una temática concreta a ese programa y convierte el pasado en el hilo conductor de buena parte del fin de semana. Habrá propuestas para distintas edades, desde funciones con horario marcado hasta intervenciones que se desarrollarán entre quienes estén recorriendo las calles.
Un recorrido entre talleres, puestos y tabernas de época
El mercado será una de las partes principales de la feria. Los propios comerciantes formarán parte de la ambientación y ayudarán a mantener esa estética mientras atienden sus paradas. Los puestos estarán integrados en la decoración del certamen y quienes los atiendan llevarán ropa acorde con la ambientación. Entre ellos habrá artesanía, alimentos de productores de la zona y distintas elaboraciones tradicionales. La visita permite detenerse en cada parada, ver los artículos y continuar después hacia otras actividades, ya que la venta se mezcla durante todo el día con las representaciones y el resto del programa.
También habrá espacio para mostrar cómo se trabajaba en otros siglos. Distintos participantes enseñarán técnicas relacionadas con antiguos oficios y mostrarán herramientas utilizadas en esas tareas. A ello se sumará una exposición de armas y un campamento medieval previsto para el sábado. Esta parte de la programación se centra más en la recreación histórica y completa el carácter festivo de la cita con demostraciones que permiten ver de cerca algunos elementos asociados a la época representada.
La comida tendrá igualmente presencia en el recorrido. Las tabernas instaladas para esos días seguirán la estética medieval y ofrecerán platos y bebidas ligados a la propuesta gastronómica del certamen. Funcionarán como un lugar donde hacer una pausa sin necesidad de esperar a que termine una actuación concreta. Así, quienes pasen varias horas en la feria podrán alternar los espectáculos con las paradas para comer o beber mientras continúan las actividades en las calles próximas.
Entre los puestos se moverán además artistas y personajes caracterizados. Juglares, caballeros, músicos y figuras de inspiración fantástica aparecerán a lo largo del recinto, junto a intérpretes que llevarán relatos y poesía a la calle. No todo estará concentrado en funciones anunciadas con antelación, ya que también habrá pequeñas escenas y recorridos entre los asistentes. La programación se completará con magia y números de circo, dos propuestas que amplían la feria más allá de los talleres, los puestos y las recreaciones de antiguos oficios.
Del desfile de apertura a las actividades del domingo
El sábado comenzará oficialmente con un pasacalles a las 11.00 horas. A partir de ahí se irán sucediendo actuaciones, música de trovadores y actividades relacionadas con el campamento medieval. Los grupos recorrerán diferentes puntos del centro, de manera que el público podrá encontrarse con representaciones en distintos momentos del día sin tener que permanecer pendiente de un escenario principal. Los personajes caracterizados servirán además de enlace entre unas propuestas y otras mientras continúa el movimiento por las calles.
Por la noche llegará una de las actuaciones con horario propio. A las 21.30 horas se representará Flames al cel en el paseo marítimo. El espectáculo combinará fuego y circo y llevará parte de la programación hasta la fachada costera de Lloret de Mar. Será una de las últimas citas del sábado y ofrecerá una propuesta diferente a las actividades desarrolladas durante las horas de mercado y a las actuaciones que se reparten por el centro durante el día.
La Feria Medieval continuará el domingo 8 con representaciones y actividades pensadas para las familias. Los personajes de fantasía volverán a recorrer el centro y los puestos seguirán abiertos para quienes quieran acercarse al mercado. La segunda jornada mantendrá la combinación de artesanía, antiguos oficios y teatro callejero, aunque el programa no será idéntico al del sábado. De esta manera, quienes no puedan acudir al inicio de la feria tendrán otra oportunidad para conocer la ambientación, las paradas y las propuestas previstas para este fin de semana.
0