eldiario.es

Menú

Andalucía Andalucía

Un 'escrache' en un acto de Zoido acaba con una agresión al director del parque Amate

El autor de la bofetada alega que fue "un tropezón" derivado de "una provocación".

- PUBLICIDAD -
El autor de la bofetada al director del parque Amate alega que fue "un tropezón" derivado de "una provocación"

  El director del parque Amate, Humberto Lago, ha sido agredido este miércoles en un tumulto protagonizado por miembros de los clubes reunidos en la junta rectora de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla. El colectivo celebraba una protesta boicot o 'escrache' en un acto presidido por el alcalde hispalense, Juan Ignacio Zoido, para inaugurar la nueva sede de la asociación de la tercera edad de San José de Palmete y La Doctora, derivando la movilización en momentos de tensión, gritos y finalmente una bofetada a Humberto Lago.

   Juan Ignacio Zoido ha presidido este miércoles la inauguración oficial de la nueva sede de la asociación cultural de la tercera edad de San José de Palmete y La Doctora, en la calle Honestidad del distrito Cerro Amate. Poco después de inaugurar las instalaciones, y con el alcalde y el séquito municipal aún dentro del recinto acotado que alberga el nuevo local de la asociación, unas 30 personas se han congregado a las puertas de dicho recinto con pancartas de protesta y al grito de "más deporte y menos negocio".

   Se trataba, en concreto, de miembros de los clubes que forman parte de la junta rectora de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla, perteneciente al Instituto Municipal de Deportes (IMD) y sumido en un enquistado conflicto a cuenta del concurso negociado sin publicidad promovido por dicho organismo público, para entregar la gestión, explotación y mantenimiento de este recinto hasta ahora controlado por los clubes de la zona a través de la mencionada junta rectora.

   Los clubes de la junta rectora, en ese sentido, esgrimen que los términos económicos del mencionado concurso exceden las posibilidades de estas entidades deportivas y no podrán concurrir al procedimiento para continuar al frente de la instalación. En concreto, mientras el Ayuntamiento esgrime que la concesión administrativa que regirá la nueva gestión de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla contempla un canon anual de sólo 671 euros, la junta rectora avisa de que la explotación del recinto según las nuevas condiciones implica costes totales anuales por valor de más de 117.000 euros al incluir los costes de la electricidad, el agua, la telefonía, la seguridad, pólizas de seguro y el abono de "impuestos, derechos, tasas, compensaciones y demás gravámenes y exacciones".

   De cualquier modo, este colectivo de personas ha protagonizado un acto sorpresa de protesta o boicot durante la inauguración de la nueva sede de la asociación de la tercera edad de San José de Palmete y La Doctora. Mientras el grueso del grupo protestaba con pancartas a las puertas del recinto al grito de "no a la ptivatización" o "más deporte y menos negocio", al menos dos miembros del colectivo han accedido al interior del mismo. Hablamos del presidente de la junta rectora, Francisco Javier Jiménez, y de Rafael Sánchez, presidente de uno de los clubes de fútbol integrados en dicho órgano sin ánimo de lucro.

   Ambos se han encarado con el alcalde y el director del distrito Cerro Amate, José Lugo, acusándoles de "privatizar todas las instalaciones deportivas de Sevilla" y reclamando la "paralización" del mencionado procedimiento negociado sin publicidad, porque "queremos que los niños sigan jugando gratis al fútbol" en las instalaciones del centro deportivo La Ranilla. Según el colectivo, la aplicación directa de la concesión administrativa promovida para el IMD para esta instalación deportiva básica obligará a cobrar "más de cien euros" a cada niño por los entrenamientos y partidos en un entorno especialmente castigado por el paro y la carencia. Francisco Javier Jiménez, a título personal, se ha opuesto a constituirse "como autónomo" para optar a seguir gestionando las instalaciones porque tal aspecto supondría la pérdida de la prestación que percibe.

   El alcalde y José Lugo, por su parte, han defendido insistentemente que las instalaciones no serán privatizadas y la necesidad de "ordenar" la gestión de las instalaciones deportivas básicas municipales, pidiendo "respeto" a los manifestantes y reclamándoles que centren sus esfuerzos en las negociaciones, si bien ellos han respondido que no están siendo escuchados por las autoridades.

Sin acuerdo

   Escenificadas las discrepancias y a la vista de que el debate no conducía a una solución concreta, pues los miembros de los clubes han puesto en duda la locuacidad de José Lugo, el alcalde ha abandonado las instalaciones. Es en ese momento cuando el grupo de manifestantes que esperaba a las puertas del recinto le ha seguido hasta el coche oficial, pancarta en mano y con gritos de protesta, si bien el vehículo oficial que transportaba al alcalde ha abandonado sin problemas la escena.

   Tras marcharse el alcalde, José Lugo y el director del parque público Amate, Humberto Lago, han comenzado a debatir en plena vía público con los cabecillas de la protesta, congregándose a su alrededor el resto de los manifestantes. Las discrepancias entre ambas partes han motivado algunos primeros momentos de tensión, un posterior tumulto y, finalmente e inesperadamente, el presidente de la junta rectora de la instalación básica deportiva La Ranilla ha propinado una bofetada a Humberto Lago, lo que ha motivado la intervención de terceros para evitar otras consecuencias y la disolución final de la protesta.

El autor de la bofetada alega que fue "un tropezón"

   El presidente de la junta rectora de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla, Francisco Javier Jiménez, ha defendido este miércoles que su bofetada al director del parque Amate, Humberto Lago, respondía a una "provocación" de este último. "Ha sido un tropezón. Él me ha provocado y ha tocado mi amor propio", ha manifestado Jiménez en declaraciones a Europa Press, toda vez que a las 17,00 horas de esta parte se celebrará una reunión al objeto de intentar solucionar el conflicto relativo al destino de estas instalaciones.

   Humberto Lago, como hemos informado, ha sido agredido este miércoles durante una protesta boicot o 'escrache' protagonizado por miembros de los clubes reunidos en la junta rectora de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla en un acto presidido por el alcalde hispalense, Juan Ignacio Zoido. Durante la protesta, y en un tumulto derivado de una acalorada discusión, Francisco Javier Jiménez ha propinado una bofetada a Humberto Lago. "Ha sido un tropezón. Él me ha provocado y ha tocado mi amor propio. Cobro 426 euros al mes, estoy pasando necesidades en mi casa y él me ha provocado acusándome de querer lucrarme con la instalación", ha explicado Jiménez.

   Jiménez ha defendido además que ya en otras ocasiones ha sido objeto de "provocaciones" por parte de Lago y ha anunciado que, pese al altercado, las autoridades locales han convocado para las 17,00 horas de esta tarde un encuentro entre las partes al objeto de intentar resolver el conflicto, que este miércoles ha alcanzado su máximo exponente con los incidentes ya descritos.

   Hablamos de la junta rectora de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla, perteneciente al Instituto Municipal de Deportes (IMD), y del conflicto derivado del concurso negociado sin publicidad promovido por dicho organismo público, para entregar la gestión, explotación y mantenimiento de este recinto hasta ahora controlado por los clubes de la zona a través de la mencionada junta rectora.

   Los clubes de la junta rectora, en ese sentido, esgrimen que los términos económicos del mencionado concurso exceden las posibilidades de estas entidades deportivas y no podrán concurrir al procedimiento para continuar al frente de la instalación. En concreto, mientras el Ayuntamiento esgrime que la concesión administrativa que regirá la nueva gestión de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla contempla un canon anual de sólo 671 euros, la junta rectora avisa de que la explotación del recinto según las nuevas condiciones implica costes totales anuales por valor de más de 117.000 euros al incluir los costes de la electricidad, el agua, la telefonía, la seguridad, pólizas de seguro y el abono de "impuestos, derechos, tasas, compensaciones y demás gravámenes y exacciones".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha