eldiario.es

Menú

Pasaporte Andalucía Pasaporte Andalucía

Diez gaditanas pa comérselas a bocaítos

Una decena de tapas (con postre) para disfrutar el casco antiguo de Cádiz

- PUBLICIDAD -
Dobladillo de caballa Bar Punta San Felipe, en Cádiz.

Dobladillo de caballa Bar Punta San Felipe, en Cádiz.

Pasear por el casco antiguo de Cádiz es mucho más divertido si se hace con paradas para tomar una tapita. Cádiz se paladea en barra, con piquitos y unas aceitunas aliñás. Proponemos un recorrido con 10 paradas y 10 joyas servidas en plato de loza.

El dobladillo

Es un básico, pero en Cádiz gustá una jartá. Dos rebanás de pan de barra, como de un deo de gorda, pegotón de mayonesa, una rodaja de tomate madurito y un buen trozo de caballa en aceite. Se le llama dobladillo porque hay que doblarse un poco para delante y así evitar que se te manche la camisa con la gotita del aceite de la caballa. Cuanto már gordito estés más te tienes que inclinar.

Dónde: Lo ponen en el bar de la Punta San Felipe, en el paseo almirante Pascual Pery Junquera y abren todos los días de 12 de la mañana a 8 de la tarde.

La ensaladilla

En Cádiz se hizo muy famosa la de Las Palomas, el colmo del minimalismo ensaladillista, patata, una mijita de zanahoria, unos guisantes casi como de premio (sólo unos poquitos) y mayonesa, pero su reinado le ha sido arrebatado por una ensaladilla más moderna, de fusión, entre la ensaladilla clásica y el inmigrante mejor acogido en Cádiz, el pulpo a la gallega. La clave está en ponerle por lo alto un hilito de aceite y su pimentón.

Dónde: La ponen en el restaurante El Balandro en la Alameda de Apodaca número 22. Abren todos los días en horario de almuerzos y cenas.

Queso, jamón (del bueno) y manzanilla fresquita

Es un trío al que nadie se resiste…al otro…depende. Unos triangulitos de queso de ese emborrao que lo hueles y ya te ha enamorao, unas lonchitas de jamón del que se pega a los deos, de la familia de Los de Bellota, muy queridos en Andalucía, y como tercero en concordia, un vasito de manzanilla de Sanlúcar recién sacada del barril.

Dónde: Los tres lo sirven en el ultramarinos de Paco el del Veedor, un ejemplo de los almacenes de barrio, con bar al lado. Está en la calle Veedor , esquina con Vea Murguía y abren todos los días.

El adobo

Al freidor se le tiene mucha fé en Cádiz. Todo el mundo va a ellos a mostrarle su lealtad al cazón en adobo. Un tratado aún sin escribir de gaditanismo dice que hay que comerlo por lo menos una vez al mes. Lo contrario produce soserío. Comérselo en un cartucho de papel de estraza, calentito, y con las manos es especialmente placentero. Pideté unos piquitos para acompañarlo, y si son Ye-ye de Puerto Real, todavía mejor. Antes, como está cerca, se puede dar uno un garbeo (verbo gaditano que se traduce por vueltecita) por el mercado de abastos y su rincón gastronómico donde hay hasta sushi.

Dónde: Lo ponen en el freidor de Las Flores, en la plaza de las Flores. Abren todos los días.

El gallo rebozao

No te confundas, no es un pollo empanao. El gallo en Cádiz es un pescado que se sirve a filetitos. Su carne es fina y en un rebozado de huevo y harina, hace que quede especialmente jugosa. Se le puede poner mayonesa por lo alto, pero eso es como ponerle al jamón del bueno salsa de tomate. Aquí se come con vistas a la Catedral, un valor añadido, que dicen los finos. Lo puedes acompañar con unas papas aliñás que también bordan en el establecimiento.

Dónde: El bar Terraza está en la plaza de la Catedral . Abren todos los días, menos los lunes.

Tortillita de camarones del restaurante El Faro, en Cádiz.

Tortillita de camarones del restaurante El Faro, en Cádiz.

Las tortillitas de camarones

La estrella más fina de Cádiz no podía faltar en este decálogo del tenedó. Las hay por muchos sitios pero la versión más primorosa sigue estando en este establecimiento del barrio de la Viña con la mejor barra de tapas de la ciudad. Mientras llegan las tortillitas, finas y crujientes, pideté un patecito de cabracho y untaló con suavidad en el pan tostao, como si estuvieras bailando un vals pero con cuchillo.

Dónde: El restaurante El Faro está en la calle San Felix, en el barrio de la Viña y abren todos los días.

El pulpo a la gallega

El pulpo a la gallega es tapa adoptiva de Cádiz. Los gallegos se la trajeron aquí y le hemos cogido tanto cariño que está en todos los bares. La versión que proponemos es de un curioso bar del barrio de Santa María donde es la única tapa disponible. Lo hace una familia de origen gallego, evidentemente. Es necesario, para disfrutarla en plenitud, tras comerte el pulpo, rebañar con el pan el plato, como si fuera la vuelta al ruedo de una tarde triunfal.

La morena…pero en adobo

No a todo el mundo le gusta, lo advierto. Su carne es gelatinosa y el contraste está entre esta carne tierna y el crujiente de la fritura. La morena es una especie de serpiente de mar. Cruda es una jartá de fea, no nos vamos a engañar, pero en adobo gana muchísimo…es muy fácil enamorarse de ella. Es uno de esos secretos de Cádiz y podrás luego presumir de que lo conoces en tus pegotes con los amigos.

Dónde: La versión más interesante la pone Antonio el de Palillo, en la calle de La Palma, junto a la iglesia. Abren todos los días, menos los lunes.

El arroz

El gaditano no es feliz si no se come una tapa de arró los domingos. Aquí no le decimos paella, le decimos arró, y sin z, que como estamos tiesos nos comemos hasta las letras. Los domingos el arró se sirve por tapas y debe llevar muchos tropezones. El que proponemos es de ibéricos y lleva, además de carne, trocitos hasta de chorizo. Lo sacan a las dos y hay que llegar rápido porque se acaba. Si hay que esperar se puede pedir una de chicharrones caseros hechos con tocino entreverao, doraditos y perfumados con orégano.

Dónde: El arroz lo ponen los domingos en la Bodeguita de Plocia en el número 8 de esta calle. Abren todos los días, menos los domingos por la noche.

Final con Fernandín

Un buen tapeo debe terminar con postre. En Cádiz hay dos…generosos que somos. Hay que elegir en función de la temporada. La primavera de Cádiz llega cuando abren Los Italianos, una heladería del centro. Su producto estrella es un barquillo que lleva una bola de nata recubierta de chocolate crujiente. Pero si es invierno hay alternativa y se llama Fernandín una voluptuosa canastilla de crema y manzana. Se admite comerse los dos…pero es pecado de gula según La Iglesia.

Dónde: Los Italianos está en la Calle Ancha y abren desde marzo hasta finales de octubre todos los días. La pastelería Hidalgo, donde sirven el Fernandín, está en la plaza de la Catedral y abren todos los días.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha