El caballero de la triste figura
El padrino de la burbuja, Miguel Blesa y la invasión de Irak se presenta como el nuevo salvador de España. No es la primera vez que lo hace, siempre con ese gesto adusto pero lánguido, ensayado porque funciona bien con las señoras mayores, y José María Aznar ya no cuenta con muchos registros más. Sólo le queda repetir su estilo político, el mismo por cierto que condujo al PP a la derrota electoral de 2004. Él no negocia, no transige, no hace propuestas. Marca el camino y deja que los demás agradezcan su sabiduría siguiéndole con la cabeza gacha.
La entrevista de cámara en la Corte de Antena 3 de la noche del martes será definida en los medios de comunicación como el mayor desafío sufrido por Rajoy y el prólogo de su regreso a la primera línea. Es cierto en el primer punto y no lo es -salvo sorpresa mayúscula- en el segundo. No es la primera vez que, ante las insistentes preguntas de la prensa conservadora sobre un posible regreso al Olimpo, Aznar responde con una frase similar a la pronunciada en televisión: "Cumpliré con mi responsabilidad, mi conciencia, mi partido y mi país".
Nótese en primer lugar el orden de las prioridades. Qué aparece en primer lugar y qué al final. Los dirigentes del PP habrán tomado buena nota. No es que él esté por delante del partido y del país, es que aparece por partida doble. En los dos grandes partidos españoles, la sumisión al líder se supone, pero siempre que esté ya en lo más alto de la pirámide. Antes de que se llegue a ese punto, se hacen los cálculos necesarios sobre las consecuencias que tendrá su ascenso para la supervivencia de cada uno.
El 15M y el establishment: una relación tormentosa
Cualquier análisis sobre la relación entre los movimientos sociales y los partidos debe partir de un hecho incuestionable: los partidos son maquinarias concebidas para ganar elecciones. Esto llega al extremo de que algunos partidos llegan al poder (la meta definitiva) y no tienen muy claro al principio qué hacer con él. Todo lo que se aleje de esa prioridad es ignorado o mal comprendido. Ante algo nuevo, los políticos se hacen la pregunta que tantas veces hizo Margaret Thatcher: ¿es uno de los nuestros? ¿Se puede confiar en él o ellos? Si no es así, hay que mantenerlos a distancia o hacerles frente.
En mayo de 2011, el PP se veía ya en la recta final hacia su victoria electoral. Todo lo que pudiera obstaculizar ese camino podía ser peligroso. En teoría, una protesta contra la situación política y económica de España perjudicaba en primer lugar al Gobierno, pero esa era una ayuda que el PP ya no necesitaba. La sección conspiranoica de la derecha española volvió a ver, como es costumbre, la mano oculta de la izquierda, el Comando Rubalcaba y otras sandeces por el estilo. La sección inteligente de la derecha apreció que había ahí algo más que un estallido de ira pasajero. Era algo que continuaría más allá de las elecciones y podría ser un elemento extraño en la política, pero no por ello menos peligroso.
El Gobierno de Zapatero respondió con la confusión que le caracterizó en el último año en el poder. No podía ponerse al frente de la pancarta por razones obvias, pero tampoco podía denunciar una movilización que contaba, como minimo, con la comprensión de muchos de sus votantes. Zapatero llamó al 15M "protesta pacífica que merece nuestro respeto", una actitud que parece condescendiente, pero que sobre todo era un intento de huir de cualquier enfrentamiento con la gente que se manifestaba en la calle. Prefería ignorar las razones últimas de ese descontento. Debió de pensar que cualquier respuesta decidida sólo le traería malas consecuencias.
Stephen Hawking: "La política del Gobierno israelí conduce al desastre"
Israel se ve ante una difícil tesitura ante la decisión de Stephen Hawking de boicotear una conferencia política y académica de primer nivel, que será presidida por Simón Peres. El científico ha visitado cuatro veces Israel en el pasado, la última en 2006, con lo que no se le puede calificar de antisemita y radical. Lo que alarma en Israel es que la alternativa del boicot en las relaciones con Israel termine siendo una opción aceptable para la élite cultural y académica de Europa Occidental.
En el comunicado, Hawking explicaba que tenía la intención de aceptar la invitación de asistir a la Conferencia Presidencial para dar su opinión sobre las posibilidades de un acuerdo de paz. Eso además le permitiría dar otra conferencia en Cisjordania. Sin embargo, cambió de opinión cuando recibió varios emails de profesores palestinos. Después dejaba caer una idea extremadamente perjudicial para los intereses del Gobierno de Netanyahu: "Si hubiera asistido, habría dejado clara mi opinión de que la política del actual Gobierno israelí conduce probablemente al desastre".
Son unas palabras muy alejadas del estilo habitual de los gobiernos europeos, habituados –como les ha ocurrido a Merkel y Sarkozy– a enfrentarse en privado a Netanyahu, pero que nunca se atreven a denunciar en público las consecuencias de la política del primer ministro israelí.
La culpa es de los periodistas que no se creen las mentiras del Gobierno
Con esta prensa fatalista q inunda España d pesimismo cuesta más salir d la crisis,pero vamos a salir,sin su ayuda,pero saldremos
El secretario general del PP vasco ha dado con la tecla correcta para descubrir por qué el país se encuentra sumido en el pesimismo. ¿Seis millones de parados? ¿Un paro juvenil del 53%? ¿Un déficit incontrolable? ¿Una deuda que se dirige hacia el 100% del PIB? No, la prensa, los medios de comunicación, esa gente que se niega a aceptar el espíritu Campofrío, periodistas que nos llenan la vida de pesimismo. Si salimos de la crisis, será a pesar de ellos. Esto lo arreglamos entre todos si nos estamos callados.
La maldición de Bangladesh empieza en las tiendas de Europa y EEUU
Las imágenes de los informativos de televisión presentan el derrumbe del edificio de Bangladesh en el que ya se han encontrado 336 cadáveres casi como si fuera una catástrofe natural. Son las mismas imágenes habituales en los terremotos. Edificios convertidos en bloques amontonados de hormigón de los que los equipos de emergencia sacan a los supervivientes, y también los cuerpos sin vida.
Una tragedia del Tercer Mundo.
Los clientes de las empresas radicadas en ese edificio son más cercanas a nosotros. La imagen de arriba es un documento encontrado por un reportero del Financial Times entre los escombros de Rana Plaza. Aparece el nombre de El Corte Inglés y una serie de pedidos diarios de chaquetas. El edificio de ocho plantas albergaba empresas textiles que trabajan, como contratistas o subcontratistas, para varias marcas occidentales, Primark, The Children's Shop y Mango entre otras.
Los compañeros de viaje de Cifuentes, Báñez y Marhuenda
La última movilización del 25A frente al Congreso lleva por primera vez incluida una aceptación implícita de la violencia como herramienta de resistencia. Los convocantes llegan incluso a repartir las zonas de la protesta en función de la probabilidad de que se produzcan actos violentos. Si no quieres que te pase nada, no te acerques al "bloque negro defensivo", dice el manual hecho público por la Plataforma en Pie. ¿Qué es lo que harán las personas que estén allí desplegadas? "Ellos no utilizan la violencia contra personas; sí lo hacen a veces hacia símbolos del poder político. Atendiendo a esta tesis, la agresión a personas, llegado el caso, se da únicamente como forma de autodefensa, normalmente hacia la policía".
No utilizan la violencia contra personas, pero pueden agredir a personas. Atacan a "símbolos del poder", pero en cualquier caso como autodefensa. Si no se entiende muy bien, es porque se ha escrito para que no se entienda muy bien.
La fascinación algo infantil por el poder de la violencia para doblegar al Estado ha dado lugar a toda una literatura fantástica entre grupos de izquierda radical en Europa. No es un escenario nuevo y por tanto hay que suponer que el Gobierno está preparado para afrontar esa situación. Sólo necesita ampliar la presencia policial en la calle e informar a sus votantes de que son la última línea de defensa frente a la barbarie.
La UE fracasa en su intento de eliminar la corrupción en Kosovo
Dino Asanaj apareció muerto en su despacho en junio de 2012. El cuerpo del jefe de la Agencia de Privatización de Kosovo tenía 11 heridas de arma blanca. Al lado estaba un cuchillo, manchado con su sangre. Sorprendentemente, unos días después la investigación dictaminó que en realidad se trataba de un suicidio. No se halló rastros del ADN de otra persona en la sangre encontrada. Había una nota de suicidio de su puño y letra. Asanaj estaba siendo investigado por la acusación de haber solicitado un soborno –de cuatro millones de euros, nada menos– por la privatización de un hotel. No parecía que esta denuncia pudiera hacer peligrar la posición del político, ni mucho menos llevarle a prisión.
Fue una muerte sospechosa, como lo ha sido todo el sistema de privatizaciones en Kosovo, lleno de acusaciones de corrupción y de trato de favor a los amigos del Gobierno de Hashim Thaci. El suicidio de Asanaj, un hombre de confianza de Thaci, no es una gran tarjeta de presentación de la limpieza de estos procesos.
Como en muchos procesos de reconstrucción nacional ayudados por la ONU y Occidente, la llegada de los millones de la ayuda exterior y la falta de estructuras políticas y jurídicas han supuesto una mezcla peligrosa en Kosovo. Además, desde los años 90 las guerras de los Balcanes y las nuevas fronteras han extendido el poder de las organizaciones criminales. Es una zona clave en la llegada vía Turquía del opio asiático y una buena cantera de mano de obra delictiva.
EEUU no ha dejado de ser el gran padrino de Kosovo
Christopher Dell ya no es embajador de EEUU en Kosovo. En su currículum puede presumir de algo que no suele estar al alcance de todos los diplomáticos norteamericanos: elegir al presidente de un país. Ocurrió en abril de 2011 poco antes de que el Parlamento de Kosovo votara a favor de la candidatura de Atifete Jahjaga como nueva presidenta por 80 votos a favor sobre 100 diputados presentes.
Tal demostración de consenso era engañosa. El acuerdo se labró en una reunión del embajador con tres de los principales políticos del país: el primer ministro, Hashim Taci; el alcalde de la capital, Prístina, Isa Mustafá; y el expresidente Behgjet Pacolli.
Según el relato que hizo Pacolli de la reunión, Dell sacó un sobre en el que estaba el nombre de su candidata. Jahjaga era directora adjunta de la Policía de Kosovo con grado de general, pero no tenía ninguna experiencia política. Los partidos aceptaron su designación porque eso ayudaba a solucionar el bloqueo. A fin de cuentas, el cargo de jefe de Estado es básicamente protocolario. Y venía con la bendición del Departamento de Estado norteamericano.
Kosovo vuelve a llamar a la puerta de España
Alcanzar un acuerdo con el enemigo es difícil. Saber venderlo como una victoria es aún más importante. "Se trata del texto más favorable para el lado serbio", dijo el viernes el primer ministro serbio, Ivica Dacic, para referirse al acuerdo firmado por Serbia y Kosovo, que abre una vía de reconciliación por primera vez desde la guerra.
Al otro lado, el Gobierno kosovar no parecía decepcionado. "Este acuerdo nos permitirá cerrar las heridas del pasado si tenemos la inteligencia necesaria para ponerlo en práctica", dijo el primer ministro, Hashim Thaci.
Como en otros conflictos, había que esperar a que los más radicales de cada bando estuvieran frente a frente para dar los pasos imprescindibles. Los resultados de las últimas elecciones serbias, que dieron la victoria a los conservadores del presidente Nikolic, parecían convertir en una quimera cualquier proceso de paz. Pero la rueda de las negociaciones no se llegó a parar.
Rey contra príncipe
El rey gana por goleada en esta clasificación. Inevitablemente. Después de 37 años de reinado, todas las grandes instituciones en el mundo político y fuera de él están en manos de gente que cree que la monarquía es imprescindible para que no haya ningún cambio importante en el sistema político. Para el Gobierno, no hay ninguna duda. Y muchos de los monárquicos son en realidad juancarlistas. Si el discurso oficial es que Juan Carlos I trajo la democracia a España, por ahí el príncipe no puede hacerle sombra.
Sólo el exdirector de ABC José Antonio Zarzalejos y el líder del PSC, Pere Navarro, se han decidido a apostar en público por el relevo. Dicen que hay mucha gente en la sombra que está en la misma línea, pero precisamente por estar ocultos es difícil saber cuántos son.
REY 1 - PRÍNCIPE 0

Internacional
“La concentración de poder en Reino Unido ha vuelto a niveles victorianos”31/03/2013 - 19:28h