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‘La Casa de Papel’: el atraco más grande y perfecto jamás contado

Álex Pina, el creador de ‘Vis a Vis’, es el ideólogo de este thriller sobre el atraco a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre

Un robo planeado de forma minuciosa al que pronto le saldrán pequeños y grandes problemas

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Foto: teleprograma.diezminutos.es

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El pasado junio se terminó la primera parte de la temporada de ‘La Casa de Papel’, una apuesta un poco más osada y arriesgada de lo habitual en el horario estelar de la parrilla televisiva española, producida por Vancouver Producciones en colaboración con Atresmedia para su emisión en Antena 3. Una ficción que entra a formar parte de una nueva manera de entender las series en nuestro país; de hecho, Netflix la ha incluido en su catálogo internacional. Así, poco a poco, España se está empezando abrir un hueco y renombre en el panorama audiovisual internacional: ‘El Ministerio del Tiempo’, ‘Vis a Vis’ o ‘Sé Quién Eres’, entre otras.

El equipo de Álex Pina, tras finalizar ‘Vis a Vis’ -rescatada hace unas semanas para una nueva temporada-, repite la fórmula que tan bien le funcionó en la prisión Cruz del Sur pero, esta vez, se pasa del thriller carcelario al de robo y secuestro en la mismísima Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Vuelve a contar con un reparto coral y un emplazamiento, en cierta manera claustrofóbico, en el que se narra el grueso de la historia.

La cotidianidad de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se rompe cuando un grupo de personas toman el lugar y, a todos los que se encuentran dentro, por la fuerza. Lo que ellos no saben es que forman parte de un gran plan urdido por alguien que se hace llamar El Profesor (Álvaro Morte). Una confabulación perfecta con muchos meses de preparación que tiene un único objetivo: crear dinero, no robarlo. Un encierro que durará un total de 12 días, el tiempo necesario para hacer el dinero y trazar el plan de huida, en el que se encontrarán sitiados por todos los cuerpos de élite del estado.

Foto: antena3.com

Foto: antena3.com

‘La Casa de Papel’ abrió su temporada de una manera emocionante, tensa y ritmosa. Una apuesta repleta de de referencias al cine de género con un empaque más que cercano a la gran pantalla. Después de ese arranque fulgurante quedarían la friolera de diecisiete episodios para ver si el plan del Profesor sería un éxito o un fracaso. En esta primera parte con sus más y sus menos, la ficción de Álex Pina, ha conseguido mantener la intriga y el suspense; aunque, la duda es si la historia se podrá sostener otros nueve episodios más ya que, para mí, se empieza notar cierta fatiga.

Una serie en la que sus protagonistas están emplazados en un lugar concreto sin posibilidad de salir y que hace clave sus historias personales e interacciones. Lo primero se realiza a través de diferentes flash-backs en los meses anteriores al asalto de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Esto sirve para conocer las diferentes motivaciones y 'leit motiv' de cada uno de ellos. Solo en unos pocos se llega a profundidad lo suficiente para que realmente lleguen a interesarme algo; de hecho, algunos distan mucho de ser complejos y, a veces, sus tomas de decisiones son bastante estúpidas.

Foto: vanitatis.elconfidencial.com

Foto: vanitatis.elconfidencial.com

Lo segundo, las interacciones entre los atracadores, es quizás lo más salvable de ‘La Casa Papel’. Se nota la buena química que hay entre ellos y, eso, se deja sentir en la credibilidad de lo que ocurre entre ellos. Úrsula Corberó, sale de su registro habitual, para interpretar un papel hecho a su media, y en esto sale reforzada la serie y ella. Alba Flores, que da vida a Nairobi, sigue manteniendo ese arte que ya demostró en ‘Vis a Vis’. Sin embargo, la ficción tiene guardado un par de sorpresas: Pedro Alonso, interpretando a Berlín, y Jaime Lorente, como Denver.

Pienso que a muchos personajes les hace falta pequeñas pinceladas, dentro de la acción trepidante que se da en estos nueve episodios, para que ganen en matices y personalidad, para alejarse de estructuras demasiado estereotipadas.

Claro que ‘La Casa de Papel’ no es un producto perfecto y tampoco va a marcar un antes y un después de la ficción española; de hecho, tras su inicio fulgurante, lleno de ruido en redes sociales y demás, parece haber decaído el interés por ella. A su favor hay que decir que es un producto de alto entretenimiento que juega muy bien con el cliffhanger, con muy típico que pueda sonar, y la tensión.

Foto: antena3.com

Foto: antena3.com

Sin embargo, se encuentran ciertos aspectos que claman al cielo y, que por lo tanto, hay que tratar o subsanar en la siguiente tanda de episodios: buena cantidad de diálogos olvidadizos, desafortunados y simplones; se utilizan subtramas, antes vistas, que apenas aportan algo importante a la historia; la voz en off de Tokio (‘Úrsula Corberó’) me resulta un elemento narrativo totalmente prescindible. No me parece que aporte nada especial y, cuando lo hace, es igual de accesoria; y, por último, se encuentran escenas que restan verosimilitud a ‘La Casa de Papel’ y, otras, verdaderamente intrascendentes que rompen abruptamente con la tensión y el ritmo.

Aún así, hay que reconocer el gran trabajo en el aspecto técnico de ‘La Casa de Papel’: dirección, fotografía, atmósfera y ambientación. Una gran ambición por parecer cine y alejarse de la realización televisiva. Un esfuerzo que es de agradecer y más en el complicado prime time español.

Lejos de sus imperfecciones, ‘La Casa de Papel’, se abre como un producto con un excelente embalaje con unas buenas dosis de entretenimiento y tensión. Todavía falta unos meses para el regreso de la última parte de la temporada, así que hay tiempo para ponerse al día. La podéis encontrar en la propia web de Antena 3 y en el catálogo de Netflix.

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