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Sindicatos y alcaldes aplauden el inicio de la reversión del Hospital de Dénia y creen que debe llegar antes de 2019

Miguel Burguera (Presidente del Comité de Empresa. Simap): "La actual indefinición nos perjudica a los trabajadores, y por lo tanto a los usuarios"

Victoria Rafael (Intersindical Salut): "El Consell sabe que si no realiza el rescate en esta legislatura perderá muchos votos"

Vicent Grimalt (Alcalde de Dénia. PSPV): "Es un paso muy importante para lograr la reversión en esta legislatura, un compromiso firme porque se realizó ante las Corts Valencianes"

Sergi Ferrús (Alcalde de Pedreguer. Compromís): "Era la mejor tribuna donde anunciarlo y esperamos que también ayude a que Pedreguer tenga al fin el nuevo centro de salud"

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Reunión celebrada en Dénia el pasado mes de abril entre alcaldes y miembros de la plataforma en defensa de la Sanitat Pública para trazar acciones por la reversión del Hospital

Reunión celebrada en Dénia el pasado mes de abril entre alcaldes y miembros de la plataforma en defensa de la Sanitat Pública para trazar acciones por la reversión del Hospital

Es verdad que todavía falta lo más importante: saber cuándo y cómo. Pero lo cierto es que este miércoles, sindicatos y alcaldes aplaudieron en general el anuncio realizado en las Corts Valencianes por el presidente de la Generalitat, el socialista Ximo Puig, de que el Consell ha iniciado los trámites para poder devolver la gestión sanitaria de la Marina Alta a manos públicas.

En primer lugar, porque no fue un compromiso más al respecto, sino la constatación de que el proceso hacia la reversión ha comenzado ya. Y en segundo, por el escenario y el momento elegidos por Puig, en el hemiciclo autonómico valenciano y en un debate sobre política general de la Comunitat en el que no había ninguna necesidad de que el presidente se refiriera al asunto si no es porque ya hay algo más concreto al respecto. Algo que sirva para que el regreso al modelo público se produzca además en esta legislatura, antes de las elecciones de 2019.

Y esas fueron las premisas que sirvieron a los alcaldes para subrayar la importancia de este nuevo paso hacia el rescate sanitario: "Puig no lo hizo en una reunión o en una visita sino en las Corts, lo que reafirma su voluntad de realizar la reversión antes de que acabe la legislatura", señaló el primer edil de Dénia, el socialista Vicent Grimalt.

"Era la mejor tribuna y por eso es un gran paso para revertir la sanidad antes de las elecciones autonómicas de 2019", ahondó el alcalde de Pedreguer, Sergi Ferrús, de Compromís. Este proceso debe servir además para mejorar algunas de las infraestructuras sanitarias pendientes y en ese sentido Ferrús mostró su confianza en que "ayude a que en Pedreguer tengamos el centro de salud que reclamamos desde hace años". Marina Salud tiene pendientes varias dotaciones más en atención primaria en Dénia o Calp.

El duro camino de los sindicatos

Ahora bien, el rescate no sólo es anhelado por los alcaldes, que en los últimos meses han presentado en sus plenos mociones para exigirlo que pronto harán llegar a la propia Generalitat, sino también por los sindicatos, los representantes de una plantilla que ha vivido en los últimos tiempos graves ajustes y una constante fuga de profesionales del área, "algo que no sólo nos perjudica a los trabajadores sino también a los pacientes, porque perjudica a la atención asistencial", remarcó el presidente del comité de empresa, Miguel Burguera, del SIMAP.

De ahí que Burguera elogiara el anunció de Puig pero exigiera que se concrete a lo largo del presente mandato, porque "la actual indefinición es negativa para todos ya que la empresa no invierte ahora mismo para mejorar el servicio y por lo tanto la atención a los pacientes".

En este sentido, el futuro de Marina Salud es conflictivo: la mercantil dio beneficios en 2016, pero también es verdad que según una inspección arrastra una deuda de 107 millones con la propia Generalitat que la aproxima a la quiebra.

No es extraño por eso que durante el debate de política general Puig volviera a ser muy crítico con la concesionaria al acusarla de "descontrol y amiguismo", palabras que por cierto por ahora no han tenido respuesta de la empresa.

Por su parte, Victoria Rafael, representante del comité de empresa en Intersindical, señaló que los partidos que dan soporte al Consell se la están jugando en Dénia, "ya que prometieron su reversión y si no la cumplen perderán muchos votos en las elecciones de 2019". "Van a renovar el contrato de Ribera Salud en Alzira porque no tienen más remedio, ya que vence en 2018, pero tienen que dar una señal más fuerte de que apuestan por un cambio de modelo sanitario y como la parte de las concesiones más peleona es Dénia, tienen que actuar aquí".

Aún así, Rafael mostró sus críticas por la lentitud con la que el Govern está llevando a cabo este proceso. Así, tras el anuncio de Puig, el Consell "podrá argumentar que al final de la legislatura no les ha dado tiempo a la reversión y tendrán excusa para pedir que les voten diciendo que en los próximos 4 años podrán llevarla a cabo".

El cómo no es tan importante

Lo que no hizo el presidente del Consell aún fue desvelar en qué consisten esos trámites. Aún así, el alcalde de Dénia no se mostró demasiado preocupado al respecto: "Ya en más de una ocasión tanto el presidente como la consellera han dicho que no desvelarían los detalles del rescate hasta que todo estuviera hecho".

Vicent Grimalt apostilló que "a nosotros no nos importa tanto si es mediante una adquisición de acciones o basándonos en los posibles incumplimientos de la empresa, lo que queremos que se realice".

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