eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

La CE, decidida a reducir dependencia energética de Rusia y conectar España

- PUBLICIDAD -

La Comisión Europea (CE) propuso hoy un amplio paquete de medidas para crear una verdadera "Unión Energética", reducir la dependencia de las importaciones rusas y reforzar las interconexiones en países que como España están aislados del resto del mercado europeo.

"La UE usará todos sus instrumentos de política exterior para establecer asociaciones estratégicas con países productores y de tránsito como Argelia, Turquía, Azerbaiyán, Turkmenistán, Oriente Medio, África y otros suministradores potenciales", señala la CE en su propuesta de hoy, en la que también menciona a Noruega, Estados Unidos y Canadá.

El vicepresidente comunitario para la Unión Energética, Maros Sefcovic, subrayó que "la diversificación tiene mucha importancia estratégica porque dará a Europa la posibilidad de elegir, seleccionar suministradores en los que se pueda confiar y una oportunidad de obtener mejores precios".

El bloque comunitario compra al exterior el 53 % de la energía que consume y de ella el 30 % a Rusia, lo que le convierte en el máximo importador del mundo, con una factura anual de 400.000 millones de euros, según cifras de 2014.

Esta dependencia de Rusia ha resultado especialmente problemática por las tensiones entre Moscú y Ucrania, principal país de tránsito de las importaciones hacia la Unión Europea, y ha llegado a afectar en el pasado al suministro de varios estados comunitarios.

El primer paso para resolver esta situación es lograr que el mercado energético interior esté bien conectado, de manera que la energía pueda fluir de un país de la UE a otro en caso de crisis.

El Ejecutivo comunitario apeló hoy de forma expresa a países como España y Francia para que refuercen su cooperación regional con el fin de mejorar la interconexión eléctrica de la Península Ibérica con el resto de la UE, ya que de lo contrario no alcanzará el objetivo del 10 % que se han marcado los Veintiocho para 2020.

"La interconexión es fundamental para el funcionamiento del mercado energético", señaló el comisario europeo de Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, en la rueda de prensa de presentación de las medidas, en la que apeló al "espíritu de colaboración" que han demostrado Madrid y París en los últimos días con la inauguración del cable de alta tensión entre Santa-Llogaiga y Baixàs.

Esta interconexión va a elevar el nivel de interconexión de España hasta el 4,4 % y. si finalmente se desarrolla el cable submarino entre el País Vasco y Aquitania (Francia) a través del Golfo de Vizcaya, un proyecto que está en cuestión por su alto coste, esa capacidad se vería duplicada.

Aún así, España no llegaría al 10 % marcado, motivo por el que la CE, que presentará una nueva lista de proyectos de infraestruturas prioritarios en octubre, está dispuesta a dar prioridad a otras interconexiones pirenaicas que ayuden a mejorar la situación de la península como las de Navarra-Burdeos, Sabiñánigo-Marsillon y Monzón-Cazaril.

La CE también propone que las capitales consulten con Bruselas los contratos energéticos intergubernamentales antes de firmarlos para ver si respetan la legislación comunitaria, con vistas a evitar casos como el del gasoducto South Stream, que Rusia canceló en diciembre por las incompatibilidades con las reglas europeas.

Bruselas también adelanta que va a evaluar mecanismos voluntarios de compra conjunta de gas durante crisis graves de suministro y cuando los países afectados sean dependientes de un solo suministrador, una propuesta que Sefcovic ya reconoció que ha levantado polémica y que Cañete aseguró que respetará las normas europeas de competencia y de la OMC.

La CE también se compromete a presentar en 2016 una propuesta legislativa para lograr un mercado energético más integrado, reducir la intervención estatal y evitar fenómenos como el déficit de tarifa que se ha producido en España.

La confederación europea de sindicatos (ETUC) consideró que la nueva estrategia beneficiará a la industria, al empleo, a los consumidores y al clima, mientras que la patronal europea BusinessEurope la consideró un buen punto de partida, pero advirtió que seguirá de cerca el desarrollo de las propuestas.

Organizaciones ecologistas como Greenpeace, en cambio, critican que la CE afirme que quiere avanzar hacia una economía baja en emisiones de carbono y no renuncie a los combustibles fósiles, la energía nuclear o al "prohibitivo" gas natural licuado, al tiempo que se queda corta en materia de renovables o eficiencia energética.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, adelantó hoy que el nuevo plan de la CE será una de las prioridades para la cumbre de líderes europeos de marzo.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha