‘Ahora no toca’: Aragón rechaza negociar la financiación autonómica porque “no se dan las circunstancias en el país”
Ahora no toca. El Gobierno de Aragón ha rechazado participar en una reunión bilateral con el Ejecutivo central para abordar la reforma del sistema de financiación autonómica. El consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, considera que “no se dan las circunstancias en el país” –en referencia velada a los escándalos que afronta el PSOE de Pedro Sánchez– para afrontar una negociación de este calibre en el actual contexto político y económico. A eso se une, argumenta el Gobierno regional, la cercanía de las elecciones municipales y generales.
Hasta ahora, el Ejecutivo de Jorge Azcón no se había negado expresamente a negociar el modelo, sino que se había limitado a criticar con dureza las propuestas iniciales llegadas desde Hacienda, que no incluyen factores como la despoblación –de manera expresa, porque sí lo hacen con otras denominaciones– o la orografía.
La negativa llega después de que el Ministerio de Hacienda comunicara a las comunidades autónomas el lunes su intención de abrir una ronda de contactos bilaterales con el objetivo de consensuar un nuevo modelo de financiación que pudiera entrar en vigor el próximo 1 de enero. Bermúdez de Castro confirmó haber recibido el correo del Ministerio, pero cree “imposible” alcanzar un acuerdo cuando faltan apenas once meses para los comicios.
Como argumento, ha recordado que la condonación de parte de la deuda autonómica sigue pendiente desde hace dos años “sin que se haya movido un papel”, por lo que considera que la propuesta del Gobierno central es, en estos momentos, “un brindis al sol”.
“No se dan las condiciones para abordar una reforma de la financiación autonómica con todas las garantías y desde el sosiego. Pero estamos dispuestos a sentarnos a hablar en el Consejo de Política Fiscal y Financiera para buscar un buen sistema de financiación, siempre que participen todas las comunidades autónomas”, ha señalado el consejero de Azcón.
Bermúdez de Castro insiste en que la negociación debe realizarse de forma multilateral y critica los acuerdos bilaterales alcanzados con Cataluña, que ha calificado de “muy lesivos” para el conjunto del sistema. A su juicio, la diversidad territorial de España obliga a que cada comunidad pueda exponer sus singularidades en una mesa común.“No nos parecemos en casi nada a Valencia, Madrid o Andalucía. Cada territorio tiene sus propias necesidades y debe explicarlas ante el resto. Por separado, no nos vamos a sentar”, ha zanjado.
El Gobierno central defiende el diálogo
Frente a la posición del Ejecutivo aragonés, el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, defendió la iniciativa del Ministerio de Hacienda y consideró “loable” retomar la negociación sobre financiación autonómica una vez concluidos los recientes procesos electorales.
Beltrán sostuvo que el camino pasa precisamente por abrir contactos con las comunidades autónomas y destacó la utilidad de las reuniones bilaterales para avanzar en el entendimiento entre administraciones. “Lo que toca es sentarse con las comunidades autónomas, con el mejor ánimo y el mejor espíritu de alcanzar acuerdos”, ha afirmado.
Asimismo, ha defendido la propuesta de financiación presentada por el Ministerio de Hacienda, que, según recordó, supondría para Aragón un incremento de recursos de unos 630 millones de euros. Aunque admite que el documento no será necesariamente el texto definitivo, valora que recoja elementos clave para la comunidad, como la despoblación y las particularidades territoriales de una región que ocupa cerca del 10% de la superficie de España pese a concentrar menos del 3% de la población. “Este modelo debe tenerse en consideración, igual que las reclamaciones que planteen el resto de comunidades autónomas”, ha señalado.
El delegado del Gobierno ha subrayado que cualquier acuerdo sobre financiación autonómica exige diálogo y capacidad de consenso entre todas las partes implicadas. “Solo existe una vía: sentarse a hablar, aportar argumentos y tratar de alcanzar un acuerdo que garantice el equilibrio territorial”, afirma.
Beltrán recuerda que cada comunidad defenderá aquellos criterios que considere más favorables para sus intereses, una actitud que considera legítima siempre que se produzca dentro de una negociación abierta y transparente. “Lo que pretende el Estado es buscar un equilibrio territorial. No se puede escuchar más ni mejor a unas comunidades que a otras”, ha concluido.
Respecto a la posibilidad de que el nuevo sistema de financiación entre en vigor el próximo enero, el delegado ha reconocido la complejidad del calendario, aunque ha apelado a acelerar las negociaciones para intentar cumplir los plazos previstos.
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