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Prohibido beber o cocinar con agua del grifo en Binéfar: el clorato supera en un 40% el máximo legal

El municipio de Binéfar.

ElDiarioAragón

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Los vecinos de Binéfar (Huesca) no pueden usar el agua de la red pública ni para beber ni para cocinar. Salud Pública del Gobierno de Aragón ha decretado la prohibición después de que la analítica del laboratorio que controla el suministro municipal detectara una concentración de clorato de 0,98 miligramos por litro, cuando el límite marcado es de 0,7. La restricción seguirá en vigor hasta que los niveles vuelvan a quedar por debajo de ese umbral.

Fue el propio Ayuntamiento binefarense el que comprobó la alteración en los resultados del laboratorio contratado para vigilar la calidad del agua. La prohibición se limita al consumo de boca y a la preparación de alimentos. La ducha, el aseo, la colada y el riego siguen permitidos.

El laboratorio tomó nuevas muestras este miércoles por la mañana. El Consistorio espera los resultados “en un breve plazo”, aunque no hay fecha para levantar la restricción.

El clorato aparece como subproducto del hipoclorito sódico, el cloro que se usa para desinfectar el agua y hacerla potable. El Real Decreto 3/2023, que traspone la directiva europea de agua de consumo, fija con carácter general un límite de 0,25 mg/l, que se amplía a 0,7 cuando el método de desinfección genera clorato, como ocurre con el hipoclorito. Binéfar supera incluso ese margen ampliado.

El problema del clorato no está en una intoxicación inmediata, sino en la exposición continuada. Este compuesto interfiere en la captación de yodo por la glándula tiroides, que lo necesita para fabricar las hormonas que regulan el metabolismo y, en los primeros años de vida, el desarrollo neurológico. Por eso, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomendó en 2015 reducir su presencia en el agua potable.

Los grupos más vulnerables son los lactantes alimentados con biberón, las embarazadas, los niños pequeños y las personas con trastornos de tiroides o déficit de yodo. A dosis muy superiores a las detectadas en Binéfar, el clorato también puede dañar los glóbulos rojos. Hervir el agua no elimina el compuesto, y de hecho al evaporarse parte del líquido la concentración aumenta.

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