El rector de la Universidad de Oviedo reclama más inversión universitaria en Europa para no depender de EEUU y China
El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, ha planteado la necesidad de incrementar la inversión en la educación superior en Europea para evitar la dependencia del conocimiento frente a potencias como Estados Unidos o China.
Villaverde ha realizado estas declaraciones durante su intervención en los VIII Cursos Europeos de Verano en la que ha abordado los principales desafíos de la universidad actual con el título 'En defensa de la Universidad del siglo XXI'. Estos cursos se desarrollan en Pamplona, organizados por Equipo Europa y la Fundación Diario de Navarra.
¿Cómo sería el mundo sin universidades?
Villaverde ha defendido en Pamplona el papel de las universidades europeas como una institución esencial para el progreso económico y social y ha reivindicado su capacidad para garantizar la movilidad socioeconómica, la excelencia y el conocimiento como bien común.
“Si Europa no invierte en sus universidades, el conocimiento dejará de ser un bien común y habrá que comprarlo a EEUU o a China”, ha dicho.
El rector ha comenzado su intervención a partir de una pregunta: ¿cómo sería el mundo si no existieran las universidades? En su opinión, la respuesta evidencia hasta qué punto estas instituciones resultan imprescindibles para formar, investigar y generar conocimiento. “Volveríamos a inventarlas”, ha señalado.
El impacto del sistema universitario
Villaverde ha puesto como ejemplo el cambio de estrategia de China y su apuesta por las universidades como motor de progreso y ha subrayado que lo más importante de las instituciones de enseñanza superior no es su condición indiscutible como agentes de competitividad económica de Europa, como han puesto de manifiesto los recientes Informe Draghi y Letta, sino ser el reservorio de los valores y la cultura europeas de libertad, igualdad, solidaridad, sostenibilidad y equidad, y los espacios de construcción de la ciudadanía europea demócrata, comprometida y responsable.
En este contexto, el máximo responsable de la Universidad de Oviedo ha destacado la dimensión y el impacto del sistema universitario. Según los datos manejados en su intervención, existen más de 26.000 instituciones universitarias en el mundo, mientras que España cuenta con 96 universidades, 50 públicas y 46 privadas.
La contribución económica
Villaverde ha puesto también el foco en la contribución socioeconómica del sistema universitario público español. La actividad directa e indirecta del Sistema de Universidades Públicas Españolas (SUPE) genera, según los datos expuestos, más de 23.700 millones de euros, equivalentes al 2,2% del PIB nacional, y explica el 2,4% de toda la población ocupada, unos 439.000 puestos de trabajo a tiempo completo.
El rector ha subrayado, asimismo, que por cada 100 euros que las administraciones públicas transfieren a las universidades, estas devuelven a la sociedad 293 euros de contribución al PIB y 505 euros en facturación total a la economía. Frente a esta aportación, ha señalado que el gasto público en educación superior representa actualmente el 0,75% del PIB español, por debajo del esfuerzo inversor medio de la Unión Europea, situado en el 0,91%.
“El conocimiento es un bien común”
Durante su intervención, Villaverde ha analizado también los diferentes modelos universitarios y ha defendido para España un sistema que combine conocimiento y formación profesional, financiación pública y autonomía. “El conocimiento es un bien común” y “somos un servicio público” han sido dos de las ideas centrales de su planteamiento. A su juicio las universidades europeas del siglo XXI deben ser universidades glocales, consorciadas y focalizados.
Ha defendido además un modelo federalizado de universidades europeas como sistema de cooperación consorciada. “Sumando recursos seremos capaces de ofrecer más oportunidades a nuestro estudiantado y personal académico y administrativo, lo que contribuirá de forma decisiva a reforzar la ciudadanía europea”, ha dicho. En este sentido, ha situado entre sus principales retos la necesidad de compatibilizar calidad y excelencia con universalidad, así como los intereses corporativos con los fines sociales. Para afrontar esta complejidad, Villaverde ha reclamado confianza, paciencia e inversión, junto con una gestión eficaz y profesionalizada. A su juicio, las universidades no son meras administraciones públicas y necesitan reforzar y profesionalizar sus estructuras de gestión para responder adecuadamente a sus desafíos.
Las tres funciones esenciales
En la parte final de su intervención, el rector ha centrado su defensa en el sistema público universitario, que, a su juicio, es el que garantiza de manera más clara tres funciones esenciales: la movilidad socioeconómica, la excelencia y la calidad, y el conocimiento entendido como un bien común.
La intervención de Ignacio Villaverde se ha enmarcado en la primera jornada de los VIII Cursos Europeos de Verano, que se celebran en Pamplona y que reúnen durante esta semana a representantes de las instituciones europeas, responsables políticos, académicos y expertos para abordar algunos de los principales retos de Europa.
0