eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Agustín Fontenla

Periodista. Corresponsal en Moscú desde 2012 a 2016. Actualmente reside en Madrid y es corresponsal del periódico Perfil de Argentina.
  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 189

La marcha del principal opositor a Putin no logra movilizar a la ciudadanía como en marchas anteriores

La primera protesta del año convocada por Alexéi Navalni no ha logrado reunir el apoyo de sus marchas anteriores, aunque se saldó con cientos de detenidos. El principal opositor a Vladímir Putin había convocado a una marcha federal en contra del presidente ruso, bajo el lema: "Él no es nuestro zar".

En la capital rusa, que debería ser uno de los termómetros de la protesta, se reunieron unas tres mil personas (1,500 según la policía). Los seguidores del activista se congregaron en torno al monumento del poeta Pushkin, bajo el primer sol picante de la primavera moscovita, y ante la mirada de cientos de curiosos, entre ciudadanos y turistas.

Seguir leyendo »

El incendio fatal de Kémerovo pone al descubierto el déficit democrático y económico de las regiones rusas

Horas después del trágico incendio en un centro comercial en Kémerovo, el gobernador de esa región rusa en Siberia, Aman Tuleyev, recibió al presidente Vladímir Putin con una solicitud desesperada: que lo perdonara por la catástrofe que había ocasionado  64 muertos, 41 de ellos, niños.

Las primeros avances en la investigación que dirigen el Ministerio de Emergencia y el Comité de Investigación revelaron que el incendio se produjo por un cóctel fatal de negligencia y corrupción. El centro comercial no contaba con sistemas de seguridad y de alarma eficientes, las puertas de seguridad del cine estaban bloqueadas, el personal no estaba capacitado para responder a una situación de emergencia y el Estado falló en habilitar un edificio que no había sido construido originalmente para ese fin, además de haber permitido que operara sin las normas de seguridad exigidas.

Seguir leyendo »

Putin arrasa en las elecciones rusas con más del 75% de los votos

Vladímir Putin ha ganado las elecciones presidenciales rusas con la gran diferencia que se esperaba. Los resultados oficiales definitivos le concedieron el 76,6% de los votos cumpliendo con facilidad el objetivo del Kremlin de como mínimo alcanzar el 70%. El nivel de participación no llegó al nivel que esperaba el Gobierno ruso, que inicialmente confiaba en llegar también a esa misma cifra, el 70%.

La victoria le concede seis años más de mandato. Según la actual Constitución rusa, no podrá ser reelegido. Habrá estado veinte años como presidente, a los que hay que sumar otros cuatro como primer ministro. 

Seguir leyendo »

El Kremlin teme una baja participación en las elecciones que concederán la reelección a Putin

Cuando Oksana Pashyan buscó el menú sobre la mesa de una cafetería en el centro de Moscú, se encontró con un anuncio que le recordaba la importancia de participar en las elecciones presidenciales de este domingo. 

No fue una casualidad. El Gobierno ruso realizó una intensa campaña para elevar la presencia en las urnas. Muchos ciudadanos encontraron el mismo anuncio en sus buzones y otros fueron abordados en los centros comerciales. En la última semana, se lanzó un mercado de productos regionales que estará a la entrada de los centros de votación en la capital rusa.

Seguir leyendo »

Rusia se pregunta qué debe conservar del legado de la Unión Soviética

En una de las últimas entrevistas televisivas que brindó Vladímir Putin antes de las elecciones presidenciales del domingo, insistió una vez más en que le hubiese gustado poder evitar el colapso de la Unión Soviética. No es la primera vez que lo dice y nunca se ha preocupado por ocultarlo. El presidente ruso cree que su desintegración fue la peor tragedia del siglo XX. 

Cuando asumió la presidencia de Rusia, en el año 2000, Putin se mostró dispuesto a colaborar con la Unión Europea y Estados Unidos, pero con el paso de los años empezó a convencerse de que Occidente no tenía intenciones sinceras de dejar atrás la desconfianza. La frustración fue transformándose en una proyección que retomaba el marco histórico de la Guerra Fría: una permanente disputa con Washington. 

Seguir leyendo »

Los votantes de Putin presumen de que él les ha devuelto el orgullo de ser rusos

Uno de los mayores temores del Kremlin es que la participación en las elecciones presidenciales del domingo sea reducida, como sucedió en los comicios legislativos del 2016, que tuvieron, con un 47%, la marca más baja de la historia moderna de Rusia. Sin embargo, Irina Ilyakova, de 61 años, una pensionista de Moscú, dice que irá a votar por primera vez en los últimos 20 años.

"Putin me convenció de hacerlo. Con él, Rusia empezó a restablecerse y a ser fuerte", afirma sentada en un sofá al lado de su madre, Nina, que cumplirá 85 años y también votará para reelegir al presidente ruso. "En los años noventa estábamos devastados y nadie nos tenía en cuenta. Ahora recuperamos el prestigio y Rusia es escuchada". 

Seguir leyendo »

El sistema político ucraniano sobrevive con la corrupción de costumbre en la presidencia de Poroshenko

Durante su presentación en la reciente Conferencia de Seguridad de Munich, el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, afirmó que el mundo se enfrenta a un dilema existencial: “Será el mundo ruso de valores alternativos o el mundo libre de valores universales”. Con este último, se refería a un sistema democrático, una justicia independiente, medios de comunicación libres y transparencia en la gestión de gobierno.

Es paradójico, porque a menos de un año de cerrar su mandato, Poroshenko ha establecido un orden político que guarda más similitudes con el de Rusia que el de Europa Occidental. Se limita la competencia política, la justicia depende de la élite gobernante, la prensa recibe presiones y la corrupción es un lastre nacional.

Seguir leyendo »

La rivalidad de EEUU y Rusia se impone sobre los deseos de Trump

El primer año de la presidencia de Donald Trump, dejó la relación entre Rusia y Estados Unidos peor que en los tiempos de Obama. Las promesas del magnate neoyorquino sobre “enmendar” el vínculo entre las dos potencias, se esfumaron antes de que pusiera un pie en la Casa Blanca.

El Kremlin no perdió las esperanzas, pero sabe que el establishment de Washington juega en contra de mejorar las relaciones. El diálogo con la OTAN, las sanciones contra Rusia, la guerra en Siria y el conflicto en Ucrania, que constituían los principales desafíos de la agenda internacional, solo sirvieron para profundizar las diferencias.

Seguir leyendo »

Nada impedirá la reelección de Putin, pero la economía puede hacerle sombra

En diciembre de 2011, cuando Vladímir Putin anunció su candidatura a presidente para los comicios de marzo de 2012, la escena política rusa atravesaba un vendaval. 

Decenas de miles de personas despedían el año con marchas de protesta para exigir elecciones justas, los periódicos y dirigentes debatían la necesidad de poner fin a “la democracia controlada” instaurada por Putin en los años 2000, y la oposición contaba con un candidato, Mijaíl Prójorov, que aunque no podría vencer, disputaba el discurso político.

Seguir leyendo »

El clima de hostilidad contra los periodistas se cobra otra víctima en Rusia

Una persona entró en la emisora de radio independiente Eco de Moscú la semana pasada, situada en una de las principales avenidas de la capital rusa, se deshizo de un agente de seguridad arrojándole gas en los ojos, tomó el ascensor hasta el piso catorce y atacó con un cuchillo a la presentadora de uno de los programas, la periodista Tatiana Felgenhauer.

El atacante fue detenido enseguida. Felgenhauer fue trasladada a un hospital, donde fue operada por un corte en el cuello. Actualmente está fuera de peligro. 

Esta es la primera vez en los últimos años que se produce un ataque a un periodista de tal gravedad. El hecho guarda similitudes con ataques e intimidaciones de menor grado contra periodistas de perfil crítico con el Gobierno y dirigentes políticos de la oposición.

Los dos más recientes sucedieron contra Yulia Latynina, colega de Felgenhauer en Eco de Moscú y columnista del periódico independiente Novaya Gazeta, y Nikolai Lyaskin, jefe de campaña de Alexéi Navalny en Moscú. Pero a lo largo de este año, sucedió también con la periodista Elena Milashina, que dejó el país después de sufrir amenazas por una investigación sobre la represión contra gays en Chechenia, o el propio Navalny, que recibió reiterados ataques con sustancias químicas en el rostro.

En el primer caso, Latynina fue atacada en julio con un cubo de heces en la vía pública y, posteriormente, incendiaron su coche frente a la casa de sus padres. Desde los medios en que trabaja, Latynina fue especialmente crítica del Kremlin y sus políticas. Por ejemplo, en asuntos sensibles como el conflicto armado en el sureste de Ucrania. 

En el segundo caso, el dirigente opositor fue golpeado por un hombre con un tubo de metal, que declaró a la policía haberlo hecho porque el propio Lyaskin le pagó para hacerlo. Un argumento absurdo, que se inscribe en la misma línea que el del atacante de Tatiana Felgenhauer, cuya excusa fue haber sido abusado sexualmente de forma “telepática” por la periodista. 

Ambiente de violencia

Al margen de la suspicacia que existe en torno al perfil de los atacantes, periodistas y políticos han alertado sobre una creciente atmósfera de violencia política.

“Las autoridades rusas responden con violencia cuando se siente inseguras”, señala el analista político Abbas Gallyamov. “Cuando sienten que todo está bajo control, entonces intentan comportarse de forma más civilizada. Tomando en cuenta el deterioro económico y el incremento de las protestas, se puede esperar que el nivel de violencia crezca”, afirma.

La explicación de Gallyamov coincide con lo que expresó Yulia Latynina en una columna en The Moscow Times después de marcharse del país para preservar su seguridad: “Ahora que la prosperidad se acabó y la audiencia de televisión disminuyó drásticamente, el conflicto con Ucrania perdió su efecto y la campaña en Siria no es un buen sustituto, lo que queda es la violencia”.

Latynina no apunta “directamente” contra el presidente ruso, pero advierte que las autoridades están “potenciando” a aquellas personas que realizan los ataques “otorgándoles un pase gratis”. Personas que en “algunos casos están locas, en busca de algún poder o que buscan ganarse el favor” (de las autoridades).

Respecto a su situación personal, la periodista atribuyó su salida de Rusia a que el Kremlin “no quiere o no puede” controlar a los atacantes, más allá de los problemas que esto le acarrea, como sucedió con la muerte del opositor Borís Nemtsov, cuya labor política no amenazaba en lo más mínimo el liderazgo político de Vladímir Putin.

Una manifestación de locura

El día después del ataque a Felgenhauer, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, envió su apoyo a la periodista y al personal de la radio Eco de Moscú, y afirmó que el suceso no debía relacionarse con ninguna animosidad en contra de los periodistas. “Desde nuestro punto de vista, sería ilógico y errado pintar este trágico accidente, que fue realmente una manifestación de locura, con un tinte político”, concluyó.

El director de Eco de Moscú, Alexei Venediktov, que destacó la labor policial tras el ataque y evitó señalar responsables políticos, se refirió, sin embargo, a una atmósfera política enrarecida.

“Creo que, por ejemplo, Borís Nemtsov fue asesinado no solo por el sinvergüenza que disparó, sino también por la atmósfera de odio e incitación”, afirmó durante una entrevista en Eco de Moscú. “Los sinvergüenzas deben ser castigados, los sinvergüenzas deben ser señalados”, exigió. 

Una de las fuentes de esta atmósfera política hostil, señalada por periodistas y algunos dirigentes políticos, la constituyen los medios de comunicación rusos. Un ejemplo es una información del canal de televisión estatal Rusia 24 dos semanas atrás, en el que se identificó a Felgenhauer y a otros periodistas de Eco de Moscú como portavoces de un discurso occidental contrario al Gobierno ruso.

El informe ponía en discusión los recursos económicos que recibe Eco de Moscú, irónicamente propiedad de la empresa rusa semiestatal Gazprom, procedente de las OMG occidentales, y trazaba un paralelo con las presiones y acusaciones que sufren RT y Sputnik en Europa o Estados Unidos.

“Creemos que estas historias incitan al odio contra nuestros colegas y podrían haber provocado el ataque a Tatiana (Felgenhauer) por parte de una persona inestable”, señaló la Unión de Periodistas de Rusia en un comunicado solicitando que no se emitan más informaciones como la de Rusia 24.

Lo cierto es que, a menos de seis meses de las elecciones presidenciales en el país y con el consiguiente inicio de la campaña electoral, la expectativa de que los medios de comunicación del país confluyan en una retórica más objetiva y serena parece una quimera. 

En tanto, la respuesta para frenar las intimidaciones contra periodistas y dirigentes opositores, debería provenir de la justicia, pero esa alternativa no muestra señales positivas, a la luz de los pocos avances que se han logrado para condenar a los culpables de ataques recientes como los sufridos por Lyaskin o a Latynina. 

Seguir leyendo »