Ley de nietos: la gota que colma el vaso
La decisión del Tribunal Supremo de suspender el derecho de voto de ciento sesenta mil personas que han adquirido la nacionalidad a través de la Disposición Adicional Octava de la Ley de Memoria Democrática, la llamada Ley de nietos, abre una puerta muy preocupante, al negar por primera vez el derecho de voto de nacionales españoles. Lo hace además, usando un subterfugio porque la Ley de Memoria Democrática no ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional y la Instrucción del Ministerio de Justicia tampoco ha sido cuestionado ante los tribunales. Son constitucionales y por tanto, plenamente aplicables.
En estos momentos en los que una ola reaccionaria recorre el mundo, asumir que haya nacionales sin derecho de voto sienta un precedente muy peligroso para que otros colectivos puedan perderlo. Movimientos como los que piden que las mujeres casadas no voten, presentes ya en los Estados Unidos, se extienden como la pólvora por todo el mundo. Y en este caso, el Tribunal Supremo parece cooperador necesario de esta quiebra del principio de igualdad entre españoles.
Sobre este blog
El videoblog de análisis constitucional de Esperanza Gómez y Javier Pérez Royo.
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