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1N, manifestación antiespecista: liberación animal es justicia social

27 de octubre de 2026 09:50 h

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Para explicar la importancia de salir a la calle el 1 de noviembre y conocer mejor a las promotoras de la convocatoria, hemos conversado con la Comunidad de Lucha Antiespecista de Madrid (CLAM), integrada por distintas personas y colectivos. Dado su carácter asambleario, tal y como me habían pedido cuando me puse en contacto con ellas, la entrevista se ha realizado por correo electrónico y las respuestas han sido consensuadas por las participantes en la organización.

La CLAM se organizó en 2024 con el objetivo de crear un espacio presencial y abierto desde el que distintos grupos del movimiento antiespecista madrileño pudieran reflexionar colectivamente, reunirse con cierta regularidad, apoyarse y tejer red. Les une la lucha contra la explotación animal y se organizan de manera horizontal y asamblearia, confiando “en la responsabilidad de las personas y en que no necesitamos que nadie nos diga lo que tenemos que hacer”. Las asambleas de la Comunidad, de periodicidad variable, son abiertas y se anuncian públicamente en Mastodon y en Instagram, y a ellas asiste cualquiera que tenga interés y ganas de participar: personas que colaboran con colectivos antiespecistas, otras que militan en diferentes luchas y algunas que no participan en otros grupos.

Entre sus principales acciones, además del trabajo interno -como debates y formaciones- organizaron, en mayo de 2026, una jornada benéfica para santuarios, con mercadillo, charlas y conciertos, y son responsables de la convocatoria anual #1Nantiespecista, manifestación antiespecista estatal que el próximo domingo 1 de noviembre saldrá de la plaza de los Cubos de Madrid a las 12:00 horas.

¿Cuáles son las principales reivindicaciones de la manifestación?

La manifestación tiene como objetivo sacar a las calles la situación de explotación y violencia a la que están sometidos los demás animales y presentar la propuesta antiespecista. Que se sepa cuál es la realidad que viven los animales explotados, que se conozca qué es el especismo y que se vea que hay gente que rechazamos ese paradigma y proponemos formas distintas de relacionarnos con los demás animales.

También lanzamos el mensaje de que la lucha por la liberación animal es una cuestión de justicia social, no es una cuestión de sensibilidad individual ni una opción personal ni nada similar. Se trata de violencia, de opresión, de abuso contra millones de individuos sintientes. El antiespecismo es una propuesta política que cuestiona las relaciones de poder asimétricas que se dan en la sociedad y eso, entre muchos otros factores, lo liga directamente con el resto de luchas contra la opresión. Desgraciadamente, esta idea todavía no está lo suficientemente extendida, por eso es necesario esforzarse por remarcarla. 

A pesar de ciertos avances, ¿por qué la sociedad en su conjunto sigue dando la espalda a los demás animales?

A nivel estructural, los animales lo tienen todo en su contra: tradiciones, leyes, educación, industrias, etc. Es mucho refuerzo el que recibe la explotación animal. Desde el activismo se hacen esfuerzos enormes por cuestionar el paradigma especista y se consigue en gran medida: son muy pocas las décadas que lleva en marcha este movimiento y se ha conseguido poner sobre la mesa un debate que lo tiene muy difícil.

Sabemos que la situación es urgente y que necesitamos acelerar los procesos todo lo que podamos. Al mismo tiempo, necesitamos tener claro que los cambios profundos no vienen de la noche a la mañana, requieren de mucha dedicación y mucho tiempo. Esta perspectiva puede resultar desalentadora para algunas personas, pero es lo que la realidad nos ha mostrado hasta ahora. Creemos que el cambio hacia una sociedad más igualitaria es posible y que merece la pena ponerle tiempo y ganas.

Desde sectores de la izquierda se sigue pensado que la lucha por los animales es secundaria, que hay cuestiones más urgentes. ¿Qué pensáis de esta postura? ¿Están entrelazadas todas las luchas?

Desde la Comunidad de Lucha Antiespecista de Madrid nos consideramos parte de la lucha amplia contra la opresión. Algunas personas participan también en grupos que trabajan en otras luchas, algunas se dedican en exclusiva a la liberación animal, pero todas tenemos clara la importancia de las demás luchas. Es complicado gestionar el hecho de que personas con las que compartes un montón de valores y planteamientos no den la más mínima importancia a la libertad y la dignidad de los demás animales. Al mismo tiempo, nosotras mismas hemos sido especistas durante muchos años, hasta que cada cual hizo ese cambio de mentalidad. Eso nos hace pensar que otras personas también pueden cambiar, y por eso insistimos en este punto.

Animamos a todas las personas que son críticas con el poder, con la dominación, con la explotación, etcétera, a que incluyan a los animales no humanos en sus análisis, a que empiecen a verlos como lo que son: individuos sintientes con sus propios intereses que quieren vivir sus vidas en sus propios términos.

Sobre la relación entre las diferentes luchas, por suerte cada vez es más difícil negarlo. Hay más bibliografía, más estudios, más evidencias y más consenso sobre las interrelaciones a nivel histórico y conceptual. Siempre quedarán personas y grupos que tratarán de convencernos de lo excepcional de su asunto, pero, ¿no somos precisamente las personas antiespecistas especialistas en encontrar puntos comúnes y en desmantelar supuestos excepcionalismos?

El especismo atraviesa todos los ámbitos de la vida. Estos días oímos con frecuencia aludir a los fondos especuladores como "fondos buitre". Usamos a los animales para despreciar conductas humanas.

La animalización es un recurso de manual para devaluar a un grupo. Puedes pensar o buscar información sobre prácticamente cualquier grupo oprimido en la historia y encontrarás que se les comparaba constantemente con animales, como si de esa manera fueran algo menos que humanos y, por tanto, merecieran menos respeto. Por eso confrontar y rechazar la idea de que un animal no humano merece menos respeto es algo que conecta a un nivel muy profundo con todas las luchas de liberación. Si queréis leer más sobre esto, Aph Ko está haciendo un trabajo interesantísimo. Y sobre el lenguaje y su potencial, el trabajazo que se ha hecho desde los feminismos ha dejado muchas cosas claras. Respecto a la relación entre lenguaje y especismo, quizá la mayor referente es Joan Dunayer, y en castellano tenéis la obra colectiva Especismo y lenguaje, coordinada por Núria Almiron y Catia Faria. Como en otros aspectos, a nivel social queda mucho trabajo por hacer y necesitamos armarnos de paciencia.

Estamos viendo una criminalización de la protesta a todos los niveles. ¿Cómo está afectando al movimiento antiespecista?

Al movimiento antiespecista le afecta de la misma manera que al resto: mientras no sea demasiado amenazante para el orden social irá escapando más o menos a la represión (con excepción de algunos casos sueltos). En el momento en que suponga una verdadera molestia o toque demasiado ciertos intereses, la represión golpeará como siempre. Se han cumplido quince años de un golpe contra el antiespecismo en el Estado español, la llamada 'Operación Trócola', en la que imputaron sin pruebas a veinticinco personas. Tres de ellas pasaron vientiún días en prisión preventiva, todo por un montaje judicial y mediático. Finalmente tuvieron archivar la causa por falta de pruebas contra las personas imputadas. Es importante aprender de lo que va ocurriendo, formarnos, compartir los conocimientos y reflexiones y, en la medida de nuestras posibilidades, prepararnos para lo que puede venir, sin amedrentarnos ni dejar que el miedo nos paralice.

¿Por qué es importante salir a la calle el 1N?

Salir a la calle, en general, es importante para visibilizar las luchas, promover el debate en la sociedad y generar presión social y política. También hace que gente que puede ser simpatizante conozca nuestra lucha y quiera unirse a ella. Cuantas más personas seamos en las manifestaciones, más efecto e impacto tendremos en la gente que nos vea. La lucha antiespecista, desgraciadamente, es muy amplia y tiene muchos frentes. Durante todo el año, cada activista suele estar centrada en un ámbito —como pueden ser la caza, la tauromaquia, la difusión del veganismo o la experimentación animal— y a veces no podemos ir siempre a todas las protestas y convocatorias que hacen les compañeres. Entendemos el 1 de noviembre como un día especial, en el que juntarnos todes para visibilizar la lucha por todos los demás animales. Podríamos decir que es el día del movimiento antiespecista y, aunque lo más importante es el activismo que hacemos durante todo el año, la mani del 1 de noviembre es el lazo de unión final que le queremos poner, también con la idea de que la lucha sigue y no vamos a parar hasta el fin de la explotación animal.