Chaqueta Scrambler Light con capucha de Rock Experience, máxima ligereza y libertad de movimientos
Lo primero que nos llamó la atención de la Scrambler Light de Rock Experience fue, sin duda alguna, el peso. Estamos hablando de un modelo de unos 350 gramos en talla L, con un tejido ripstop muy ligero (92% poliamida, 8% elastano). Pero, más allá de este dato, lo importante es cómo se siente una vez puesta.
Y, lo cierto es que es una chaqueta que te la pones y prácticamente desaparece. No hay sensación de llevarla encima, no hay rigidez, no hay nada que te moleste. Es ligera, sí, pero sobre todo es extremadamente cómoda. Y eso es lo que hace que acabes llevándotela a todas partes...
Escalando, corriendo, caminando… siempre encaja
Nosotros la hemos usado en multitud de actividades tan variadas como escalada en roca, aproximaciones rápidas, corriendo por senderos y salidas tranquilas.
Escalando, el tejido elástico y el ajuste más bien relajado permite moverte sin ninguna limitación. No tira, no incordia con el arnés y la capucha entra bien con casco.
Corriendo o caminando rápido es donde más sentido tiene. El sistema Double Wave, con ese interior tipo “mesh”, hace que transpire muy bien. No se satura, no se empapa y no genera esa sensación de calor encerrado que sí aparece en otras prendas.
Y luego está ese uso que no es en montaña pura, es decir, para pasear, viajar, moverte en el día a día por entornos más urbanos, etc. Ahí también funciona. No es una prenda técnica “cantosa”, es bastante discreta y fácil de llevar.
Detalles bien diseñados
Por lo general es en los detalles cuando se ve si una prenda está bien pensada o no. En este caso, lo está. Por ejemplo, los bolsillos están bien dimensionados y situados. Son accesibles incluso con el arnés puesto, algo que en escalada se agradece mucho y que no siempre está bien resuelto. Además, no quedan tapados ni obligan a forzar posturas para meter la mano.
Por otro lado, las cremalleras van suaves y transmiten sensación de calidad y resistencia, igual que los tiradores, que se manejan bien incluso con guantes puestos o con las manos frías. No hay sensación de componentes que van “justos” o que ha habido un ahorro en los detalles.
En conjunto, la Scrambler Light de Rock Experience es una chaqueta sencilla, pero con acabados que están por encima de lo que parece a primera vista.
Buena protección
A simple vista parece una chaqueta muy ligera, y lo cierto es que lo es, pero protege más de lo que aparenta. El tejido exterior ripstop con tratamiento repelente al agua (WR) corta el viento con bastante eficacia y aguanta bien pequeñas condiciones cambiantes. No es una membrana, pero tampoco la necesita para este rango de uso.
En esos días de entretiempo, con algo de aire o los habituales cambios de temperatura, es un modelo que cumple perfectamente. Eso sí, no es una prenda para días de lluvia ni para enfrentarte a un frío intenso, pero en su terreno funciona muy bien.
Capucha y construcción
Por otro lado es importante apuntar que este modelo incluye capucha y que ésta está muy bien resuelta. Es amplia, compatible con casco y con un ajuste sencillo gracias al borde elástico, por lo que no se mueve ni molesta. Los acabados en lycra en puños y cintura ayudan a que la chaqueta quede bien asentada sin necesidad de ajustes complicados.
Como ya hemos indicado antes, todo es bastante simple, pero ahí está la clave: no hay nada que sobre y nada que falte.
Uso sobre el terreno
Lo interesante de la Scrambler Light es que no destaca en algo en concreto, pero el conjunto funciona muy bien. Ofrece una relación peso/retención térmica muy buena para lo ligera que es. En temperaturas de entre 9 y 10 grados, en movimiento, es una capa que te mantiene cómodo sin sobrecalentarte. Este detalle es una de las razones por la que la acabarás usando más de lo que pensabas en un principio.
Conclusión Campobase
La Rock Experience Scrambler Light con capucha es una chaqueta pensada para moverse, pero que acaba funcionando en muchos más escenarios.
No es una prenda para condiciones duras ni para frío intenso sino un prenda para un uso habitual, de las que te pones sin pensar y sabes que va a cumplir.
En nuestro caso, y después de usarla en escalada, corriendo, caminando y en el día a día, la sensación es bastante clara: “una prenda que no llaman la atención, pero que siempre acabas sacando de la mochila”.