¿Traición a España?
Las informaciones, compartidas con otras fuerzas de seguridad y agencias y servicios de información, nacionales y extranjeros, “no se correspondían en contenido ni alcance” con los hechos que provocaron después “el colapso de la frontera” por un desplazamiento de migrantes al mismo tiempo “con una dimensión sin precedentes”.
Así reza el informe que el Servicio de Información de la Guardia Civil ha remitido a la jueza Tardón, de la Audiencia Nacional.
Nadie ha cuestionado esta información contrastada y publicada por Pedro Águeda, periodista de tribunales de ElDiario.es.
¿Nadie? Nadie. Ni desde luego lo han cuestionado los dirigentes tanto más fascistizados cuanto mediocres del PP y de Vox. Ni, por supuesto, los poderes fácticos de los que Feijóo y Abascal son meros bufones.
Porque si las informaciones de que disponían el SIGC no proporcionaban indicios de los acontecimientos que se desencadenaron, promovidos o tolerados -que ya se acabará sabiendo- por Marruecos y por todos los que han salido desde el minuto cero a manejarlos como arma contra el Gobierno de España, empezando por Trump, ¿dónde podría sustentarse la “traición” de Pedro Sánchez que pretenden exigir por la vía penal?
De “traición” hablan desde el PP, el partido que embarcó a España en la Guerra de Irak, contraria al Derecho Internacional y sustentada en la mentira de las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. Y en contra de la opinión abrumadora de la sociedad española. Agresión ilegal y traición (esa sí) a España la que perpetró impunemente Aznar, y que luego tuvo como consecuencia trágica la matanza de Atocha, a pesar de su encaje como anillo al dedo en el Código Penal, cuyo artículo 590.1 castiga con penas de 8 a 15 años de prisión a la autoridad que “con actos ilegales… expusiere a los españoles a experimentar represalias en sus personas o en sus bienes”. El mismo tétrico individuo que se permite seguir dándonos instrucciones a los españoles.
Ni el menor atisbo de realidad ni de fundamento jurídico esas diatribas de ¡traición!, con que pretenden acabar llevando a Pedro Sánchez ante la Sala II del Tribunal Supremo, cuya mayoría está visiblemente involucrada en la estrategia contra todo lo que represente o tenga relación con el Gobierno constitucional de España y con su presidente.
Los mismos que han promovido el rechazo a la acogida de los menores migrantes llegados a Ceuta por parte de sus Comunidades Autónomas, al igual que han venido haciéndolo con los llegados a Canarias.
Los mismos que están realizando con insistencia la propuesta delictiva de devolver también a los menores a Marruecos. Los mismos partidos desde cuyas filas se propone ir a “cazar uno a uno” a los migrantes llegados a Ceuta. Los mismos que se echaron atrás del previo acuerdo entre las autoridades ceutíes y estatales de instalar un campamento temporal en terrenos de la zona portuaria de Ceuta, por lo que el Gobierno ha decidido tomar el control del puerto de Ceuta para autorizar que se instale en la zona más alejada de la población una ubicación temporal con carpas para más de 1.000 inmigrantes.
Ante este panorama protogolpista uno tiene que preguntarse ¿Quiénes están traicionando a España?
Pues los mismos sectores de intereses (y sus títeres institucionales) que allá por los años 90 consideraron “necesario llegar al límite y poner en riesgo el Estado, con tal de terminar”, como confesó Luis María Ansón sobre las maniobras del “sindicato del crimen” contra Felipe González. Pero ahora, contra Pedro Sánchez y su Gobierno. Porque desde la égida de Aznar a la presidencia del PP, la derecha real española no acepta la democracia si no concentran en sus manos no sólo el poder económico sino también el poder político.
Y en el actual tenebroso escenario internacional se sienten como pejes en el agua y están más desenfrenados que nunca.
Sobre este blog
Espacio de opinión de Canarias Ahora
0