El testimonio de un notario, clave para que la cuidadora de una anciana y su pareja eviten la cárcel, acusados de estafa en Tenerife

Palacio de Justicia de Santa Cruz de Tenerife.

EFE

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El notario que a petición de una anciana de Tenerife emitió un poder a favor de la mujer que la cuidaba para que administrara todos sus bienes dijo que ésta se encontraba en sus plenas facultades mentales pese a que en esos momentos estaba encamada y no oía bien.

Ahora los familiares acusan a la cuidadora y a su pareja de apropiación indebida y estafa, por haber vendido la vivienda situada en La Hornera en La Laguna, lo que junto a más dinero en efectivo y la pensión sumarían cerca de 100.000 euros.

En el juicio que tuvo lugar este miércoles en la Audiencia Provincial de Santa Cruz, el Ministerio Público optó en sus conclusiones finales por retirar la acusación, al considerar que el testimonio del notario es clave para determinar que no existió delito alguno y que la cesión fue legal.

La abogada de los familiares que se sienten agraviados mantuvo su petición de seis años de cárcel por apropiación y otro tanto por estafa y la devolución de todo el dinero que dejó en manos de los procesados.

La acusación particular cree que la anciana fue manipulada por el matrimonio, quienes se aprovecharon de su avanzada edad y consumaron un negocio ilegal.

La cuidadora declaró que la anciana estaba peleada con toda la familia por lo que antes de morir le dijo que le otorgaba un poder para poder vender la casa y sacar dinero de la cuenta porque no quería dejarle herencia ninguna a sus nietas y nuera.

Tras la venta, la mujer fue llevada a la casa de la acusada quien aseguró que se gastaron todo el dinero en acondicionar su habitación, reformar la vivienda, pagar algunas deudas y que los fondos sacados del banco estaban en una mesa de noche al lado suyo, por lo que los administraba la anciana.

Los familiares declararon que no pudieron ver a su abuela tras la separación en 2008 de sus padres, que fue bastante conflictiva, lo que no impidió que siempre estuvieran pendientes de ella, y que incluso las echaron del velatorio.

La nuera, por su parte, recordó que la parte superior de la vivienda vendida era propiedad suya, tal y como habían reconocido los juzgados, por lo que reclamaba su devolución, lo que según el fiscal debería aclararse en la vía penal.

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