Cartes, el pueblo al revés: donde el PP proyecta un centro de menores extranjeros y el PSOE lo rechaza
La apacible cotidianidad de Cartes, un municipio de Cantabria que no llega a los 6.000 habitantes a la vera del río Besaya y limítrofe con Torrelavega, se ha quebrado repentinamente con el anuncio de abrir un centro para los menores extranjeros que vienen de Canarias. Una decisión del Gobierno autonómico del PP que la alcaldesa del PSOE ha calificado de “castigo”.
Cartes, en los últimos años, solo había llamado la atención por sus excesos navideños. En una ocasión instaló el que supuestamente era el árbol de Navidad más alto del país, de 65 metros de altura, y en otra, un trineo de Papá Noel volador. Se trata de uno de los pocos municipios que quedan en Cantabria teñidos de rojo. Diez de los trece concejales en la Corporación municipal son del PSOE, otros dos del Partido Popular y el último del PRC.
En las últimas elecciones autonómicas, las de 2023, se impuso el Partido Popular y la presidenta, María José Sáenz de Buruaga, tomó las riendas de la comunidad con un Gobierno en minoría.
Una de sus primeras iniciativas fue renunciar a hacer un centro de acogida de refugiados en otro municipio, gobernado por un alcalde también del PP, que el Ministerio de Inclusión y Migraciones iba a financiar con 30 millones de euros provenientes de fondos europeos. Gracias a un acuerdo firmado con el propio Gobierno de Cantabria en la legislatura anterior, cuando los asuntos sociales estaban gestionados por el PSOE en un Ejecutivo de coalición con el PRC.
Camargo, un municipio de 30.000 habitantes, votó en un pleno que prefería dedicar el viejo edificio del psiquiátrico de Parayas, donde se pensaba construir el centro de acogida, a un centro para personas mayores. “España es muy grande, los refugiados se pueden acoger en muchos lugares, pero a nuestros mayores hay que atenderlos en Cantabria”, argumentó entonces la presidenta autonómica del PP. El rechazo abrió una fuerte polémica. “Rozan la xenofobia”, denunció el PSOE sobre estas declaraciones.
La presidenta anunció, entonces, que los presupuestos de 2024 incluirían una partida para definir el “proyecto sociosanitario” que se comprometió a poner en marcha durante la presente legislatura. Hace poco se confirmó que el Gobierno sigue meditando qué va a hacer con el edificio. No se ha movido ni un papel cuando resta poco más de un año para que los cántabros vuelvan a las urnas.
En paralelo, el Gobierno del PP ha recurrido todos los traslados de menores extranjeros que llegan a la comunidad, dentro del reparto impulsado por el Estado que se hace entre autonomías para aliviar la situación migratoria de Canarias.
Hasta aquí todo se desarrolló de la forma esperada. El PP con su discurso en contra de la acogida y el PSOE con su discurso a favor. Hasta que el Gobierno de Cantabria ha anunciado esta semana la compra de un edificio en Cartes para construir un centro de acogida y la alcaldesa socialista, Lorena Cueto, ha calificado de “castigo” que instalen a los menores extranjeros en su pueblo.
“Solidaridad, toda. Castigos para Cartes, ninguno”, ha sentenciado la regidora municipal en un mensaje difundido en su red social de Facebook. Una reacción que comparte la portavoz regionalista del municipio y que ha sacudido al pueblo.
Entre los argumentos para rechazar este centro –que acogerá a una veintena de menores procedentes de Canarias– la alcaldesa apela al hecho de que el centro estará en el Camino Real, la calle principal de la localidad. “No hay que olvidar que Cartes es un Conjunto Histórico de Especial Protección”, apostilla para refrendar su argumento.
La regidora ha criticado que se trata de una decisión “unilateral” del Gobierno liderado por Buruaga, “que jamás ha consultado ni acordado con el Ayuntamiento de Cartes”.
“Estamos en contra por la forma y por el fondo”
“Estamos en contra por las formas y por el fondo con el que el Gobierno de Cantabria está gestionando este asunto: oscurantismo, sin consultar, sin negociar y sin acordar nada con el Ayuntamiento; y lo más importante, de espaldas a los vecinos y vecinas”, insiste la alcaldesa.
La dirección del PSOE de Cantabria ha tratado de templar la reacción de su alcaldesa matizando que lo que se denuncia en Cartes “no es la elección del municipio sino la opacidad, el oscurantismo y la deslealtad con la que el Gobierno lo ha gestionado”.
No obstante, la portavoz del partido, Ainoa Quiñones, tampoco considera Cartes una elección afortunada para poner el centro de menores. Al igual que la alcaldesa, ha reiterado en que “el Camino Real forma parte de un Conjunto Histórico de Especial Protección”.
“Cualquiera que conozca Cartes y el Camino Real saben que Buruaga miente cuando justifica la ubicación en un modelo de integración y no de aislamiento porque en esa zona viven unos pocos vecinos de avanzada edad y lo único que están haciendo es aislar a esos niños y niñas”, ha justificado la portavoz socialista.
Quiñones ha subrayado el rechazo a la ubicación aludiendo a que “hay una clara intencionalidad política de menoscabar la imagen de gestión municipal al no realizar la colaboración previa para una buena acogida”. “No hay opción, estamos cumpliendo una imposición de Sánchez”, ha replicado la presidenta del PP.
¿Por qué se ha elegido Cartes?
Más allá de la sorpresiva reacción de rechazo de los socialistas hay un mar de fondo político que hilvana la historia. Los vecinos de Cartes votaron por mayoría absoluta al ya exalcalde Agustín Molleda, que hace unos meses cedió el bastón de mando a su compañera Lorena Cueto para convertirse en secretario de Organización del PSOE de Cantabria.
No tardó en ser protagonista de un escándalo mayúsculo cuando un medio de comunicación local desveló que él y su hermana obtuvieron sendas plazas fijas de funcionarios en un concurso de méritos que convocó siendo alcalde. En su caso, se trataba de un puesto de encargado de mantenimiento.
Buruaga dijo que era “una corrupción de libro” y Molleda la llevó a los tribunales, aunque quedó en un acto de conciliación. La presidenta no se desdijo, pero Molleda consideró que sí. El asunto no fue más allá. Ahora no faltan voces que consideran que este episodio ha podido influir en la elección de Cartes, entre los 102 municipios cántabros, para instalar el centro de menores en el corazón del pueblo.
La alcaldesa que sustituyó a Molleda dice que va a presentar batalla. Por lo pronto, los vecinos se están movilizando para acudir al próximo pleno y exigir que se instale en otro lugar. Se puede dar la paradoja de que Cartes sea un municipio a contracorriente, donde los concejales del PSOE rechacen tener un lugar de acogida de menores extranjeros y los ediles del PP apoyen una iniciativa que impulsa su partido desde el Gobierno.