La organización Asaja ha denunciado los robos que se están produciendo en infraestructuras agropecuarias de la provincia de Ciudad Real que están “afectando gravemente al normal desarrollo de su actividad” y la creciente preocupación de agricultores y ganaderos de la zona de la capital y alrededores.
Según ha señalado en un comunicado, “en las últimas semanas se han registrado robos en explotaciones agrícolas y ganaderas, que incluyen materiales indispensables para el trabajo diario en el campo. Estos actos delictivos no solo generan importantes pérdidas económicas, sino que también provocan daños en las instalaciones y paralizaciones de la actividad productiva”.
Desde Asaja se denuncia que estos robos suponen un grave perjuicio para un sector que ya soporta una elevada presión económica derivada del aumento de los costes de producción, la incertidumbre de los mercados y las dificultades climáticas. “No se trata solo del valor de lo robado, sino del impacto directo que tiene en el trabajo, la planificación de las explotaciones y la seguridad de quienes viven y trabajan en el medio rural”, señalan desde la organización agraria.
Ante esta situación, Asaja ha exigido un refuerzo de la vigilancia y así se lo trasladará a las administración competentes. Asimismo, solicita una mayor presencia y coordinación de las fuerzas y cuerpos de seguridad para prevenir estos delitos y garantizar la protección de las explotaciones agropecuarias.
También solicita de manera expresa que se extreme la vigilancia en aquellas zonas de la provincia donde la campaña de recogida de la aceituna es más tardía, con el fin de garantizar la seguridad de los olivareros que aún no han finalizado la recolección. La organización agraria advierte de que estas explotaciones resultan especialmente vulnerables en este periodo, por lo que considera fundamental reforzar la presencia policial para evitar robos y asegurar el normal desarrollo de la actividad.
Asimismo, la organización insta a los agricultores y ganaderos a denunciar todos los robos o hurtos que se produzcan en sus explotaciones, independientemente de su cuantía, ya que estas denuncias resultan fundamentales para el control, la investigación y el seguimiento de las zonas afectadas. Desde la organización agraria subrayan que contar con datos reales y actualizados permite a las fuerzas y cuerpos de seguridad planificar mejor los dispositivos de vigilancia y adoptar medidas más eficaces para prevenir nuevos delitos en el medio rural.